San Cristóbal De Las Casas, Chis.- Al menos 100 migrantes hondureños que salieron en caravana de su país el pasado miércoles, arribaron de manera dispersa a la frontera de México para tratar de ingresar y seguir hacia Estados Unidos, informaron fuentes gubernamentales.
Los centroamericanos llegaron durante la madrugada del sábado a la Casa del Migrante, ubicada en la ciudad guatemalteca de Tecún Umán, limítrofe con México, donde el personal les brindó alimentos, pero no hospedaje debido a las medidas sanitarias por la pandemia de Covid-19, explicaron.
Los informantes comentaron que, afuera del albergue, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), de la Policía Nacional Civil y elementos del Ejército de Guatemala buscaban disuadirlos de continuar y convencerlos de que regresen a Honduras, para lo cual han dispuesto camiones.
Agentes del INM y la Guardia Nacional que se encuentran sobre la ribera del río Suchiate, del lado mexicano, revisan los documentos de las personas que cruzan en balsas.
Únicamente permiten el paso de pobladores guatemaltecos residentes que cuentan con tarjeta de visitante regional y cruzan con propósitos comerciales o de trabajo.
El cónsul de México en Guatemala, Mauricio Ituarte, afirmó que la prioridad es atender la pandemia de Covid-19, por lo que se harán pruebas para “revisar que no haya riesgo de contagios”.
Manifestó que existe una coordinación entre las autoridades de Honduras, Guatemala y México para atender los temas migratorio y sanitario.
“México nunca cerró sus fronteras ni sus puertas a una migración ordenada, segura y regular.
Tenemos que guardar las cuestiones sanitarias”.
En tanto, el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, grabó un mensaje en video en el cual expresó que “en pocas horas arribarán a nuestro territorio las caravanas de las hermanas y hermanos centroamericanos que en su mayoría vienen engañados por los traficantes de indocumentados”. (Elio Henríquez, La Jornada, Política, p. 8)
Tecún Umán.- Grupos de migrantes hondureños llegaron la madrugada de ayer a la frontera con México.
Los centroamericanos arribaron a la Casa del Migrante de Tecún Umán, donde les proporcionaron alimento y orientación. Debido a la pandemia por Covid-19 no pueden brindarles alojamiento.
En el lugar, el Instituto de Migración, la Policía Nacional Civil y el Ejército de Guatemala intentaron disuadirlos y convencerlos para que volvieran a su país. Incluso dispusieron de camiones para facilitarles el traslado.
Mientras que en el lado mexicano, sobre la ribera del Suchiate, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y elementos de la Guardia Nacional revisaron documentos a las personas que cruzaron ayer de manera irregular sobre las balsas que operan en el afluente.
Ahí, sólo se permiten el paso de residentes guatemaltecos fronterizos que cuentan con Tarjeta de Visitante Regional y cruzan con fines comerciales o de trabajo.
Mauricio Ituarte, Cónsul de México en Guatemala, dijo que la prioridad en este momento es atender la pandemia, por lo que aseguró que se harán pruebas.
“La prioridad es revisar que no haya contagios. Están en riesgo vidas”, expresó.
“México nunca cerró sus fronteras ni sus puertas a una migración ordenada, segura y regular. Tenemos que guardar las cuestiones sanitarias más que en este momento son tan delicadas”, apuntó. (Edgar Hernández, Reforma, Nacional, p.4)
Tuxtla Gutiérrez.— Grupos de migrantes de la caravana de Honduras llegaron la madrugada del sábado a la frontera de México, en su escala de ruta a Estados Unidos.
Los centroamericanos acudieron a la Casadel Migrante de Tecún Umán, donde les proporcionaron alimentos y asistencia, pero no les otorgan alojamiento debido a la pandemia En la ribera del Suchiate, del lado fronterizo maxicano, agentes del Instituto Nacional de Migración y elementos de la Guardia Nacional verifican la documentación de quienes cruzan de manera irregular por el río.
Las autoridades permiten el tránsito de residentes guatemaltecos fronterizos que disponen de tarjetas de visitantes regionales y cruzan la frontera para trabajar o vender productos.
En la capital, el gobernador Rutilio Escandón Cadenas afirmó que se garantizará el trato humanitario y el respeto de los derechos humanos de los migrantes de la nueva caravana. (Oscar Gutiérrez, El Universal, Estados, p. 13)
Tapachula.- La caravana migrante, conformada por unas tres mil personas, se disolvió ayer; mientras pocos lograron llegar a la frontera con México, unos dos mil integrantes decidieron regresar a su país ante los retenes que implemento Guatemala para impedirles seguir su camino para lograr el sueño americano.
