Tema Migratorio 070920

Especial COVID-19

31,722 deportados durante la pandemia

El gobierno de México ha deportado durante la pandemia a 31 mil 722 extranjeros, la mayoría centroamericanos y caribeños que huían de sus naciones a causa de la violencia, persecución política o la pobreza y que buscaban iniciar sus procesos legales para obtener asilo en nuestro país, lo cual contradice el discurso del Segundo Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con la organización no gubernamental Asylum Access México, existe preocupación por las redadas y detenciones en estaciones migratorias en México “y el alto número de deportaciones” de enero a julio de este 2020, todo ello a pesar de que las llegadas internaciones al país han disminuido desde el inicio de la pandemia.

En un análisis respecto al Segundo Informe de Gobierno se añade “observamos contradicciones y omisiones referentes al tema de personas refugiadas y solicitantes de asilo. El documento afirma que: “se busca consolidar a México como un país hospitalario, tierra de asilo e integrador de migraciones”, pero desde la sociedad civil vemos que esto solo ha quedado en el discurso.

El informe de la ONG expone que, en la práctica, México ha perdido su noble tradición de asilo. “Vemos con preocupación el alto número de deportaciones desde México, pese a que las internaciones al país han disminuido desde el inicio de la pandemia. Entre enero y julio de 2020, 31 mil 722 personas han sido deportadas sin que se les garantice su derecho a solicitar la condición de refugiado”, detalla.

Se añade que Segundo Informe de López Obrador se afirma que “se desarrollaron procedimientos eficientes y simplificados de procesamiento de casos”, lo cual permitió una reducción en el tiempo de atención de casos y la disminución del rezago.

“Sin embargo, desde la sociedad civil desconocemos cómo se están llevando a cabo estos procedimientos ya que la propia Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político no contempla procedimientos simplificados”, indica.

El informe señala que, entre marzo y junio de 2020, se emitieron 5 mil 637 casos de la condición de refugiado en el país. “Sin embargo, es importante recordar el grave rezago que enfrenta la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR). Tan solo en octubre de 2019, más de 6 mil personas llevaban más de un año esperando la resolución de sus solicitudes de asilo, de acuerdo con una petición de información pública hecha por nuestra organización”.

Niurka Morales, cubana es una de ellas, se encuentra en Tenosique, Chiapas junto con su hija de 20 años, dijo a ContraRéplica que llegó a México desde enero, cuando aún no iniciaba la pandemia y a pesar de ello, nunca la han atendido en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar). “Al parecer hay una política de no resolver las solicitudes de cubanos, de darla largas a los expedientes y estamos sobreviviendo prácticamente de la caridad de la gente en las calles y en plena pandemia desde hace ocho meses”.

Asylum Access México, organización que asesora a solicitantes de asilo cuyos procesos se han extendido por más de un año, recordó que pese, a que la ley establece que su proceso sólo puede prorrogarse hasta un período máximo de seis meses, nuestros usuarios tampoco son notificados de que su proceso será extendido.

“También hemos presentado más de 203 quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Órgano de Control Interno de COMAR porque nuestros usuarios, a quienes ya se les concedió la condición de refugiados, llevan más de seis meses esperando la constancia de asilo.

De acuerdo con el documento del Informe de Gobierno, durante la pandemia la COMAR “disminuyó la atención de usuarios in situ, a fin de promover la sana distancia y evitar conglomeraciones”. Desafortunadamente dicho plan y calendario de operaciones no es público.

La organización no gubernamental denunció que durante la emergencia del Covid-19, muchas personas detenidas en estaciones migratorias del Instituto Nacional de Migración (INM) fueron trasladadas a otros estados sin notificar a COMAR.

“Esto evidenció la falta de coordinación y comunicación entre ambas instituciones. Más aún, afectó los procesos de las personas solicitantes de asilo, quienes deben permanecer en un solo estado del país o sus procesos son cancelados.

Señalaron que el INM tampoco ha cumplido con las órdenes judiciales que le ordenaron llevar a cabo 11 medidas establecidas para preservar la vida y la salud de las personas migrantes y solicitantes de protección internacional en estaciones migratorias.

 “Seguimos desconociendo los protocolos de prevención sanitaria por coronavirus implementados por el INM, así como la base de datos sobre cuántas personas hay en las estaciones migratorias, y cuáles son sus condiciones de vulnerabilidad ante el Covid-19”. (Luis Carlos Rodríguez G., ContraRéplica, P.p.)

