Número 3443 Año LXV


LAS LECCIONES DE WASHINGTON (Editorial, Beatriz Pagés, Siempre, p. 4-5)

Mexicanos y estadounidenses estamos pagando los costos de estar gobernados por dos populistas autoritarios. El conflicto migratorio — arancelario— que hoy enfrenta a México y Estados Unidos es consecuencia de muchos factores, pero a la cabeza de esas circunstancias están dos presidentes más interesados en quedar bien con su mercado electoral que con tomar decisiones de Estado. López Obrador, después de ganar las elecciones, se comprometió —sin medir consecuencias y al margen de una estrategia— a dar visas de trabajo a los migrantes centroamericanos. Esta oferta, populista más que humanitaria, se tradujo en un tsunami de indocumentados que favoreció principalmente a las pandillas y grupos del crimen organizado. Para decirlo con claridad: el gobierno de la 4T no puede seguir tomando decisiones migratorias a partir de una visión aislacionista cuando México comparte con Estados Unidos una frontera de 3 mil 169 kilómetros cuadrados y un intercambio comercial de miles de millones de dólares.

MÉXICO SIN ESTRATEGIA/ENTREVISTA LUIS ERNESTO DERBEZ, EX CANCILLER (Irma Ortíz, Siempre, p. 6-9)

La respuesta ya está dada. A las presiones ejercidas por el presidente estadounidense Donald Trump a México con la amenaza de imponer aranceles progresivos a los productos nacionales, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se encuentra ante la disyuntiva de atender las demandas de convertirse en un tercer país seguro o enfrentar una guerra comercial. Mientras al cierre de edición de este semanario circulaban las versiones del diario The Washington Post de que se había llegado a “un acuerdo” no válido sobre migración, la agencia Reuters publicaba que México desplegaría hasta 6 mil elementos para detener a los migrantes, una situación que de hecho se vio reflejada desde el miércoles pasado cuando se endurecieron las medidas migratorias en la frontera sur.

URGE ENCONTRAR SOLUCIONES/ENTREVISTA A VLADIMIR LÓPEZ RECINOS, INVESTIGADOR HONDUREÑO (Armando Reyes Vigueras, Siempre, p. 10-11)

Vladimir López Recinos, investigador de la migración hondureña en tránsito por México hacia Estados Unidos de América, quien actualmente investiga sobre los migrantes desaparecidos y la violencia en el corredor Centroamérica – México-EUA, considera que Donald Trump le ha tomado la medida al gobierno mexicano, el cual no tiene un verdadero conocimiento de la problemática de la región, pese a sus propuesta de desarrollo para desincentivar la migración. ¿Qué opinión le merece el mensaje que vía Twitter envío Trump exigiendo que se detenga la migración o, de lo contrario, impondrá aranceles a las exportaciones mexicanas? Creo que el mensaje vía Twitter que envío Donald Trump es una amenaza o una propuesta muy particular del mandatario, y no de todos los estadounidenses, que de efectuarse causaría pérdidas a las economías de ambos países, ya que hoy más que nunca, están muy interrelacionadas. Es algo difícil de concretizarse, aunque no imposible, y en caso de efectuarse sería más desfavorable para México. Eso lo sabe bien Trump, por eso la amenaza y el ultimátum al gobierno mexicano, en el sentido, de controlar la migración ilegal, pero también el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Es lamentable que filtración, para el libre paso de extranjeros por México hacia EEUU. Digo extranjeros porque además de centroamericanos, por nuestra frontera sur ingresan caribeños en particular cubanos, así como sudamericanos, africanos y habitantes de Medio Oriente. Nosotros no tenemos un control cierto de quienes ingresan a México, de donde son originarios y donde están ubicados por día.

RELACIONES MÉXICO-EEUU. (Raúl Eduardo Bonifaz Mohedano; Siempre, p. 17)

Los tiempos modernos se caracterizan por abolir feudos, localismos, tribus o sociedades cerradas. Sin embargo, la idea de nación se intensifica aún con la porosidad que causa a las fronteras territoriales el fenómeno creciente e indetenible de las migraciones. Esto tiene consecuencias impredecibles en el devenir histórico. Nuestra era se distingue por la disminución del universalismo, el humanismo, la igualdad, la democracia y la libertad. Todos, deseos de la persona por tener una coexistencia agradable. Aquí, corrientes nacionalistas de la actualidad se ubican en estas disminuciones con riesgos de convertirse en persecuciones crueles e inspiradoras de fanatismos. La movilidad de personas de distintos orígenes, en su mayoría centroamericanos, será la constante con presiones crecientes al gobierno mexicano. Esperemos que las tendencias de las relaciones MéxicoNorteamericanas cambien y vayan de las determinantes nacionalistas que separan pueblos y familias, hacia dinámicas de hibridez cultural que se manifiesta en la zona fronteriza norte de México.