En la madrugada de ayer, migrantes enfrentaron a miembros del ejército de Guatemala en la comunidad La Cuarentena, en Poptun, departamento de Petén, ante la negativa de dejarlos pasar en su camino hacia México. Tras la gresca, una veintena de hondureños resultó con heridas, mientras que del lado de los soldados reportaron siete de ellos lesionados.
Debido al cansancio y ante la amenaza de ser expulsados por temor a una propagación de coronavirus, unos dos mil migrantes hondurenos pusieron fin a sus aspiraciones de alcanzar el territorio de Estados Unidos, y solicitaron a las autoridades guatemaltecas el retorno a su país.
Los hondureños que lograron burlar los retenes, unos 200 migrantes, ya se encuentran en Tucún Umán, en la frontera con México, quienes intentaron pasar por el río Suchiate pero fueron encapsulados por elementos del ejército guatemalteco y la Policía Nacional.
Luis, un joven hondureño de 24 años de edad, mencionó que él decidió separarse de la caravana porque así le será más fácil ingresar a México, ya que desde 2019 los éxodos masivos que han intentado ingresar al país han sido detenidos por elementos de la Guardia Nacional y en el Instituto Nacional de Migración (INM).
Las autoridades mexicanas desplegaron militares y agentes migratorios a lo largo de la frontera para impedir el paso de la caravana.
La embajada de Estados Unidos en nuestro país advirtió que llegar en caravana no cambiará las políticas de solicitud de asilo, por lo que pidió a los migrantes indocumentados no arriesgar la vida en intentar cruzar sin documentos.
A través de sus redes sociales, la sede diplomática señaló que migrar sin documentos trae consecuencias ante la ley, por lo que pidió a quienes tienen la intención de emigrar quedarse en casa seguros. (Roxana González y AFP, El Sol de México, República, p. 19)
(Eduardo Torres y Alejandro Gómez, La Prensa, Nacional, p. 23)
Tapachula, Chis.- México se alista para recibir la primera oleada migratoria durante la pandemia de la COVID-19 con un reforzamiento de la seguridad fronteriza y sanitaria ante una nueva caravana de unos 2.000 migrantes centroamericanos, en su mayoría hondureños, que buscan cruzar el país con rumbo a Estados Unidos.
Agentes fronterizos y de la Guardia Nacional se han apostado a las orillas del río Suchiate, frontera natural entre México y Guatemala, en espera de los migrantes que el pasado miércoles partieron de San Pedro Sula, Honduras, luego de dos semanas de que fue reabierta la frontera en Guatemala.
“El despliegue (de fuerzas de seguridad) no sólo se ha dado en México, sino se ha dado desde Centroamérica y al final, sí ha amagado de alguna forma la caravana”, explicó la especialista en temas de migración, Eimice Rendón.
Dijo que ayer por la noche, al interior de la caravana, se dijo que muchas personas se iban a regresar a Honduras “debido a las amenazas que han visto en el camino”. Por ejemplo, la policía tenía orden de detenerlos desde Guatemala.
Dijo que la pandemia de la COVID- 19 y la política antíinmigrante y racista del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha dado positivo por el patógeno, ha provocado que ahora “haya tres o cuatro muros” desde Centroamérica, El Salvador, Guatemala y México y la pandemia es el pretexto perfecto para evitar la migración”.
Explicó que la necesidad de estas personas sigue “y mucha gente se pregunta ¿por qué alguien saldría de su país en plena pandemia y se arriesgaría a contraer el virus?”.
“Pero cuando vemos las cifras de homicidios, la violencia y las amenazas que sufren en su país podemos entender que al tener el riesgo inminente y diario, hasta de perder la vida, prefieren tomar el riesgo de contagiarse e intentar llegar a Estados Unidos o a México”, añadió.
La también coordinadora de la organización Agenda Migrante recordó que la mayoría de los migrantes de esta caravana son originarios de Honduras, donde las cifras de homicidios y violencia, a pesar de la pandemia, no han bajado.
Este sábado, fuentes oficiales del Gobierno guatemalteco indicaron que unos 2.000 migrantes hondureños han retornado voluntariamente a su país, procedentes de Guatemala, tras abdicar en sus intenciones de llegar a Estados Unidos en busca del sueño americano, informaron este sábado fuentes oficiales.
El Gobierno guatemalteco detalló a periodistas que hasta la mañana de este sábado habían retornado voluntariamente a Honduras 2.065 migrantes.
“Tenemos conocimiento de que hay grupos pequeños que continuaron la ruta. Sin embargo, no hay una concentración fuerte (de personas) , informo la portavoz del Instituto Guatemalteco de Migración, Alejandra Mena.