Por crisis sanitaria, el trabajo de los migrantes en EU “se puso más duro”

En plena pandemia de Covid-19, Estados Unidos ha sustentado parte de su supervivencia en el trabajo de millones de migrantes, muchos indocumentados, que en medio de la crisis han seguido laborando en los sectores esenciales a fin de no frenar áreas como la salud y la alimentaria.

Según datos del Departamento del Trabajo (DOL, por sus siglas en inglés), hay 2.5 millones de trabajadores agrícolas en los campos estadunidenses, 83 por ciento de ellos se identifican como latinos y se estima que al menos un millón son indocumentados, aunque el propio DOL admite que el número podría ser mayor debido a que ante el temor a una posible deportación, las personas ocultan su estatus migratorio. En el sector salud, de los 12 millones de personas que trabajan como médicos, enfermeros, dentistas y otros, más de 2 millones (17 por ciento) son migrantes.

Desde hace varios años, José (que pide ser llamado así porque no cuenta con documentos migratorios) trabaja en granjas agrícolas de California. Por lo regular, dice, el trabajo es pesado, pero en medio de la pandemia se puso más duro.

Originario de Michoacán, la crisis sanitaria ha complicado su situación en este país: dejó el departamento que compartía con otros mexicanos, pues uno dio positivo al Covid-19; sus cargas de trabajo han incrementado; y en abril presentó algunos síntomas, pero aun cuando es un trabajador esencial, paradójicamente carece de servicios de salud por su condición migratoria, por lo que no recibió atención.

Falté varios días al trabajo, sí me pagaron. La libré con tés, miel y limón. No sé si lo tuve o no, pero cuatro días la pasé bastante mal, hubo un momento que pensé que no la libraba. Gracias a Dios, aquí sigo. No puedo parar porque soy yo el que manda el apoyo a la familia (en México), afirma.

El 28 de marzo pasado, apenas en los primeros días de pandemia, el Departamento de Seguridad Interior de ese país dio a conocer un listado de actividades consideradas críticas para la salud pública y para la seguridad económica y nacional, entre ellas servicios médicos, producción agrícola, transporte y distribución de bienes esenciales, actividades de mantenimiento y limpieza, y generación de agua y electricidad.

En muchas de estas actividades están empleados trabajadores migrantes, a quienes en diversos sectores de Estados Unidos se les ha llamado los héroes anónimos.

Para el trabajo uno no se raja. Y necesitamos el dinero para enviar a las familias. Estamos por todos lados: en el campo, en los servicios de limpieza, en hospitales, en empacadoras de comida, supermercados. En esta crisis, estamos mostrando nuestra valía, pero seguramente muchos seguirán en el limbo por las políticas de (Donald) Trump, apunta David Miranda Castrellón, de 55 años, originario de Torreón, Coahuila, y líder en el norte de Texas del Grupo Comunitario Fuerza Migrante.

Cifras recientes del Banco de México muestran que las remesas de los trabajadores mexicanos a sus familias crecieron en julio pasado por tercer mes consecutivo, alcanzaron 3 mil 532 millones de dólares, 7.2 por ciento más que en igual periodo de 2019.

Rudy Arredondo, líder de una organización de migrantes campesinos, llegó a Texas a los tres años, en la década de los 60. En pocas palabras, destaca la importancia de la mano de obra migrante: De no ser por nosotros, los alimentos no llegarían a las mesas de los ciudadanos estadunidenses, no habría atención total en los servicios de salud, el transporte, la generación de energía, trámites para el pago de impuestos. En parte por nosotros funciona este país. (De La Redacción, La Jornada, Política, p. 14)

Confía Landau en apertura

El embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, confió en que a finales de este año ya se encuentre abierta en su totalidad la actividad fronteriza en ambas naciones, aunque dijo que eso sólo será posible si la comunidad de esta región sigue manteniendo los cuidados para evitar el contagio de Covid-19.

El señalamiento vino en respuesta a un seguidor de sus redes sociales que le pregunto si para diciembre se permitirían los cruces para el turismo.

“Eso nadie lo sabe, porque todo depende de la situación de salud pública en la zona fronteriza. Ojalá que sí, pero solamente va a pasar si la misma gente de esa zona (sean mexicanos o estadounidenses) sigan los protocolos sanitarios” (Enrique Sánchez, Excélsior, Nacional, p. 7)

Información Migratoria Nacional

Hondureños, la mayoría de quienes acuden a la Comar

Hace 40 años, en su creación, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) tenía como labor atender a quienes escapaban de conflictos armados en Centroamérica. Ahora recibe mayoritariamente a personas de la misma región, víctimas de grupos criminales.

