Información Migratoria
El Instituto Nacional de Migración (INM), dependiente de la Secretaría de Gobernación, en coordinación con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), llevaron a cabo un taller en línea sobre los procedimientos en la contratación de personas extranjeras en México.
Dicha actividad, dirigida a personas contratantes y público interesado, busca asegurar el involucramiento efectivo del sector empresarial en este proceso, para lo cual se presentaron los nuevos mecanismos de servicio que permiten agilizar los trámites relativos a movilidad laboral internacional.
En el taller, en el que estuvieron representantes de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex, se dio información sobre la obtención y actualización de constancia de inscripción de la o el empleador; solicitud de visa por oferta de empleo, y las tarjetas de viaje para personas de negocios (ABTC, por sus siglas en inglés) con un enfoque de inclusión laboral y contratación equitativa.
En su intervención, el director de Vinculación con el Servicio Exterior del INM, Alejandro Austria de la Vega, explicó el procedimiento para la obtención y actualización de la Constancia de Inscripción del Empleador, así como el servicio que presta el instituto para resolver trámites migratorios en un plazo máximo de 24 horas, y las autorizaciones de visa por oferta de empleo.
El director de Planeación y Promoción Migratoria del INM, Fernando Ali Urbina Avendaño, abundó sobre el trámite de tarjetas de viaje para personas de negocios (ABTC por sus siglas en inglés) que facilitan el ingreso y estancia en economías de la región del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC); y anunció que, como parte de la cooperación entre las naciones del foro, en breve se emitirá la tarjeta ABTC Virtual que podrá alojarse en cualquier celular o dispositivo móvil.
Al hacer uso de la palabra, la oficial nacional de Migración Laboral de la OIT-México, Georgina Vázquez de los Reyes, presentó y moderó el panel de personas expertas, quienes destacaron la importancia de esta colaboración interinstitucional con el fin de promover garantías de contratación laboral tanto para quienes emplean como para las personas extranjeras que buscan trabajo en México.
En tanto, la oficial nacional del Programa Regional sobre Migración Mesoamérica de la OIM, Laura Canché Arteaga, mencionó que las acciones implementadas en conjunto con el INM se han desarrollado en consonancia con los tratados internacionales adoptados por México en materia de derechos humanos, para colocar a las personas migrantes como parte del desarrollo integral de las comunidades, así como la reducción de los riegos de explotación laboral y trata de personas.
Destacó que, con base en el Informe sobre las Migraciones en el Mundo de la OIM, en 2020, alrededor de 281 millones de personas vivían fuera de su país de origen (3.6 por ciento de la población mundial), de las cuales dos terceras partes trabajan y aportan 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial (7 trillones de dólares al año).
En su intervención, la especialista en migración laboral de la OIM, Virginia Negro, reveló que en México hay más de un millón de personas trabajadoras migrantes, actividad que beneficia tanto a este sector como a sus comunidades de origen a través de las remesas.
Por la OIT, el consultor Félix Lara García, se pronunció por la contratación equitativa como eje en el marco de la conducta empresarial responsable, ya que permite reducir o atajar las prácticas de reclutamiento abusivo o el riesgo de trabajo forzoso en diversos corredores migratorios. (Redacción INM)
Información Migratoria Nacional

El Gobierno de Tijuana exhortó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y al Instituto Nacional de Migración (INM) a brindar atención al campamento de aspirantes a lograr asilo en EU en el referido puerto fronterizo.
“Al ser este un problema en el que participan actores extranjeros, compete a la Secretaría de Relaciones Exteriores y no al municipio actuar en consecuencia para salvaguardar los intereses tanto de las comunidades mexicanas afectadas como de los migrantes extranjeros que esperan su incursión a Estados Unidos”, indicó en un comunicado.
Los migrantes comenzaron a colocar carpas desde el pasado 18 de febrero, en ese entonces. Algunas autoridades acusaron a algunos líderes de albergues de haberlos guiado hasta el lugar.
El Ayuntamiento hizo por primera vez un posicionamiento sobre el tema.
“Las autoridades municipales no cuentan con los instrumentos jurídicos, normativos, logísticos ni presupuestales para atender las necesidades de los miles demigrantes instalados en las inmediaciones fronterizas”, señaló.
“Se ha establecido contacto con la SRE para reactivar un plan estratégico en apoyo y solución del problema migratorio, específicamente el área de El Chaparral, sitio al que desde hace más de dos meses han arribado en promedio dos mil migrantes en compañía de 800 menores de edad”.