Intensifican detenciones
En México, en las últimas horas, los agentes han intensificado las detenciones de migrantes, sobre todo guatemaltecos que no cuentan con documentos que les permitan entrar de manera legal en el país.
Los funcionarios federales se han distribuido en la línea fronteriza de México con Guatemala para impedir el ingreso masivo de los migrantes hondureños que viajan por Guatemala con la idea de llegar a la Unión Americana.
En Ciudad Hidalgo, este sábado en los pasos informales como el “Coyote”, El Armadillo, Paso Limón, el Cascajo, se les ordena hacer alto a los migrantes para verificar que porten sus documentos oficiales que les permitan ingresar a México.
Un balsero de la zona fronteriza llamado Júnior dijo a Efe que con el anuncio del arribo de la caravanas ha bajo su actividad de cruzar personas de Guatemala a México, a través del río Suchiate.
“La población tiene miedo de acudir a México. No hay mucho movimiento, ya vienen en camino, dicen que son unos 2.000, pero pedimos que no vengan porque vienen a perjudicar”, comentó mientras esperaba su turno para cruzar personas para comprar en México.
Las autoridades también han reforzado los operativos para evitar el ingreso de los migrantes por del puente Internacional Rodolfo Robles.
El balsero apuntó que de cruzar la caravana migrante “se tendría consecuencias graves por la pandemia Difícil, que los migrantes logren cruzar varias barreras instaladas en Guatemala y México.
Rechazo y discriminación
Según activistas, entre la población local se ha corrido información falsa de que los migrantes “vienen contaminados de COVID-19” lo que ha generado rechazo y discriminación.
Hasta el mediodía de este sábado habían sido detenidos más de una veintena de migrantes guatemaltecos que estaban entrando de manera regular a México, que posteriormente fueron trasladados a la estación migratoria Siglo XXI para definir su estatus migratorio en el país.
El viernes, México inicio el reforzamiento de su frontera sur con el despliegue de cientos de agentes de migración, la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas.
El Instituto Nacional de Migración (Inami) de México indicó que los agentes se instalaron en los puntos fronterizos de Ciudad Hidalgo y Tenosique, en los estados de Chiapas y Tabasco.
Un día antes, el Inami confirmó que toda persona que utilice sus instalaciones y las are as de ingreso en el país deberá cumplir con los protocolos de salud ya que los códigos penales federales y de ios estados de Chiapas y de Tabasco, prevén penas de 5 a 10 años de prisión a quien ponga en peligro de contagio la salud de otro.
La migración en México se elevó desde octubre de 2018, cuando caravanas con miles de migrantes centroamericanos comenzaron a ingresar al país para llegar a Estados Unidos.
En junio de 2019 México legó a un acuerdo con Estados Unidos y entonces desplegó en la frontera sur a miles de agentes de la Guardia Nacional, el cuerpo policial de formación militar creado por el presidente Andrés Manuel López Obrador (EFE, Ovaciones, P.p.)
El surgimiento de una nueva caravana de migrantes hondureños que se dirige a México no es una “provocación”, como afirmó el presidente Andrés Manuel López Obrador, sino el resultado del agravamiento de las condiciones de vida de millones de personas en Centroaméricay el relajamiento de las medidas de restricción de movilidad en esa área.
Así lo consideró Abdel Camargo, investigador de El Colegio de la Frontera Sur, quien alertó que la narrativa oficial contra la caravana y el despliegue de la Guardia Nacional para contenerla puede generar el riesgo de abusos contra los derechos humanos de quienes integran este éxodo.
“Esta movilización en particular, yo diría que es lógica en el sentido de que las condiciones que facilitan o promueven la expulsión de la gente no han cambiado; de hecho, se han vuelto más profundas a raíz de la pandemia de Covid-19”, indicó el experto en temas migratorios.
Sumado a lo anterior, “la caravana se hace porque se levantan las restricciones de movilidad en Guatemala”.
Frente a dicho escenario, los gobiernos de México y Guatemala han optado por darle una “lectura política” a la caravana sin tomar en cuenta 1 a raíz económica y social que genera este tipo de movilizaciones masivas.
“Implica la criminalización de los migrantes, porque México anuncia que habrá castigos de hasta 10 años de cárcel (para quienes entren al país sin tomar medidas sanitarias contra el coronavirus).
Son mensajes para desincentivar la caravana y eso tendrá efectos en el flujo de personas que van a tomar otras rutas”, advirtió.