A la lista vigente, dominada por hondureños (7 mil 803 de 24 mil 271 de enero a agosto del año en curso), se añaden casi 4 mil haitianos procedentes de Brasil o Chile, quienes salieron de su país desde 2015 y buscan llegar a Tijuana, donde se han construido redes sociales y familiares de esa nacionalidad.

En tercer sitio están los originarios de Cuba, considerados por Comar –en general– migrantes por razones económicas, muchos de los cuales pasan por Nicaragua antes de llegar a México, según información oficial.

Entre ellos, el nivel de aceptación a la condición de refugiado es de las más bajas (24 por ciento), mientras que los venezolanos, cuarto en la lista, la positividad asciende incluso al 98 por ciento de las peticiones.

Enseguida, por el número de personas atendidas, están los originarios de El Salvador y Guatemala, y más abajo Nicaragua, Chile, Colombia y Brasil.

Año sin precedente

Después de varios lustros con un presupuesto magro, en 2020 le fue asignado a la Comar el doble de presupuesto del año anterior (27 millones de pesos adicionales), para hacer frente al análisis de 70 mil 600 solicitudes acumuladas en 2019, pico sin precedente.

Andrés Ramírez, director de la Comar, dijo que aun en el contexto de la pandemia, la política de refugio no variará; no sólo porque México se guía por convenciones y protocolos, sino por una tradición histórica de protección internacional a personas en riesgo.

Así ocurrió en los años treinta y más recientemente en los ochenta al recibir a miles de refugiados guatemaltecos, afectados por conflictos internos, al igual que una década después siguió apoyando a gente perseguida por los kaibiles, sanguinario grupo del ejército de Guatemala que incluso se pasaba a suelo mexicano para agredir a indefensos, relató Ramírez quien en esa época era representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados. (Fabiola Martínez, La Jornada, Política, p. 7)

Programa de Trump impulsa las remesas

Los migrantes legales en Estados Unidos aprovecharon los apoyos gubernamentales implementados en ese país para mandar más dinero a sus familias en México durante la contingencia sanitaria global, según el último análisis sobre las remesas en América Latina y el Caribe realizado por Moody’s.

De acuerdo con Gabriel Agostini, analista de la calificadora estadounidense, seis de cada 10 mexicanos en ese país mantienen un estatus legal entre residencia permanente, visa de trabajo o la ciudadanía, lo que les permitió acceder a los programas que decretó el presidente Donald Trump desde el 27 de marzo.

El gobierno de Estados Unidos implementó el Programa de Protección De Salarios Para Pequeñas Empresas, que consiste en dar créditos respaldados por el Tesoro al sector productivo. El plan incluye una condonación total del financiamiento, siempre y cuando se utilice para pagar la nómina, intereses hipotecarios, alquileres y servicios públicos.

El monto total del programa ascendió a 659 mil millones de dólares y también incluyó apoyos por desempleo para las personas que se quedaron sin trabajo.

Durante el Segundo Informe de Gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció a los migrantes, pues aseveró “ahora que cuando más se les ha necesitado es cuando más han ayudado a sus familiares en México”.

“A pesar de la pandemia en Estados Unidos, las remesas han crecido 10 por ciento en relación con el año pasado y estimo que van a llegar a 40 mil millones de dólares a finales de año, un récord en beneficio de 10 millones de familias”.

De acuerdo con el Banco de México (Banxico), el envío de remesas presentó un acumulado histórico durante los primeros siete meses de 2020, al registrar 22 mil 822 millones de dólares. Desde abril se mantiene un crecimiento sostenido en el envío de dinero por parte de migrantes mexicanos.

Gabriel Agostini subrayó que para el caso mexicano, el año entrante las remesas provenientes de Estados Unidos se mantendrán sin cambios en relación con 2020. De caer, el analista de Moody’s estimó una reducción menor a la que ocurrió en 2009, cuando tuvo lugar la última crisis económica global.

“Las entradas de remesas de Estados Unidos probablemente variarán significativamente según el país, con disminuciones que van desde cero por ciento (México) a 18 por ciento (Colombia), según nuestras estimaciones”, sostiene en su análisis.

Alejandro Saldaña, gerente de análisis económico en Ve Por Más, dijo que las remesas en México tuvieron resultados contra todas las apuestas, ya que se esperaban caídas y en contraparte hubo incrementos de doble dígito.

Coincidió en que los apoyos que dio por decreto de Donald Trump, como el seguro de desempleo fijado en 600 dólares hasta julio, dio a los connacionales “una capacidad adicional para seguir enviando remesas”.

