Los mexicanos que viven en Estados Unidos, y que vengan a visitar a sus familiares en Nuevo León, serán revisados médicamente en un cerco para detectar cualquier posible caso de Covid-19.
El Gobierno de Jaime Rodríguez Calderón fue claro: todos serán revisados y tendrán que estar en cuarentena, y ayer al primer autobús de pasajeros procedente de Laredo ya le tocó su revisión. (Reporte Índigo, On line)
El engaño.- Cuando un gobierno engaña, parte del supuesto de que la población es oligofrénica, tonta, estúpida. Por supuesto no lo es. Engañan con las consultas como forma de decisión, engañan, pues son una farsa. Engañan, pues no representan nada y lo saben. Pero la farsa se les cayó con el caso de Constellation Brands, ahora el mundo sabe de qué están hechas las consultas, sabe del engaño en la cancelación del NAIM y por ello estará de nuevo en la agenda, porque proviene de una farsa. Engañaron al evadir hechos tratando de imponer la agenda nacional desde la mañanera. Fracasaron. La rifa del avión fue un engaño burdo.
Engañaron con las cifras de los migrantes y su condición. Engañaron, o lo intentaron, con la revocación de mandato en año electoral. Engañaron con los permisos del Tren Maya. Engañaron, porque las subastas no ayudan en nada a unas finanzas públicas que están contra la pared. Engañaron con su “profundo respeto a la ley”, pues han sido 18 meses de triquiñuelas, entre ellas una reforma al sistema de justicia que se quedó sin autoría, pero que coincidía en las amenazas a las libertades individuales. (Federico Reyes Heroles, Excélsior, Nacional, p. 6)
La popularidad de la extrema derecha está en aumento en Europa y el caso de Alemania no es la excepción. Si bien el país tiene un conflictivo pasado en relación con el nacionalismo extremo como ideología, además de tendencias autoritarias, parece ser que no ha aprendido de su historia. Desde la crisis migratoria de 2015 los sentimientos anti-inmigrantes y antiglobalización, así como movimientos identitarios extremos en Alemania han aumentado de manera significativa debido a la masiva ola de refugiados que ingresaron al país.
Las ideas euroescépticas del partido convergieron con sentimientos nacionalistas y aumentaron en el año 2015 cuando Angela Merkel implementó acogedoras políticas de asilo para refugiados. El discurso del partido fomenta el resentimiento a los migrantes, a través de estereotipos que los encuadran como una amenaza: uno de los argumentos más populares del partido establece que la llegada de refugiados compromete los valores cristianos del país, así como su crecimiento económico. Para el AfD, concederles asilo político a los refugiados sería permitir una invasión extranjera.
El partido ha sido acusado de promover ideas que coquetean con el neonazismo: sus líderes y militantes hablan de la pasada gloria alemana y promueven ideales racistas y antiinmigrantes. Además, mantiene vínculos con grupos extremistas que han sido autores de actos vandálicos dirigidos tanto a la comunidad judía alemana como a la comunidad árabe. (Patricia González Garza y Gerardo Trujano Velásquez, El Sol de México, Mundo, p. 32)
Los mexicanos que viven en Estados Unidos, y que vengan a visitar a sus familiares en Nuevo León, serán revisados médicamente en un cerco para detectar cualquier posible caso de Covid-19.
El Gobierno de Jaime Rodríguez Calderón fue claro: todos serán revisados y tendrán que estar en cuarentena, y ayer al primer autobús de pasajeros procedente de Laredo ya le tocó su revisión. (Reporte Índigo, On line)
El engaño.- Cuando un gobierno engaña, parte del supuesto de que la población es oligofrénica, tonta, estúpida. Por supuesto no lo es. Engañan con las consultas como forma de decisión, engañan, pues son una farsa. Engañan, pues no representan nada y lo saben. Pero la farsa se les cayó con el caso de Constellation Brands, ahora el mundo sabe de qué están hechas las consultas, sabe del engaño en la cancelación del NAIM y por ello estará de nuevo en la agenda, porque proviene de una farsa. Engañaron al evadir hechos tratando de imponer la agenda nacional desde la mañanera. Fracasaron. La rifa del avión fue un engaño burdo.
Engañaron con las cifras de los migrantes y su condición. Engañaron, o lo intentaron, con la revocación de mandato en año electoral. Engañaron con los permisos del Tren Maya. Engañaron, porque las subastas no ayudan en nada a unas finanzas públicas que están contra la pared. Engañaron con su “profundo respeto a la ley”, pues han sido 18 meses de triquiñuelas, entre ellas una reforma al sistema de justicia que se quedó sin autoría, pero que coincidía en las amenazas a las libertades individuales. (Federico Reyes Heroles, Excélsior, Nacional, p. 6)
La popularidad de la extrema derecha está en aumento en Europa y el caso de Alemania no es la excepción. Si bien el país tiene un conflictivo pasado en relación con el nacionalismo extremo como ideología, además de tendencias autoritarias, parece ser que no ha aprendido de su historia. Desde la crisis migratoria de 2015 los sentimientos anti-inmigrantes y antiglobalización, así como movimientos identitarios extremos en Alemania han aumentado de manera significativa debido a la masiva ola de refugiados que ingresaron al país.
Las ideas euroescépticas del partido convergieron con sentimientos nacionalistas y aumentaron en el año 2015 cuando Angela Merkel implementó acogedoras políticas de asilo para refugiados. El discurso del partido fomenta el resentimiento a los migrantes, a través de estereotipos que los encuadran como una amenaza: uno de los argumentos más populares del partido establece que la llegada de refugiados compromete los valores cristianos del país, así como su crecimiento económico. Para el AfD, concederles asilo político a los refugiados sería permitir una invasión extranjera.
El partido ha sido acusado de promover ideas que coquetean con el neonazismo: sus líderes y militantes hablan de la pasada gloria alemana y promueven ideales racistas y antiinmigrantes. Además, mantiene vínculos con grupos extremistas que han sido autores de actos vandálicos dirigidos tanto a la comunidad judía alemana como a la comunidad árabe. (Patricia González Garza y Gerardo Trujano Velásquez, El Sol de México, Mundo, p. 32)