Se va a evidenciar, dijo, una política migratoria más punitiva, con mayor control, bajo amenazas y deportaciones, dándole un mensaje claro a los caravaneros en Guatemala y México. (Fernando Camacho Servín, La Jornada, Política, p. 8)
Guatemala Frustrados y agotados de la travesía, miles de migrantes hondureños vieron esfumarse ayer sus aspiraciones de alcanzar Estados Unidos y se resignaron a su repatriación por las autoridades de Guatemala, donde el gobierno temía que su paso generara un repunte de casos de coronavirus.
Según datos de la policía, enviados a periodistas por la presidencia de Guatemala, más de 2 mil 150 integrantes del grupo solicitaron el retorno a su país y eran trasladados en camiones del ejército hacia Honduras.
Sólo unos 80 miembros de la caravana de hondureños que partió el pasado jueves de San Pedro Sula intentaron continuar el camino, pero fueron frenados por autoridades guatemaltecas en Tecún Umán, una localidad fronteriza con México.
En tanto, con la ropa sucia, zapatos en mal estado y cargando mochilas en sus espaldas con las pocas pertenencias que llevaban, la mayoría de los migrantes hondureños ingresaban de nuevo a su país bajo un inclemente sol por la frontera de Corinto, 315 kilómetros al noreste de la capital guatemalteca.
En su mayoría jóvenes, varios de los migrantes retornados dijeron a la AFP enfrentar con tristeza el regreso a la realidad de pobreza y violencia que azota su nación y que esperaban dejar atrás.
Sólo grupos pequeños y dispersos se negaron a abandonar su objetivo.
El pasado jueves, unos 3 mil hondureños rompieron un cerco militar en la frontera e ingresaron a territorio guatemalteco con el anhelo de llegar a Estados Unidos.
En Guatemala, la caravana se disolvió y sus integrantes tomaron rutas distintas.
El grueso del grupo tomó rumbo a Petén (norte) y el otro fue hacia el suroeste para alcanzar distintos pasos de la frontera -de casi mil kilómetros con México.
En principio, la mayoría se negaba a abandonar la odisea, pero el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, decretó un estado de prevención por 15 días en seis departamentos por el paso de la caravana.
La medida fue instaurada porque los migrantes ingresaron en estampida sin realizarse pruebas de Covid-19, ante lo que Giammattei ordenó la detención y retorno a Honduras de todos los que hubieran violado los protocolos de salud al ingresar ilegalmente a territorio guatemalteco.
Además, México anunció el despliegue de militares y agentes migratorios a lo largo de su frontera para impedir el paso de la caravana.
Al otro extremo del país, en la frontera de Tecún Umán, unos 80 migrantes también eran frenados por autoridades guatemaltecas que pretendían devolverlos a Honduras en camiones con la leyenda “retiro voluntario”.
Miembros de la policía y del ejército vigilan la zona donde está el grupo, j unto a la Casa del Migrante de la ciudad, donde reciben alimentos y también cubrebocas.
Algunos acusaron un engaño de las autoridades de Guatemala al señalar que les permitieron el ingreso al país sin problemas, para detenerlos más adelante.
“Nos dijeron que tenemos que subir a los buses y regresar para Honduras”, dijo a la AFP María Cruz, de 26 años, quien viaja con su hermano José Javier, de 23, y su hijo JoshuaIsaac, de cuatro años. (AFP, La Jornada, Mundo, p. 20)
Más de la mitad de los migrantes hondureños que conformaban la nueva caravana que busca llegar hacia Estados Unidos han sido deportados o retornado voluntariamente desde Guatemala, según un informe del Instituto de Migración de ese país.
De los 4 mil centroamericanos que se estima ingresaron de manera irregular el jueves, 2 mil 159 han retornado a su país de origen.
Del total, 672 fueron deportados por el Gobierno guatemalteco y mil 487 han decidió regresar voluntariamente, detalla el reporte oficial.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Control Biométrico Migratorio de Honduras, los retornos han ocurrido por los Puertos Fronterizos de Agua Caliente, El Florido y Corinto.
Fuentes militares y migratorias de México, Guatemala y Honduras señalaron que existe una coordinación entre los países para evitar que los migrantes no arriesguen su vida en el intento de cumplir el sueño americano, en el contexto mundial por Covid-19.
Los gobiernos de los tres países mantienen medidas sanitarias debido a la pandemia originada por el nuevo coronavirus, y el flujo masivo irregular de personas, advierten, representa un reto por posibles contagios.
Sin embargo, pese al llamado de cancelar el viaje, cientos de migrantes avanzan hacia la frontera con México en grupos que pretenden entrar por Tabasco y Chiapas.
Más de un centenar ya se encontraban ayer en el poblado guatemalteco de Tecún Umán, fronterizo con México.
