Said Betanzos
Ya son 17 los casos de varicela en el albergue Alfa y Omega, en Mexicali, donde viven más de 200 migrantes centroamericanos sin control sanitario para reducir el riesgo de contagiarse del virus. La guatemalteca Marisela, con el rostro marcado por esa enfermedad, viajó a México con su hija de 3 años desde su natal Jutiapa, y llegaron al albergue los primeros días de mayo, donde se contagiaron. “La niña pasó como ocho días con fiebre”, recordó Marisela, quien padeció de lo mismo. “Sentía que me iba a loquear, siente uno como sofocación en la cara y, por el calor que hace aquí, es mucho peor”, expresó. Marisela pudo cruzar a Calexico, California, y solicitar su trámite de asilo, el cual fue aprobado, pero le indicaron que tenía que esperar hasta el 8 de mayo para saber el resultado; sin embargo, por causa de la varicela, ya no pudo asistir a la cita con el juez para saber su estatus. “Me preguntaron qué tenía y les dije que varicela, entonces me tomaron una foto y me sacaron. Me sentí fatal, la verdad, porque me negaron eso, al igual que en todos lados. Fui a asesoría con abogados y también me sacaron pa’ la calle, por la varicela”, recordó. El albergue Alfa y Omega es el más céntrico en Baja California, ahí llegan cientos de migrantes, en su mayoría madres con hijos, que incrementa el riesgo de contraer varicela. La coordinadora del albergue, Araceli Avilés, pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador su intervención, “porque nadie les ayuda a los migrantes”.