Opinión Migración 301223

Bajo Reserva

Nada le quita el sueño a Francisco Garduño

Si la muerte de 40 migrantes en la estación migratoria de Ciudad Juárez y la indagatoria que le abrió la FGR por ese hecho no le quitaron el sueño Francisco Garduño, director del Instituto Nacional de Migración, mucho menos lo harán las llamadas para que comparezca ante el Congreso. Nos cuentan que al menos en el Senado, don Francisco tiene diez solicitudes de que renuncie o comparezca para rendir cuentas. Nos comentan legisladores de oposición que mientras tenga la bendición presidencial, el oftalmólogo de profesión seguirá gozando de total impunidad y no tendrá que dar explicaciones de nada de lo que ocurre con los múltiples y constantes maltratos a extranjeros. (Bajo Reserva, El Universal, p.A2)

Política Zoom / La CdMx colapsa ante ola migratoria

Aprincipios de este 2023 el gobierno de la Ciudad de México abrió un albergue en la zona del bosque de Tláhuac para recibir personas en situación de calle, migrantes y refugiadas. Aquella instalación previó recibir a 150 solicitantes, pero en unas cuantas semanas arribaron al lugar más de ochocientas y, para el mes de mayo, la cifra en esa instalación y sus alrededores saltó a cuatro mil.

Tláhuac debió encender los focos rojos de un cambio en el patrón migratorio que antes no tenía a la Ciudad de México como destino, ni como estación en la ruta hacia el norte y que, sin embargo, a partir del 2023, se modificó dramáticamente.

La reacción del gobierno de la ciudad frente a este fenómeno fue infame. Una noche llegaron decenas de camiones liderados por autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) para desalojar a las personas que se encontraban en ese albergue y sus alrededores. Aunque existen registros parciales de que fueron trasladadas a otros sitios, fuera de la capital, no se sabe con certeza cuál fue su destino final. Se trató de un acto deliberado de “limpieza social” para expulsar de las calles de la CdMx a quienes tenían derecho a ser protegidos por la autoridad.

De acuerdo con la Constitución capitalina, la entidad se define como una comunidad hospitalaria con las personas migrantes y aún más con quienes solicitan refugio por razones humanitarias. En la narrativa legal, la CdMx se asume como “una ciudad santuario.” Un término que es antitético con el de la “limpieza social” practicada en el albergue de Tláhuac.

Después de tal fecha este refugio volvió a abrir brevemente sus puertas y, al ver que, de nuevo el número volvía a incrementarse, cerró de manera definitiva a principios de este mes de diciembre. Una decisión increíble si se considera que se trataba del único albergue financiado por el gobierno de la Ciudad de México para atender al masivo fenómeno migratorio.

¿De qué tamaño es la presencia migratoria en la capital del país? Dado el nivel de informalidad es difícil aportar cifras precisas. Sin embargo, se cuenta con algunos datos que permiten dimensionar. De acuerdo con la Agencia para Refugiados de la ONU (Acnur), del primero de enero al 22 de diciembre de 2023 se habrían presentado 30 mil 552 solicitudes de refugio ante la delegación de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) radicada en la capital del país.

Este indicador implica que, después de la delegación que esta misma dependencia tiene en Tapachula, Chiapas, la CdMx es la población donde se presenta el mayor número de aplicaciones para refugio.

Acnur también nforma que los albergues de la sociedad civil cuentan con un promedio de 750 camas disponibles. Sin embargo, el desbordamiento del fenómeno hace que esos mismos refugios hospeden actualmente a más de tres mil personas, es decir que hay cuatro personas por cada lugar disponible.

A esta cifra debe añadirse, según la secretaría de Bienestar de la CdMx (Sibiso), un promedio de seis mil personas migrantes y refugiadas viviendo en situación de calle. La mayoría de este segundo grupo se distribuye en las alcaldías Cuauhtémoc, Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Tláhuac. Igual habrían de contabilizarse las que se hallan en el Estado de México, pero ahí la estadística es aún menos creíble.

Entre las nacionalidades migrantes destacan la haitiana, venezolana, hondureña, nicaragüense y colombiana. En Tláhuac domina el grupo haitiano, con más de 80 por ciento. En el centro de la ciudad, por el rumbo de la Merced, 60 por ciento serían personas venezolanas, lo mismo que en el campamento que se ubica cerca del central oriente de autobuses (TAPO).

