Porfirio da la puntilla a Garduño
Porfirio Muñoz Ledo remató ayer al titular de Migración, Francisco Garduño, a quien criticó el martes de tratar con violencia a los migrantes y pidió hasta su renuncia. Cuestionó el “espaldarazo” que su bancada en la Cámara de Diputados le dio al funcionario. “¡No sé por qué lo hicieron!”, dijo y fue más allá: “No somos del mismo peso, creo”. “Este personaje, al que nunca he mencionado por su nombre, es sólo una cuña. Tú eliges a la gente según lo que sabe hacer. Si tú quieres subir una montaña invitas a un montañista; a esta persona, así lo llamo, lo contrataron por lo que sabe hacer, que es eso, no lo estamos criticando como persona”, aclaró. (El Financiero, Opinión, p.37)
Sin querer queriendo, el diputado de Morena Porfirio Muñoz Ledo reveló el nombre de su “aliado” en su campaña contra el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño. Dijo estar en contacto permanente con el subsecretario de la Segob, Alejandro Encinas, quien “está completamente de acuerdo con lo que estamos haciendo y diciendo”. Así. (El Heraldo de México, Opinión, p.2)
¿En qué cabeza cabe que -mediante un oficio de un funcionario del Instituto Nacional de Migración- se pretenda impedir -así sea temporalmente- que defensores de derechos humanos y organizaciones de protección a los migrantes ingresen a las estaciones migratorias y estancias provisionales para realizar su trabajo? De un plumazo se pretendió impedir que se ejerciera la voluntad y el derecho a defender a los migrantes y que éstos tuvieran representación legal, asistencia o acompañamiento en una situación sumamente vulnerable. Se pretendió dinamitar -con una simple hojita burocrática- el andamiaje más básico de protección internacional a personas en condición de detención migratoria y, de paso, los compromisos del Estado mexicano en esa materia. Tamaño despropósito no es un hecho aislado y, por lo tanto, no puede considerarse que el oficio del licenciado Antonio Molina Díaz sea una ocurrencia, sino una acción en la lógica de restringir a los defensores de migrantes. Obviamente el funcionario se excedió en sus facultades y en la lectura de lo que era necesario para seguir una política migratoria que complazca las exigencias del presidente norteamericano y evitar que cumpla sus amenazas. El caso es que, por lo menos el 29 de enero, según denuncian las organizaciones, no se permitió el acceso a la mayoría de las estaciones migratorias.
Por más que la propia Segob haya desconocido el contenido del famoso oficio, al tiempo que reconocía su existencia, no deja de ser ilustrativo del tipo de cosas que ocurren en materia migratoria desde que Trump amenazó con sorrajar a México cargas arancelarias si no frenaba la migración indocumentada y mantenía en territorio mexicano a todos aquellos que buscan asilo o refugio en Estados Unidos y, ya de paso, mandaba a los mexicanos que piden lo mismo a que esperen -el tiempo que sea y mientras les resuelven- ¡en Guatemala! (Carmen Aristegui F., Reforma, Opinión, p.10)
Lo que está ocurriendo con la política migratoria es una tragedia, desde cualquier punto de vista que se quiera adoptar. Es una tragedia que Trump nos ponga como ejemplo de las políticas restrictivas que busca imponer y que asegure que estamos pagando el muro a través de esas políticas. Es una tragedia que la nueva Guardia Nacional deba tener estacionados a más de 20 mil elementos en las fronteras en lugar de estar combatiendo la delincuencia. Es una tragedia que el Instituto Nacional de Migración decida prohibir la visita a los centros migratorios de asociaciones religiosas y de la sociedad civil que estaban autorizadas a ingresar en ellos y que, sin dar razón de una decisión o de la contraorden, se decida en la mañanera que siempre sí pueden ingresar. Es una tragedia para la imagen internacional de México, que sentó buena parte de su prestigio en su tradición de asilo político y apoyo a los refugiados. Y es una tragedia porque muestra, como sucede con la forma en que se ha tratado a Porfirio Muñoz Ledo, el grado de intolerancia y poca sensatez que impulsa a la mayor parte del oficialismo, sea en el Congreso, el gobierno o los medios.