“Nos ha costado llegar hasta acá y nos quieren devolver, tanto que hemos luchado”, recriminó el hondureño Danny Saul.
A decir del migrante, la pandemia agudizó la pobreza y el desempleo en su país. Relató que él trabajaba como taxista en Honduras, pero que por las restricciones sanitarias los ingresos fueron insuficientes para su familia.
“Ya estábamos mal y con esta pandemia estamos peor”, contó.
Heber Murillo salió de Cortés, Honduras, en busca del sueño americano, pero teme que no pueda lograrlo debido al reforzamiento de la frontera sur por parte de las autoridades.
Narró que durante meses no ha conseguido empleo en su país, por lo que en ocasiones se dedicaba a labores del campo, pero con lo que obtenía no podría sostener a sus dos hijas y por ese motivo decidió emprender el viaje pese al riesgo de contagio.
En la ribera del Suchiate, del lado mexicano, existe un fuerte operativo desplegado desde el viernes para impedir el paso irregular de personas.

(Edgar Hernández, Reforma, Nacional, p. 4)
Ciudad De Guatemala/ Tegucigalpa.- Las fuerzas de seguridad guatemaltecas enviaron a más de 3,500 migrantes de regreso a Honduras en los últimos días, dieron autoridades el sábado, disolviendo la mayor parte de una caravana que buscaba llegar a Estados Unidos.
En medio de la pandemia y con sus pocas pertenencias a cuestas, miles de inmigrantes irrumpieron el jueves en Guatemala, procedentes de Honduras, en la caravana más grande desde que los gobiernos de la región cerraron sus fronteras para prevenir la propagación delcoronavirus.
En un comunicado, el gobierno del presiente Alejandro Giammattei aseguró que, hasta la mañana del sábado, 3,568 migrantes habían regresado “de manera voluntaria” a Honduras.
Muchos de ellos fueron interceptados cerca de la frontera hondureña, en los departamentos Izabaly Chiquimula, de acuerdo a un documento de la policía de Guatemala.
“Rechazamos la forma en que miles de personas ingresaron a nuestro país de forma violenta, evadiendo los controles migratorios y sanitarios”, dijo el viceministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Eduardo Hernández, en un comunicado.
“Hemos emprendido acciones contundentes para evitar una crisis humanitaria, de seguridad y de salud. Pero nuestros esfuerzos, por grandes que sean, se verán rebasados si elgobierno hondureño no realiza las acciones de prevención y contención debidas y de manera continuada”, agregó la autoridad.
Huyendo de la pobreza -agravada con el coronavirus-, miles de hondureños, en su mayoría hombres y mujeres jóvenes con niños y mochilas al hombro, iniciaron el miércoles, desde la norteña San Pedro Sula, una nueva caravana rumbo al norte. Junto a ellos, también había caribeños y hasta africanos.
A pesar de que la mayoría logró ingresar a Guatemala el jueves, las autoridades desplegaron un operativo para detenerlos. No quedó inmediatamente claro si es que otros seguían su viaje hacia el norte.
En México, el próximo país en su larga travesía, el Gobierno advirtió que quienes ingresen a su territorio debían someterse a protocolos de salud aplicados en medio de la pandemia y amenazó con cárcel a quienes no. (Redacción, Ovaciones, Finanzas, p. 7)
(Redacción, Excélsior, Nacional, p. 18)
(AFP, El Heraldo de México, CDMX, p. 9)
Suchiate.- En su avance por Guatemala, migrantes protagonizaron riñas en las que dos militares resultaron heridos, informaron fuentes oficiales.
La primera ocurrió entre indocumentados y transportistas en la comunidad de Modesto Mendez, informó Juan Carlos De Paz, Director de Prensa del Ministerio de la Defensa guatemalteca.
Explicó que los conductores enfrentaron a los hondureños porque interrumpían la circulación vial.
El Ejército intervino, pero un agente recibió un golpe en la cabeza provocado por una piedra.
En otro hecho en el municipio de San Luis, un militar recibió un golpe con un objeto contundente lanzado presuntamente por migrantes.
El funcionario explicó que el Ministerio de Defensa da seguimiento a la Caravana de hondureños para orientarlos y convencerlos que desistan de su intento por llegar a Estados Unidos.
“Se les lleva la información de la situación en las fronteras, que del lado de México no los van a dejar pasar, eso ha logrado que una gran cantidad de personas vayan de vuelta en transportes que está siendo facilitado por el ejército de Guatemala y otras instituciones”, expresó. (Edgar Hernández, Reforma, Nacional, p. 4)
Guatemala.- El Gobierno de Guatemala aseguró este sábado que Honduras se niega a recibir a los migrantes que han sido devueltos a su país en las últimas horas tras resignarse en su objetivo de llegar a Estados Unidos.