Ante la omisión deliberada de la autoridad capitalina, la sociedad civil ha tomado el relevo. De las tres mil personas alojadas en albergues, 100 por ciento cuenta con un lugar gracias al sector social, porque el gobierno de la ciudad santuario les abandonó.

Destacan entre estas organizaciones Cafemin, de las hermanas Josefinas, cuyo albergue se encuentra en la colonia Vallejo; los dos centros Rafael Arcángel, de Iztapalapa y Ecatepec, administrados por la orden de los Scalabrini, así como las casas Tochan, Peña, Frida y Mambré, entre otros que tienen menor capacidad.

Alrededor de algunos de estos albergues han ido estableciéndose campamentos irregulares conformados por personas que, o bien no encontraron lugar dentro de los refugios, o prefirieron apartarse de sus normas y reglamentos.

Tales campamentos generan impacto conflictivo en los alrededores vecinales. En consecuencia, las protestas de los residentes crecen, principalmente por razones de insalubridad y también de crimen. En efecto, el nivel de precariedad al que han sido arrojadas las poblaciones migrantes les vuelve víctimas fáciles para la enfermedad y el hampa.

El abuso de algunos vecinos llega al extremo de cobrar quince pesos por lavarse las manos, treinta por ocupar un sanitario y hasta cincuenta por un baño. Hay reporte también de explotación sexual y laboral por parte del crimen organizado.

Esta semana, la última del año, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, anunció que para el año próximo se tiene previsto abrir un nuevo refugio en un predio colindante con la Central de Abastos. Dadas las circunstancias aquí relatadas la noticia es muy buena, siempre y cuando se asuma que la estancia de las poblaciones migrantes y refugiadas no será breve y que, por lo menos durante 2024, tampoco va a detenerse.

La explicación del cambio en el patrón migratorio hay que buscarla en el consulado de Estados Unidos de la CdMx, el cual ofrece, a partir de este año, citas para la revisión de cada caso a partir de una plataforma denominada como CBP One. Esta plataforma comenzó a priorizar a las personas ubicadas geográficamente en la capital mexicana y por esta razón el flujo migratorio se multiplicó.

A partir de esta modificación, el sistema mexicano de asilo en la CdMx, que está ligado al estadunidense, voló en pedazos. Prueba de ello es que el INM dejó de expedir las tarjetas de visitante por razones humanitarias. En materia migratoria, es evidente que la ciudad ingresa al 2024 con una crisis de grandes proporciones. No se ve fácil la salida, pero cualquier camino que se elija debe considerar como punto de partida lo que dice la Constitución local. El adjetivo “santuario” no puede ser una etiqueta retórica sin consecuencia ni implicaciones de política pública. (Ricardo Raphael, Milenio, Política, p. 12)

La Corte / Dentro y fuera

“La relación con nuestros vecinos es fundamental, la tenemos que cuidar; al mismo tiempo, cuidar también a los migrantes”, afirmó el Presidente de la República sobre la reunión que sostuvo esta semana con funcionarios estadunidenses de alto nivel, Antony Blinken y Alejandro Mayorkas, secretario de Estado y Seguridad Nacional, respectivamente, para hablar sobre el tema migratorio y seguridad en las fronteras.

Estas palabras de López Obrador resumen la encrucijada en la que México se ha visto durante mucho tiempo, particularmente en los últimos tiempos, donde los flujos migratorios se han disparado y combinado con decisiones de ambos países que han complicado el asunto. Mantener tranquilo a Washington al tiempo que se intenta dar una solución para ser solidario con los países hermanos latinoamericanos de los que recibimos migrantes no ha sido cosa fácil, ambos frentes, norte y sur, son (o deberían ser) importantes para México como líder regional y país de emisión, tránsito y destino de migrantes.

¿Qué sucedió en esta reunión? Este encuentro es resultado de recientes caravanas migrantes con miles de personas procedentes de diferentes países, como Honduras, El Salvador y Venezuela, entre otros, transitando nuestro territorio en la búsqueda de llegar a Estados Unidos, y en donde este último llegó a Palacio Nacional con exigencias muy puntuales que se resumen en presiones para evitar que los migrantes lleguen al país vecino del norte a través de desvíos, mayor control territorial de las rutas, e incluso con el ofrecimiento de visados.