Añadió que la recuperación de la economía estadounidense en agosto podrá beneficiar el envío de dinero, pues en ese mes se crearon más de un millón de empleos, y dijo que el tipo de cambio que se dé en el resto del año influirá de manera directa en estos envíos, que buscarán aprovechar cualquier depreciación del peso frente al dólar.

El análisis sobre las remesas de Moody’s, también refleja que México camina a contracorriente de la región latinoamericana y el Caribe, aun con la depresión del mercado laboral estadounidense, al presentar un incremento de 10.6 por ciento, mientras que los demás países de la región vieron resultados negativos, con excepción de Guatemala, que también aumentó 1.4 por ciento.

Añade que es probable que México permanezca como líder en América Latina en ingresos de remesas pese a la disminución de las tasas de emigración, que viene en picada desde la última crisis financiera. De 2010 a 2018 la población migrante mexicana bajó 4.6 por ciento.

Sin embargo, apunta que México se destaca a nivel mundial respecto al tamaño de la entrada de remesas, ya que 98 por ciento del dinero que llega a México proviene de Estados Unidos. (Jacob Sánchez, El Sol de México, Finanzas, p. 14)

Guatemala se queda fuera de programas mexicanos

El Programa de Desarrollo Integral para Centroamérica (PD1), que impulsó la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEX- CID) de la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) no logró respaldar a Guatemala, que se quedó fuera del Fondo México de 100 millones de dólares para implementar los programas Sembrando Vida y jóvenes Construyendo el Futuro.

La directora de AMEX- CID, Laura Elena Carrillo Cubillas, reconoció que la emergencia de salud obligó a detener el convenio que se venía trabajando con el gobierno de Alejandro Giammattei para integrarlo al proyecto que contemplaba aportarle 30 millones de dólares, como se hizo con Honduras y El Salvador -aunque sólo en el papelpara implementar acciones sociales que pudieran frenar la migración hacia el norte de la región.

Hoy, esos recursos derivados de la extinción del Fondo México en cumplimiento al Decreto por el que se ordena la extinción o terminación de los fideicomisos públicos, mandatos públicos y análogos, publicado en el Diario Oficial de la Federación, el pasado 2 de abril, se regresaron a la Tesorería de la Federación el 15 de abril.

Carrillo precisó a Grupo Imagen que los programas mexicanos tienen registrados a 10 mil beneficiarios en Centroamérica. (Enrique Sánchez, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 16)

Información Migratoria Internacional

Estados Unidos

“Los latinos son idiotas; no me votarán, no son mi gente”: Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de “estúpidos” a los latinos y a los afroamericanos, entre otros comentarios racistas, según el libro de memorias de Michael Cohen, exabogado personal del mandatario republicano.

En el libro “Disloyal: A Memoir” (Desleal: unas memorias), que fue obtenido por el periódico The Washington Post antes de la fecha de publicación, prevista para el próximo martes, Trump suma nuevos ataques a la comunidad latina.

Cohen, condenado por fraude, entre otros delitos, asegura que los tres hijos mayores de Trump fueron a su oficina después de que el empresario anunciara su intención de presentarse a la nominación republicana en el verano de 2015.

En aquella ocasión, Trump dijo que México mandaba a EE.UU. narcotraficantes, criminales y violadores y que por eso quería levantar un muro en la frontera con el país del sur. (EFE, La Crónica de Hoy, Mundo, p. 18)

(Redacción, Excélsior, Global, p. 28)

(Redacción, El Heraldo de México, Orbe, p. 23)

(Agencias, El Financiero, P.p.)

(EFE, AFP y Europa Press, El Sol de Mécico, Mundo, p.26)

(EFE, Ovaciones, Internacional, p. 13)

Voto latino: un ala clave para posible triunfo de Trump

La población de origen latinoamericano será por primera vez en la historia de Estados Unidos la minoría étnica o racial más numerosa entre los votantes elegibles para noviembre, cuando el país defina si en la Casa Blanca permanece cuatro años más el presidente republicano Donald Trump o su lugar es ocupado por el demócrata Joe Biden; se calcula que al menos uno de cada cuatro prefiere la primera opción.

De acuerdo con un estudio de Pew Research Center, cerca de 32 millones de hispanos podrán emitir su voto, lo cual representa alrededor de 13.3 por ciento del total y más de seis por ciento por encima de los 12.5 millones de afroamericanos que tienen la opción de emitir su voto, ya sea en las urnas o a través de correo. (Carlos Méndez, La Razón, P.p.)

Acciones del día

A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.