MIGRACIÓN Y ELECCIONES; OTRA VEZ TRUMP (Mireille Roccatti, Siempre, p. 18)

Una vez más nuestro País, está siendo amagado por el actual inquilino de la Casa Blanca. Ahora en un contexto interno de posible Impechment por los resultados de la investigación del denominado “Rusiagate” en el congreso estadounidense, al romper lanzas con los demócratas que tienen mayoría en la Cámara de Representantes, aunque no en el Senado. El punto es que incluso la clase política estadounidense está harta de los desplantes y la inestabilidad emocional del republicano. La otra gran variable es el próximo proceso electoral en el que Trump busca reelegirse. Por tal motivo, nuevamente ha recurrido a la retórica antimexicana, buscando distraer y halagar a la base dura de sus electores, atizando el nacionalismo y la xenofobia de una importante franja de estadounidenses, blanca de bajos recursos y con poca educación. Su mensaje es claro, sencillo y pegador; los mexicanos, son malos, nos roban empleos y son incapaces de controlar el ingreso de drogas y migrantes desde su territorio. En el tema del control de flujos de migrantes desde Centro América y el Caribe y ahora también de gente proveniente de África y Asia, se nos acusa de flexibles e incluso de ser promoventes de esas corrientes migratorias que obedecen a la pobreza, a conflictos civiles armados o a guerras y que México, siguiendo su tradición y honrando los Tratados Internacionales que ha suscrito, no ha reprimido. El actual gobierno estadounidense pretende que desempeñemos el indigno papel de su “border Patrol” desde nuestro territorio controlando el ingreso y deportando masivamente a quienes buscan llegar a su frontera sur.

AMLO Y TRUMP; ESTILOS PROPIOS (Marco Antonio Aguilar Cortés; Siempre, p. 19)

Si el abominable muro entre México y EU se concluye totalmente (con acero o con aranceles), los mexicanos terminaremos pagándolo, en porcentaje elevado. Obsérvese que gran parte del rico patrimonio de EU lo ha aportado México, comenzando por el territorio más productivo de que gozan, superior a dos y medio millones de kilómetros cuadrados, arrancados de nuestro suelo por la fuerza de las armas. Trump ha ejercido el hegemonismo estadunidense de manera atroz en todo el mundo, pero agrava su prepotencia con los mexicanos, debido a sus ambiciones electorales, para ser presidente, primero, y ahora para reelegirse. El rudo poder de Trump tiene contrapesos en los poderes legislativo y judicial, poderes estatales, poderes de las grandes empresas, y en la poderosa opinión pública de EU. En cambio, el poder de AMLO no trasciende fuera de México, pero internamente carece de contrapesos dentro del gobierno mexicano. Sus frenos reales son grupos de opinión pública, ante los cuales se irrita y trata de vengarse, pero ilícitamente la CNTE y el crimen organizado también lo frenan, para mal de nuestro país.

UNA DIFÍCIL PRUEBA (José Fonseca, Siempre, p. 32)

El Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo desde su campaña “la mejor política exterior es la política interior”, la realidad le ha mostrado que, cuando de las relaciones con Estados Unidos se trata, los mandatarios mexicanos no pueden dejar de tomar en cuenta en sus políticas y decisiones la relación con Washington. Así el gobierno lopezobradorista que, desde diciembre, proclamó una política migratoria humanista y anunció “urbi et orbi” que México recibiría a los migrantes con los brazos abiertos y les otorgaría visas para facilitarles su estancia y tránsito por territorio mexicano. En pocos meses la realidad sacudió las premisas humanistas del gobierno de México. Desde Centroamérica se pusieron en movimiento los especialistas en tráfico de personas, organizaron caravanas con miles de migrantes, para así evitar agresiones y, en pocos días, rebasaron la capacidad de las autoridades de México para mantener un cierto orden y registro. Menos cuando a los centroamericanos se sumaron cubanos, haitianos y africanos. Eso le dio a Trump el perfecto pretexto para tener, otra vez, como tema de su campaña, la migración que amenaza su frontera sur y, con el argumento legal de la seguridad nacional, usó su facultad presidencial para anunciar que México pagará aranceles por todo lo que exporta a Estados Unidos, a menos que contenga la migración centroamericana.