¿Por qué debería de importarnos? La frase del inicio nos ayuda a entender las razones, primero, por nuestros connacionales, no estamos hablando de un asunto ajeno, estamos hablando de un asunto nuestro, que puede afectar directamente a los nuestros que deciden migrar e incluso poner en riesgo sus vidas. El tema también importa por que por medio de una aproximación eficiente, México puede recuperar el liderazgo regional con los países latinoamericanos al tiempo que logra apaciguar las inquietudes de Washington, matar dos pájaros de un tiro, como dice el dicho.

También no debemos perder de vista que el tema migratorio es siempre politizado y que en aras de elecciones en ambos países será, sin duda, motivo de promesas de campaña para bien o mal, pero, sobre todo, más que las promesas, importa la realidad y cómo una gestión desafortunada puede llegar a desestabilizar el terreno y poner en riesgo los ejercicios democráticos pacíficos.

El tema siempre es espinoso, sin embargo, México, sin hablar de partidos o colores, tiene que observarlo, primero, como una prioridad para proteger la vida y derechos de nuestros paisanos nómadas y, segundo, como un tema a través del cual puede afianzar los lazos de amistad con los aliados latinoamericanos y eliminar presiones externas frente a uno de los procesos electorales más importantes en los últimos años. (Azul Etcheverry, Excélsior, Nacional, p. 6)

Corolario / Asuntos pendientes para 2024

En este último Corolario de 2023 vale la pena hacer un ejercicio reflexivo en relación con algunos de los principales pendientes que la República Mexicana tendrá que enfrentar con carácter de urgente en  2024.

Las campañas políticas deberán dar inicio en marzo y el primer domingo de junio los ciudadanos habremos de participar en el proceso electoral más grande que se haya organizado en nuestro país.

Se tratará de la concurrencia de elecciones federales y de procesos electivos en las 32 entidades federativas. Tan sólo en el orden federal, se elegirá a la persona titular del Poder Ejecutivo federal, así como, la renovación de todo el Congreso, es decir, 128 senadores y 500 diputados.

En este contexto, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación —máxima autoridad jurisdiccional en la materia— está funcionando con sólo cinco de los siete magistrados que deben integrar su Sala Superior. A ello, se suma la falta de designación de 40 magistraturas de los órganos jurisdiccionales electorales de carácter local.

También está demorada la designación de 72 magistraturas de Salas Regionales del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, órgano encargado de dirimir las controversias entre la administración pública y los particulares.

Otros pendientes son los nombramientos de los tres comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones, así como de otros tres comisionados de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

Todo lo anterior significa que existe más de un centenar de nombramientos omitidos de realizar por parte del Senado de la República y cuyo periodo de sesiones inicia el próximo 1º de febrero. Ha sido tanta la contumacia y desacato de la Cámara alta que se antoja una reforma constitucional para relevarla del ejercicio de esta obligación constitucional.

Por otro lado, el próximo gobierno deberá atender de inmediato el tema de la crisis migratoria —que hay que decirlo— es también una crisis de derecho humanos.

El Banco Mundial reportó que en 2020 uno de los impactos económicos fueron las remesas que los migrantes hacen a sus familias o comunidades, cuyos principales destinos fueron India, China, México, Filipinas y Egipto. Por otro lado, los cinco principales países generadores de remesas —en el mismo año— fueron Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Suiza y Alemania.

El país vecino del norte es el principal destino de los migrantes internacionales. En 2022 se registraron 2.7 millones de aprehensiones de indocumentados en la frontera norte de nuestro país, y para 2023 se detuvieron más de 3.2 millones de personas originarias en su mayoría de Honduras, El Salvador, Venezuela y Haití.

Cualquier medida concertada entre México y Estados Unidos deberá tener en cuenta que el problema de fondo es la desigualdad e inseguridad que sufren las personas en sus países de origen. Habrá que poner atención en cómo impactarán los escenarios políticos, pues tanto en México, como en Estados Unidos habrá elecciones presidenciales el próximo año.

La humanidad no sería posible sin el intercambio cultural y económico en el concierto de las naciones. Se deberá velar por los derechos humanos de los migrantes y su dignidad humana. Para ello, será necesario promover una migración libre de violencia y buscar soluciones de fondo.