El vicecanciller guatemalteco, Eduardo Hernández, dijo en un mensaje divulgado por el Gobierno que “tenemos el desafio que las autoridades migratorias hondureñas se niegan a recibir de regreso a sus connacionales, aplicando de manera inconsistente las regulaciones sanitarias”.
Las palabras del funcionario se registran después de que en las últimas horas más de 2.000 hondureños volvieran a su país tras ingresar ilegalmente a Guatemala el jueves en busca de llegar a Estados Unidos para tener mejores oportunidades de vida.
“Hacemos nuevamente el llamado al Gobierno hondurefio para que tome las medidas que le corresponde para mitigar esta crisis.
Hemos emprendido acciones contundentes para evitar una crisis humanitaria, de seguridad y de salud”, añadió Hernández. (Redacción, Ovaciones, Finanzas, p. 7)
En caso de concretarse la ley que le otorga facultades en materia de atención a desplazados internos, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) requerirá, de más recursos, y deberá operar con una doble estructura, advirtió Andrés Ramírez, titular del organismo.
El pasado miércoles la Cámara de Diputados aprobó la nueva Ley General para Prevenir, Atender y Reparar Integralmente el Desplazamiento Forzado Interno (Comardi).
La ley, que fue turnada al Senado, prevé que la actual Comsar se transforme en Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y Desplazamiento Interno.
“Tendrá que haber una estructura distinta y separada. La Comar ya no será la misma, tal cual como hoy existe”, señaló Ramírez.
“Abarcar el tema del desplazamiento interno forzado, la Comar tal cual no puede. La Comardi lo puede hacer pero requiere de un presupuesto especial”.
Adelantó que el nuevo organismo estará dividido en dos estructuras, una que atienda el refugio y otra para el desplazamiento forzado interno, de modo que no se mezclen ni si quiera en los mismos edificios.
Aclaró, por ejemplo, que la oficina actual de la Comar en Tapachula, Chiapas, no atenderá a desplazados internos.
“El desplazamiento interno sí existe en Chiapas, pero no en Tapachula, sino en Chenalhó o los Altos de Chiapas, por razones de conflictos religiosos y de tierras”, explicó.
“También en Oaxaca, por el Istmo de Tehuantepec; Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Morelos, Chihuahua, son algunos lugares donde el tema de desplazamiento interno forzado es más álgido”.
Ramírez confió en que la nueva ley será ratificada en el Senado sin mayor dificultad.
Según la ley, las personas que atenderá la Comardi serán aquellas que se vieron obligadas a dejar sus lugares de residencia por temas de violencia, desastres naturales, persecución, por razones políticas o debido a un megaproyecto, no aquellas que migran en busca de mejores condiciones económicas.
El titular de la Comar refirió que, según el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno, en México hay alrededor de 320 mil víctimas de este fenómeno, aunque reconoció que hace falta realizar una actualización nacional de esa cifra.
“Tenemos que registrarlos, atenderlos y buscarles soluciones duraderas”, resumió Ramírez.
Estas soluciones, apuntó, pueden incluir arreglar el problema de origen para que las personas puedan regresar a sus comunidades o de lo contrario, que sean integradas a otra comunidad.
“Lo que la ley plantea es que nosotros como Gobierno asumiremos también la ayuda para estas víctimas del desplazamiento interno”, comentó.

(César Martínez, Reforma, Nacional, p. 5)
El Programa de Asistencia Jurídica a Casos de Pena Capital en Estados Unidos (MCLAP, por sus siglas en inglés), está en el limbo. El pasado 31 de agosto concluyó el contrato que se tiene con una empresa que se dedica a la asistencia y, hasta ahora, Hacienda no ha dado la autorización para que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lo renueve.
La Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior, de la SRE, informó que la contratación de la firma legal que se hará cargo del programa aún es evaluada por Hacienda.
Datos de la Cancillería detallan que medio centenar de mexicanos esperan la aplicación de pena de muerte y que al menos otros 54 enfrentan procesos penales que pudieran derivar en la imposición de la sentencia capital en Estados Unidos.
El 31 de agosto concluyó el contrato con Greg J. Kuykendall P.C, por lo cual está suspendida la remisión de casos. Con ello, las representaciones consulares deben hacerse cargo y dar seguimiento a las carpetas.
El programa fue creado por el gobierno mexicano en 2000. A través de éste, la administración federal contrata los servicios de un despacho de abogados para brindar asesoría jurídica a los connacionales encarcelados.
De acuerdo con cifras de SRE, en los últimos seis años se ha logrado evitar la ejecución de más de un centenar de mexicanos.