Advirtió que hacen falta artículos de primera necesidad, asesoría jurídica y atención médica y analizar la posibilidad de trasladar a los migrantes a un albergue donde contarán con los servicios básicos, alimentación y resguardo.
“El pasado 23 de marzo del 2021, en la Ciudad de México, se reunió una delegación del Ayuntamiento de Tijuana con Ximena Escobedo, directora general de Coordinación Política de la SRE para establecer un vínculo de apoyo con la Cancillería y trabajar en conjunto”, detalló. (Aline Corpus, Reforma, Pp. 13)


La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos detuvo en marzo a 59 mil 93 mexicanos que cruzaron ilegalmente a su territorio, la cifra más alta en al menos los últimos tres años y medio.
De acuerdo con los datos actualizados ayer por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en el primer trimestre del año 138 mil 525 mexicanos fueron detenidos al intentar cruzar al país vecino, 38 mil 120 de ellos en enero y 41 mil 312 en febrero.
Desde mayo del año pasado, luego del inicio de la pandemia de Covid-19, el número de mexicanos detenidos por la Patrulla Fronteriza ha ido en ascenso.
En abril de 2020, fueron detenidos 11 mil 151 mexicanos, una de las cifras más bajas en el trienio, pero desde entonces aumentaron las detenciones de connacionales mes con mes, hasta 44 mil 148 en octubre.
En noviembre y diciembre la cifra descendió un poco, pero repuntó empezando 2021. Para marzo de este, los mexicanos representaron poco más de una tercera parte de las 168 mil 195 detenciones realizadas por la Patrulla Fronteriza.
Las detenciones de hondureños sumaron 41 mil 550, las de los guatemaltecos 33 mil 727 y las de salvadoreños 9 mil 339.
La gran mayoría de los mexicanos detenidos en marzo por la Patrulla Fronteriza eran migrantes adultos que viajaban solos, a diferencia de los centroamericanos, entre los que casi la mitad corresponde a familias.
Destaca además el incremento de menores mexicanos no acompañados detenidos al intentar cruzar la frontera, cuyo número pasó de mil 63 en marzo de 2018 a 2 mil 277 en el mismo mes de este año.
Para Tonatiuh Guillén, ex titular del Instituto Nacional de Migración (INM), el aumento de la migración mexicana se debe principalmente a dos factores, el impacto económico de la pandemia y la violencia que se registra en ciertas entidades del país.
“Estados Unidos vuelve a ser opción para los ingresos y el bienestar de las familias”, comentó.
“Estos son nuestros desplazados, así como señalamos la violencia en Honduras, que explica buena parte de los flujos migratorios, ya tenemos que hacer el mismo planteamiento en algunas regiones de México”. (César Martínez, Reforma, Nacional, p. 13)
Este 2021 se perfila como el de mayor éxodo de mexicanos hacia Estados Unidos desde 2017, pues tan sólo en los primeros seis meses del actual año fiscal (de octubre de 2020 a marzo de 2021) suman 277 mil 759 connacionales detenidos en el vecino país, cifra que es 112 por ciento mayor al mismo periodo de 2020, cuando se contabilizaron 131 mil 060.
De acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) marzo también es el mes en el que se registró el mayor récord en la llegada de paisanos a Estados Unidos, con 62 mil 325. Según las estadísticas del CBP, en los últimos cuatro años no se habían detenido a tantos mexicanos.
Sobre este fenómeno, Eunice Rendón, directora de Agenda Migrante, alertó que factores como la violencia están impulsando un mayor desplazamiento hacia el país del norte.
“La violencia homicida y las amenazas de grupos del crimen organizado fueron los principales argumentos aceptados por Estados Unidos para la concesión de cuatro mil 361 visas de asilo en el último año”, dijo a La Razón.
La activista agregó que la curva hacia arriba en la detención de mexicanos aumentó a cerca de 40 mil desde mediados del 2020, casi el triple de lo que se vio en los últimos años.
“De continuar con esta tendencia, 2021 sería el año de mayor flujo en la última década”, señaló. Cifras del CBP reflejan que en diciembre hubo un ligero descenso en las llegadas de mexicanos a EU, pero en enero tomó ímpetu y no ha bajado.
El director de Movimiento Mesoamericano, Gabriel Romero, aseguró que los mexicanos aprovecharon el llamado de Joe Biden para cruzar y buscar una regularización en Estados Unidos; sin em bargo, advirtió que el número va a seguir en aumento en los siguientes meses, ya que la ola o éxodo en el país ya es muy fuerte por la falta de una oportunidad en sus estados.