Como Corolario las palabras del secretario general de la ONU, António Guterres: “Debemos trabajar, hoy y siempre, por una gestión más humana y ordenada de la migración en beneficio de todos”. (Raúl Contreras Bustamante, Excélsior, Nacional, p. 12)

Cadena de Mando / Reto 2024 (1)

Las fuerzas armadas representan al sector más proactivo, diligente y efectivo de este país. La delgada línea que divide al trabajo político con el militar, no la traspasan los soldados de tierra, mar y aire a pesar de que la acción militar y naval fortalece las bases para que justo se desarrolle la política y de ello sus consecuencias.

La participación y presencia de las fuerzas armadas, más que fortalecer al gobierno actual, en 2024 seguirán teniendo el reto principal de seguir fortaleciendo al país, a los mexicanos y a las instituciones nacionales; por supuesto, las acciones militares fortalecen a los gobiernos en turno y esta vez no será la excepción. El reto 2024 será para los militares acompañar al Presidente y comandante Supremo de las fuerzas armadas en el cierre de un gobierno, y comenzar las estrategias para dar al nuevo gobierno —comienza en octubre— la fortaleza necesaria para su arranque.

El reto 2024 será demostrar que pasan los sexenios, que cambian los proyectos de nación, o bien, que llegan nuevas ideologías, pero las fuerzas armadas siempre estarán a disposición de lo que los mexicanos decidan en las urnas democráticamente. Las fuerzas armadas siempre estarán a las órdenes de quien por mandato constitucional sea presidente(a) de la República.

El reto 2024 seguirá siendo el paso ilegal de migrantes hacia Estados Unidos y de ello todos los fenómenos criminales, sociales, económicos y culturales que esa migración ilegal provoca hoy en nuestro país. Las fuerzas armadas han participado activamente en este reto desde hace mucho; sin embargo, la sensibilidad del mismo ha provocado que las autoridades americanas nos pidan una mayor cooperación. Tanto el secretario de la Defensa como el de Marina han participado de manera directa en todo lo que tiene que ver con este reto.

El reto 2024 seguirá siendo el que las acciones militares y navales sigan manteniendo a estas dos instituciones como las de mayor confianza en la población mexicana. No hay nada mejor que una sociedad que confíe y comulgue con sus soldados y marinos, ya que de ello todos los esfuerzos militares y navales se verán reflejados en progreso y estímulo para que el desarrollo nacional sea cada vez mejor.

El reto en 2024 es seguir demostrando que el instituto armado, bajo ninguna circunstancia, ha perdido o debilitado su naturaleza, ni mucho menos su futuro. Las maniobras militares efectuadas en octubre de este año dan cuenta de lo anterior.

El reto 2024 es seguir demostrando las fortalezas administrativas tanto del Ejército como de la armada, es decir, al ser un año electoral se debe seguir demostrando que son instituciones diferentes en materia de corrupción y excesos.

Demostrado está, tanto en Sedena como en Semar, que los grandes presupuestos son para resolver y concluir los proyectos estratégicos que este gobierno les ha encomendado a ambas instituciones.

El reto 2024 seguirá siendo la seguridad, misma de la que los militares no son los únicos responsables; sin embargo, qué gran reto hay todavía en el próximo año debido a la gravedad y urgente necesidad por resolverlos. Gran parte de este reto específico es lograr que alcaldes y gobernadores acepten su necesaria participación y responsabilidad.

Cabo de Guardia.

De manera personal y a nombre de quienes hacemos posible este espacio editorial y también nuestros espacios digitales, les deseamos un gran año 2024. ¡Felicidades! (Juan Ibarrola, Milenio, Al Frente, p. 3)

Fin de año y fin de una época

Llegó el fin de año. Año de dramas para propios y extraños. De cambio climático y terremotos. Parecía de intención la saña de la naturaleza. De cruceros fatales de migrantes africanos, que de refilón nos llegan tras intentar llegar a Europa. La migración es el nuevo azote para todos. La violencia se esparce por todo el mundo y a nosotros nos toca más que nuestra cuota. (Julio Faesler, Excélsior, Nacional, p. 9)

Trump y Biden favoritos para disputarse la presidencia este año

Uno de los acontecimientos en el que los ojos del mundo estarán atentos en este 2024 son las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Este proceso democrático, ha sido históricamente seguido con gran interés y se presenta como un crisol de desafíos y oportunidades, pues marcará un punto crucial para la democracia estadounidense y su influencia global.