El programa funciona a partir de abogados que llevan el tema y a quienes el gobierno mexicano paga. El despacho en cuestión suele capacitar a personal de los consulados para saber cómo actuar cada que se tiene conocimiento de un caso nuevo.
Desde el 31 de agosto se suspendió la remisión de casos al despacho y se dejó de enviar copia de las comunicaciones correspondientes. Tampoco se comparte información con personal del programa.
Sin embargo, para no interrumpir la asistencia y protección consular de personas mexicanas sentenciadas a pena de muerte o que se enfrentan a procesos judiciales derivados de tal condena, las representaciones consulares deben tomar todos los casos.
Se pidió monitorear medios de comunicación para identificar casos de mexicanos involucrados en homicidios de primer grado y revisar las páginas de las cortes en las que se diriman procesos en materia capital de personas mexicanas.
Además, deben continuar con la aplicación del cuestionario ad hoc a detenidos que pudieran enfrentar un proceso de pena capital.
“Durante la entrevista no se deberá hablar de los hechos relacionados con el (los) delito(s) que se les imputa”, se aclaró a las representaciones diplomáticas.
También se deben realizar visitas periódicas a los detenidos o realizar llamadas telefónicas para mantener el monitoreo de la situación jurídica, física o mental. Documentar y dar seguimiento a las quejas presentadas por los detenidos que pudieran constituir violaciones a sus derechos humanos dentro de la prisión, incluidos todos los castigos disciplinaros.
Entre las acciones que deben hacer las representaciones diplomáticas está el facilitar materiales de aseo personal o de lectura, con conformidad a lo establecido en las Normas para la Ejecución de los Programas de Protección a Mexicanos en el Exterior, así como entrevistarse con los abogados defensores para explicarles el tipo de apoyo que México les puede proporcionar.
También se debe mantener el vínculo con el familiar, conocido o contacto que el connacional haya autorizado para que se le brinde información respecto de su estado jurídico.
Asimismo, es necesario designar a una persona del departamento de protección para que asista a las audiencias en las que se requiere presencia de personal consular.
“En casos en los que el detenido y la víctima son de nacionalidad mexicana, el consulado debe asignar funcionarios diferentes para brindar apoyo a ambas familias y mantener la correspondiente confidencialidad”, se determinó.
Aún no se sabe en qué momento la Secretaría de Hacienda y Crédito Público autorizará el pago al despacho que se encarga de llevar el programa.
Desde la creación del MCLAP, se analizaron los casos de mexicanos sentenciados a pena de muerte y el contexto en el que se llegó a tal condena.
Se detectó que en un gran número de casos no se respeto el derecho consular de avisar a la autoridad mexicana al momento de la detención.
Esta situación detonó en la demanda que en 2003 presentó el gobierno mexicano contra Estados Unidos ante la Corte Internacional de Justicia, por la violación de la Convención de Viena, el denominado caso Avena, con el argumento de haber impedido a los representantes consulares brindar protección a más de medio centenar de presos.
En marzo de 2004, la Corte Internacional falló a favor de México y determinó que los casos debían ser revisados; sin embargo, Estados Unidos continuó aplicando la pena capital. (Ariadna García, El Universal, 8 Columnas)
San José. – Cada vez que Estados Unidos acude a las urnas a elegir presidente, en América Latina y el Caribe resurge una pugna acerca de si una cruda realidad histórica demostró que, para los intereses regionales en pobreza, migración, narcotráfico, inversión o comercio, es irrelevante si la Casa Blanca está en manos de un demócrata o de un republicano y solo hay un cambio de tono para imponer un mismo poder imperial.
Sin importar si al frente de la presidencia de EU hay una jauría de halcones republicanos—la línea dura—o un rebaño de palomas demócratas—la línea moderada—, está en juego el nexo de Washington con su “patio trasero”, del río Grande, en la frontera con México, a Tierra del Fuego, en el extremo sur del continente.
¿Qué les conviene a los 33 países latinoamericanos y caribeños, que el próximo 3 de noviembre se reelija el republicano Donald Trump o que triunfe el demócrata Joe Biden?
¿Qué significado tiene que, tras asumir el 20 de enero de 2017, Trump nunca viajó a América Latina y el Caribe, con lo que se diferenció de sus predecesores Barack Obama, George W. Bush, Bill Clinton, George H. Bush, Ronald Reagan y Jimmy Carter?
“Escarbando la superficie de la imagen que intenta proyectar cada candidato o partido, América Latina y el Caribe no la tienen fácil con ninguno de los dos”, alegó el analista político y abogado costarricense Pablo Barahona, ex embajador de Costa Rica en la Organización de Estados Americanos.