“Si hay mucho tráfico de personas a Estados Unidos y los mexicanos son otro grupo que se encuentra en movimiento; las causas son las mismas que en Centroamérica y la migración puede aumentar todavía, ya que la situación no se arregla en las entidades”, dijo a este diario.
Ana Sainz, directora de Sin Fronteras, comentó que se ha visto un aumento en la presencia de mexicanos en Estados Unidos, principalmente por la brecha salarial que hay con México.
“Eso se vuelve atractivo por la posibilidad económica de tener un mejor desarrollo y futuro de las familias, y el segundo factor es que son desplazados por inseguridad y otras razones económicas”, explicó la activista. (Jorge Butrón, S. Reyes y A. López, La Razón, Ocho Columnas, p. 3)
(Redacción, La Crónica de Hoy, Ocho Columnas, p. 3)
(Roberto Cortez, Roxana González, El Sol de México, Ocho Columnas, p. 4)

Las detenciones de inmigrantes indocumentados en la frontera entre Estados Unidos y México alcanzaron en marzo su mayor nivel mensual en 20 años, al aumentar casi 71 por ciento respecto a febrero, informó ayer la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadunidense (CBP, por sus siglas en inglés).
En su reporte, la CBP señala que en marzo detuvo a 18 mil 890 menores que llegaron a la frontera sin compañía de adultos, 100 por ciento más que los contabilizados en febrero, lo que significa récord histórico desde que la agencia empezó a contabilizar esos datos en 2009.
A detalle, en el mes pasado, los agentes fronterizos de Estados Unidos interceptaron en total a 172 mil 331 indocumentados, un aumento del 70.6 por ciento respecto a los 101 mil 028 de febrero pasado, según los datos actualizados este jueves por la CBP. De esta cifra, 62 mil 325 fueron mexicanos, 40.9 por ciento más que en febrero, cuando fueron detenidos 44 mil 247.
El resto de los detenidos en marzo, 110 mil 006, se repartenentre ciudadanos de Honduras, Guatemala y El Salvador principalmente. De lo que va del año fiscal 2021, casi de la mitad del total de detenidos son de origen mexicano, 277 mil 759 migrantes, que representan 48.7 por ciento de lo reportado hasta ahora por las autoridades estadunidenses.
Esas cifras evidencian la gravedad de la crisis migratoria en la frontera con México, donde la llegada de indocumentados no ha dejado de aumentar desde mayo de 2020 y se ha disparado desde que el presidente estadunidense, el demócrata Joe Biden, asumió el poder en enero al derrotar a Donald Trump.
De los más de 172 mil inmigrantes interceptados en marzo, un total de 168 mil 195 fueron detenidos por la CBP al cruzar irregularmente, mientras que otros 4 mil 136 llegaron a las garitas de ingreso de la frontera, donde en muchos casos son declarados “inadmisibles”.
La cifra de 168 mil 195 detenidos en zonas entre puertos de entrada es la mayor en un solo mes desde marzo de 2001, cuando la CBP arrestó a 170 mil 580 indocumentados, según datos oficiales de la agencia revisados por EFE.
Ese récord inédito en dos décadas, sumado al máximo histórico en la llegada de menores solos, aumentará la presión sobre el gobierno de Biden, cuyo secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, visitó ayer por tercera vez la frontera sur, al desplazarse a El Paso y McAllen, en Texas.
La mayoría de las detenciones en la frontera en marzo fueron de adultos que viajaban solos, un total de 99 mil 659; mientras que 53 mil 782 fueron miembros de familias o menores acompañados.
Un total de 103 mil 900, 60 por ciento de los arrestados enla frontera el mes pasado, fueron expulsados inmediatamente en virtud del llamado Título 42, una medida amparada en la pandemia del covid-19 que se instauró bajo el gobierno de Trump y que Biden mantiene.
Esa norma permite a EU expulsar inmediatamente a los adultos que viajan solos y las familias con niños mayores de siete años.
En marzo, 28 por ciento de los afectados por el Título 42 ya habían cruzado antes la frontera y había sido deportado en virtud de la misma medida, según los datos de la CBP.
También niños mexicanos
En cuanto a los menores que llegaron solos, la cifra de 18 mil 890 supera el anterior récord marcado en mayo de 2019, que era de 11 mil 475; y está también muy por encima del máximo de 10 mil 620 alcanzado en junio de 2014, en pleno auge de la crisis migratoria que enfrentó el gobierno de Barack Obama.