En 2024 tendrán lugar las elecciones presidenciales, para congresistas y senadores, así como para gobernadores en 11 estados de ese país.

Actualmente, el Congreso está compuesto por 213 demócratas y 221 republicanos. El Senado, por 51 demócratas y 49 republicanos.

En cuanto a los gobernadores, hay representantes demócratas en 23 estados, frente a 27 republicanos. De los 11 gobiernos estatales en disputa, ocho están actualmente en manos de republicanos y tres de demócratas.

Las elecciones primarias del Partido Demócrata comenzaron en marzo de 2023 y terminarán en febrero de 2024 y los aspirantes a participar en el caucus ya están definidos.

La lista la encabeza Joe Biden: actual presidente, Marianne Williamson: escritora y activista política y es una de las mejor posicionadas en las encuestas.

Cenk Uygur: de origen turco y nacionalizado estadounidense, Dean Phillips, congresista demócrata por Minnesota.

Mientras que, en el Partido Republicano, las primarias comenzaron en agosto de 2023 con un primer debate entre los candidatos y la candidatura oficial se presentará en la Convención Nacional Republicana, en julio de 2024.

En este partido el que lidera las preferencias es Donald Trump; empresario y expresidente de ese país. Otra aspirante es Nikki Haley, actual gobernadora de Carolina del Sur y exembajadora ante la ONU con Trump.

Vivek Ramaswamy: fue candidato a senador por Ohio. Conservador, antiaborto, a favor de la legalización de ciertas drogas. También participa Asa Hutchinson: fue gobernador de Arkansas (2015-2023). Fue fiscal general bajo la Administración de George W. Bush.

Ryan Binkley, otro aspirante es empresario texano, presidente de Generation Group, consultora empresarial sobre fusiones y adquisiciones.

En la lista resalta Ron de Santis: gobernador de Florida, Chris Christie: exgobernador de Nueva Jersey (2010-2018) y Doug Burgum: actual gobernador de Dakota del Norte.

En cuanto a las preferencias electorales entre los principales precandidatos republicanos y demócratas, Donald Trump mantiene la imagen positiva más alta, y la mayor desaprobación es para Biden con un 50 por ciento.

Sin embargo, en las primarias del Partido Demócrata, según las últimas encuestas de noviembre, Biden mantiene la preferencia frente a Mariane Williamson.

Así que, a pesar de que Trump está envuelto en la maraña judicial de sus cuatro casos penales es el favorito en la carrera por la nominación presidencial del Partido Republicano. Trump ganaría a Biden con una preferencia del 49 por ciento frente al 45 por ciento.

Sin duda, los temas que se utilizarán en las campañas serán la judicialización de Trump, pues recordemos que tiene 34 cargos por falsificación de documentos corporativos, pagos a mujeres para silenciarlas, posible manejo inadecuado de documentación clasificada y por el intento de golpe de Estado en 2020, entre otros.

Otro de los problemas es la política exterior de Estados Unidos, en particular la crítica a la guerra en Ucrania y la ocupación de Israel en Palestina, por los recursos que se han solicitado para apoyarlos.

La migración es otro tema clave de campaña. La política de Biden ha continuado en varios aspectos la política de Trump. Ha sumado a varios países de América Latina (México, Centroamérica, Colombia, Ecuador, Perú, entre otros) a “La Declaración de los Ángeles”, firmada en 2022, que define la política regional de contención migratoria.

Estos y otros aspectos serán utilizados por los aspirantes rumbo al proceso de nominación conocido como el “Supermartes” que se realizará en el mes de marzo del 2024.

El “Supermartes” es un día en el que varios estados celebran simultáneamente sus elecciones primarias o caucus y tiene una gran importancia estratégica, ya que un número significativo de delegados para la Convención Nacional de cada partido se disputa en este día.

El resultado del “Supermartes” puede consolidar la posición de un candidato como el favorito para la nominación de su partido y para las elecciones que se realizarán el martes 5 de noviembre. Estaremos atentos. (Héctor Muñoz, El Sol de México, Análisis, p. 11)

Cartones

¿Cuál será mi destino?

Peso

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 11)

Boligan

(Boligan, El Universal, Opinión, p. A12)