“Trump ve con desdén al subcontinente y su tesis de ‘neo guerra fría’ polariza y empobrece. Pero Biden no es ningún angelito ni buena noticia tampoco. En la administración Obama (2009—2017), América Latina fue involutivamente descuidada por el Departamento de Estado. Y Biden fue parte de ese antecedente”, explicó Barahona a EL UNIVERSAL.
“Ninguno cambiará los errores que combustionan la amenaza, no de las drogas, sino del crimen organizado. Ninguno se ocupó de la desigualdad social que amenaza la estabilidad política de la región más desigual del mundo: América Latina. La pobreza es el detonante de la migración ilegal que en apariencia tanto combaten, sospecho, sólo para llevar agua a sus molinos electoreros”, afirmó.
En llamas
La agenda de Washington con los 33 muestra un panorama incendiario.
Sin apoyo de México y con respaldo de Canadá y al menos 15 de las 33, EU mantiene un fuerte choque con despliegue de sanciones económicas y políticas con Cuba, Venezuela y Nicaragua con la cuestión democrática en el trasfondo de un pleito sin perspectivas reales de solución a corto o mediano plazo.
Trump aceleró el choque con La Habana, Caracas y Managua. Washington ubicó a la revolución comunista cubana como epicentro, nervio y motor manipulador de las profundas dificultades en Venezuela y Nicaragua, lo que reiteradamente Cuba rechazó sin dejar de ratificar su lealtad con los gobiernos de esos países.
La duda que sobrevuela en la geopolítica es que, si lograr reelegirse, Trump podría sentirse con manos más libres para recurrir a opciones más radicales, como la militar, con respecto a Venezuela.
En la hoguera de líos sobresale el migratorio, una vieja crisis pendiente de solución que se exacerbó con Trump y su política anti—inmigratoria. Estimulado por los endémicos escenarios de pobreza y desigualdad, con una incontrolable violencia y una mayor inseguridad por la penetración de las distintas modalidades del crimen organizado, el fenómeno podría agravarse por el golpe socioeconómico del coronavirus.
Religión
A juicio del analista político y periodista peruano César Campos, América Latina y el Caribe arrastran una tradición sobre las elecciones de EU que “se consolidó por una preferencia al Partido Demócrata desde la elección de John F. Kennedy” en 1960 y asesinado en 1963 en vísperas de cumplir su tercer año de gobierno.
Pese a que Obama impulsó la Alianza para la Prosperidad, un plan de desarrollo socioeconómico de Honduras, Guatemala y El Salvador para tratar de contener la masiva migración irregular de los ciudadanos de esas naciones a EU, ese plan “francamente no le cambió el rostro a ninguno de los tres países”, reprochó.
“No espero mayores cambios. Los intereses de EU en la zona son combatir el narcotráfico y detener la migración al menos en el Triángulo Norte de Centroamérica. Y creo que esa migración va a seguir. No me hago mayores ilusiones con EU respecto a sus políticas para la región”, puntualizó.
Millones de latinoamericanos y caribeños que alguna vez fueron migrantes ilegales y ya están nacionalizados estadounidenses podrán votar el 3 de noviembre, por lo que los dos aspirantes presidenciales buscan vías de todo tipo para seducirlos y una de las prioritarias es la migratoria. Trump ofrece garrote y Biden propone zanahoria… pero esconde el garrote. (José Meléndez, El Universal, Mundo, p. A15)
Washington.- Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EU (CDC, en inglés) no avalaban el cierre de fronteras en marzo, pero el Vicepresidente Mike Pence ordenó la medida, ignorando a los científicos que decían que no había evidencia de que frenaría el coronavirus, revelaron ex funcionarios de salud.
El principal médico de los CDC que supervisa este tipo de órdenes se había negado a cumplir con la directiva del Gobierno alegando que no había una razón válida de salud pública para emitirla, según tres personas con conocimiento del tema.
Pero Stephen Miller, uno de los principales asesores del Presidente Donald Trump, presionó por la orden de expulsión de migrantes y el cierre de fronteras.
Entonces, Pence intervino a principios de marzo.
El Vicepresidente, que se había hecho cargo de la respuesta a la pandemia, llamó a Robert Redfield, director de los CDC, y le dijo que usara la autoridad legal especial de la agencia en casos de riesgo, y éste ordenó inmediatamente acatar la medida.
Hasta el momento, la pauta ha provocado la expulsión del país de casi 150 mil niños y adultos. (AP, Reforma, Internacional, p. 19)
(AP, La Jornada, Política, p. 8)
(Redacción, Ovaciones, Nacional, p. 8)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.