Muchas veces hemos dicho, en éste y en otros espacios, que el endurecimiento de la política migratoria no debe interpretarse sólo como una imposición del presidente Trump, sino como una exigencia de nuestra seguridad nacional. Había que remediar el gravísimo error de origen, el “paciente cero” de esta crisis, que fue la decisión de una política de puertas abiertas a los migrantes que desearan entrar al país. Se abrieron puertas, se dio apoyo, logística y hasta recursos para que pudieran llegar los migrantes de muchos países a nuestra frontera norte, donde se toparon con la cerrazón migratoria de la Unión Americana. (Jorge Fernández Meléndez, Excélsior, Opinión, p.6)
¿A dónde va Porfirio?
Esta semana a Porfirio Muñoz Ledo se le ha visto muy solo en la Cámara de Diputados, pues ninguno de los integrantes de la bancada de Morena lo ha acompañado públicamente, al menos con sus aplausos, en sus duras críticas a los operativos de contención de la Guardia Nacional contra los migrantes. Así que en los pasillos de San Lázaro crece la versión de que cambie de colores partidistas, con la enorme posibilidad de que se enfunde nuevamente en la casaca del Partido del Trabajo, con miras a seguir alzando la voz desde su curul, junto con un puñado de diputados cercanos a él. Ya se verá si cambia el guinda por un rojo con amarillo.
Solalinde declaró a este medio, que las nuevas caravanas estaban echando por delante a mujeres y niños para enfrentar a la Guardia Nacional y resulta que ayer, el canciller Marcelo Ebrard lo confirmó ante senadores. Incluso dijo que se tiene registro audiovisual de cómo actúan algunos grupos de migrantes. “Los señores que vinieron con el grupo aquél a querer pasar el río (Suchiate) y aventarnos piedras, les pidieron los niños y a las mujeres que fueran al frente, y lo tenemos grabado”, señaló el funcionario, quien, no obstante, dejó en manos de Migración presentar, de considerarlo conveniente, denuncias penales. A ver qué ocurre con la que viene, y se dice que está conformada por miles. (La Razón, Opinión, p.2)
QUE después de la firma definitiva de Estados Unidos del acuerdo comercial trilateral, el canciller Marcelo Ebrard estaba eufórico en la plenaria de los senadores de Morena, que encabezó el coordinador Ricardo Monreal, y hasta se dio tiempo para hacer bromas, como que las reuniones de la Celac son más complicadas que la negociación del T-MEC, pero no tanto como las de Morena.
También aprovechó para reprochar a Porfirio Muñoz Ledo, “un diputado al que no le gusta la ley en materia de migración”, y lo retó a que presente una propuesta, aunque el buen humor se le debe haber acabado al secretario anoche cuando Donald Trump especificó la forma en que los mexicanos pagarán el muro fronterizo.
QUE hablando de la disidencia en la 4T, la hoy legisladora morenista y presidenta de la Unión Interparlamentaria, Gabriela Cuevas, se ha convertido en otro personaje incómodo al cuestionar la política del gobierno federal en el terreno migratorio.
A propósito del “con todo respeto, México está pagando el muro” de Donald Trump, la ex panista expresó en redes sociales su diferendo con la contención en la frontera sur: “Por si alguien tenía dudas… MX de facto es tercer país seguro… 27 mil elementos de Guardia Nacional contra migrantes y refugiados… Pues sí, México sí le hace la chamba a Trump”. (Milenio, Opinión, p.2)
Hoy llegará al sur de la frontera de nuestro país, quizás la caravana de migrantes centroamericanos más grande, pues se calcula que podría llegar a tener hasta ocho mil integrantes y ha sido bautizada como la Caravana del Diablo.
El nombre de por sí es sugerente y nos habla de que podrían estar infiltrados delincuentes y polleros, como ocurre en la mayoría de estas caravanas, amén de que dados los enfrentamientos que se han registrado en la zona del Suchiate, entre migrantes y la Guardia Nacional, lo que suceda hoy puede ser de pronóstico reservado, ya que se incuba una bomba de tiempo. (Adriana Moreno, El Heraldo de México, Opinión, p. 20)
* Marcelo Ebrard le dio ayer un rozón a Porfirio Muñoz Ledo, sin mencionarlo por su nombre. Lo hizo al abordar el complejo tema de los flujos migratorios en la reunión plenaria de los senadores de la Coalición Juntos Haremos Historia. El canciller fue claro al advertir que ningún migrante que quiera ingresar por la fuerza se podrá quedar en México. “La ley lo dice”, subrayó.
Enseguida, entre risas de los senadores de Morena, destacó: “Por ahí hay un diputado que no le gusta la ley, pues que presente una propuesta”, dijo.
Posteriormente, al final de la rueda de prensa que ofreció en el Senado, le preguntamos al canciller si ese diputado al que no le gusta la ley se llama Porfirio Muñoz Ledo.
Todos sabíamos que hablaba de él. También Marcelo. Y aunque recurrió al sarcasmo, se rehusó a personalizar.
“Nunca lo hago. El exhorto es que presente las iniciativas, porque nosotros lo único que hacemos es cumplir la ley.
“La ley no establece que algún grupo pueda transitar por territorio mexicano sin cumplir las leyes mexicanas. No lo he visto por ninguna parte. Pero si alguien piensa que eso está bien, que lo presente. Si se aprueba, nosotros lo acatamos”, puntualizó. (Francisco Garfias, Excélsior, Opinión, p.4)
Mientras que para el Presidente el tema de la rifa presidencial tiene prioridad por sobre todo, su propio subsecretario de Gobernación abona a esta violencia llamando marranos a los que no aplauden las ocurrencias de la 4T.
¿Es este el nivel de política al que debemos acostumbrarnos? ¿Es ésta la estrategia que pacificará al país? ¿Dónde está el pronunciamiento de Olga Cordero ante las palabras de su subsecretario? Por otro lado, en donde se esperaría recibir el reconocimiento de EU por el esfuerzo presidencial realizado en los operativos contra migrantes, México nuevamente es humillado y vituperado por Trump y sus simpatizantes con la misma retórica de “México está pagando el muro”, refiriéndose a la GN en Tapachula y para lo que la respuesta del Presidente fue “amor y paz”. (Miguel Ángel Godínez García, Excélsior, Opinión, p.6)
No es muy conveniente buscar problemas con alguien que es 17 veces más grande que tú, tal es la diferencia en la capacidad económica entre México y Estados Unidos, con quienes nos une una frontera de 3,175 km, que determina una relación bilateral muy diferente a la que se tiene con otros países del mundo, una relación obligada tan sólo por cuestiones geográficas. Ante una desproporción tan grande entre los dos países, debemos basar nuestra relación en el respeto, dignidad, no intervención en asuntos internos, amistad y el cumplimiento puntual de los acuerdos pactados.
Dentro de los múltiples temas de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, el del agua es relevante. Compartimos el Río Bravo como límite internacional en una longitud de 2,053 km, que, además, transita por una zona considerada desértica y semidesértica, donde el agua es un recurso valioso y escaso. La necesidad de pactar sobre su manejo es un asunto delicado, pero hay que sumar el apoyo que da Estados Unidos desde 1906 para contar con un suministro de 74 millones de metros cúbicos (Mm3) para los agricultores del Valle Ciudad de Juárez, Chihuahua, así como el compromiso que desde 1944 se tiene para contar cada año con una asignación calendarizada de 1,850.2 Mm3 para Baja California y el noroeste de Sonora, y la obligación de México de entregar 431.7 Mm3 anuales de agua en el Río Bravo para su uso en el estado de Texas. (Ramón Aguirre Díaz, Excélsior, Opinión, p.6)
Marcelo Ebrard Casaubon se resbaló ayer.
El canciller dijo que de los dieciocho mexicanos que están en Wuhan y que han pedido ayuda, sólo pueden salir cuatro, porque el resto tiene familia en China y tienen prohibido salir.
-Son dieciocho mexicanas y mexicanos que están en ese púnto en especial, donde está el ojo. Cuando menos catorce no podrían salir de China.
Los que sí pueden salir, ya les informamos que tiene que hacer cuarentena, también.
En este momento, a esta hora, no se justificaría que mandáramos una aeronave. Vamos a ver más adelante.
Sí estamos en conversaciones con las y los cuatro para ver si tenemos ayuda de otros países que están enviando sus apoyos, por el número.
Son aviones muy grandes los que hay que enviar.
Y en las redes comenzaron a cuestionarlo:
-No fueran las cenizas de José José o el dictador Evo Morales, porque sí envían un avión. (Ovaciones, Opinión, p.2)

(Jabaz, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)