La administración de Biden ha recibido críticas porque muchos menores que han cruzado la frontera se han quedado más tiempo del permitido por la ley en centros de detención gestionados por la CBP. (Adyr Corral, Milenio Diario, Pp. 11)
(Agencias, La Jornada, Pp. 21)
(Víctor Sancho, El Universal, Mundo, p.
(Eduardo Ortega, El Financiero, Nacional, p. 34)
(Maritza Pérez, El Economista, Pp. 34)
(Luis Fernando Reyes, 24 Horas, Mundo, p. 15)
La migración infantil hacia Estados Unidos va en aumento. El número de niños detenidos por las autoridades migratorias en ese país se duplicó en un mes, al pasar de 9 mil 576 en febrero a 19 mil 49 en marzo; y fue más del triple de los 5 mil 957 reportados en enero de este año.
Esto de acuerdo con estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de ese país (CBP, por sus siglas en inglés).
En los primeros tres meses de 2021 (prácticamente el periodo presidencial de Joe Biden), han sido auxiliados en ese país 34 mil 582 niños, niñas y adolescentes migrantes, cifra mayor a los 33 mil 926 reportados durante el año fiscal 2020.
Los datos oficiales, actualizados ayer, muestran que casi la mitad de los infantes presentados en marzo ante migración estadunidense procedían de Guatemala, 8 mil 373 casos; otros 5 mil 911 de Honduras, 2 mil 583 de México; mil 574 de El Salvador y 608 de otras naciones.
Los niños y adolescentes representaron 11 por ciento de los 172 mil 331 migrantes retenidos en Estados Unidos el mes pasado.
De los poco más de 19 mil menores de edad en esta situación durante marzo, 18 mil 890 viajaban solos, de acuerdo a los reportes de la CBP.
Es el mes con la cifra más alta de los pasados cuatro años fiscales. Estos datos “son el reflejo de la desesperación en Centroamérica, y algunos puntos de México, así como de las políticas de la administración de Joe Biden para no expulsar a los niños migrantes”, aseveró Andrew Selee, presidente del Instituto de Políticas Migratorias (MPI, por sus siglas en inglés).
El especialista señaló que 2020 fue un año devastador para las naciones del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, pues a sus ya de por sí débiles economías se sumaron los efectos causados por la pandemia y los huracanes. (Emir Olvares Alonso, La Jornada, Política, p. 4)
(Eduardo Ortega, El Financiero, Nacional, p. 35)

Tijuana.— Sentados sobre la banqueta de concreto, a unos centímetros de la casita de campaña donde viven desde hace casi dos meses, Enrique y Graciela platican sobre si el gobierno de Estados Unidos les abrirá las puertas. Clavan su mirada al suelo, como si no vieran nada; sus dos hijos juegan frente a ellos, uno de cuatro y otro de 14 años.
“¿Y si se va él?”, dice Enrique a su esposa mientras vuelca su mirada al adolescente, “a ellos sí los reciben. ¿No?”
Como ellos, algunos padres que llegaron a Tijuana con sus hijos desde los países del Triángulo Norte [Guatemala, Honduras y El Salvador] han optado por que sean los niños los que crucen la frontera para pedir asilo.
A esta ciudad llegan las familias completas, pero ante el cierre de fronteras cientos se encuentran hacinados en un campamento improvisado sin comida ni servicios básicos, y duermen sobre la explanada del puerto fronterizo El Chaparral.
Enrique lanza un enjambre de preguntas, una tras otra, como si alguien de quienes lo rodean tuviera las respuestas: “¿Usted sabe si a los niños, los grandecitos, qué les hacen si se avientan? ¿Los regresan? ¿Se los quitan a uno? ¿Les dan escuela? ¿Qué les hacen?”. Pero no, nadie ahí, ninguna de las familias de migrantes ni voluntarios sabe qué les pasa cuando los menores cruzan solos a Estados Unidos.
Las cifras de menores retornados a México y en custodia del gobierno estadounidense reflejan un repunte sin precedentes en 2021. Según información de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en los primeros seis meses del año fiscal 2021 (de octubre a septiembre) el numeró ya superó todo 2020, con 48 mil 587 y 39 mil 33 mil 239, respectivamente.
Sólo en marzo de 2021 fueron 18 mil 890 menores, equivalente al doble que en febrero.
El lunes pasado, CBP informó que personal de esa dependencia rescató a dos hermanos —de 5 y 6 años— luego de que fueran lanzados al otro lado de la frontera desde Jacume, en Tecate, un poblado utilizado como una de las principales rutas migratorias. Ambos tenían el teléfono de su madre anotado en el brazo.
“¿Usted sabe si a los niños, los grandecitos, qué les hacen si se avientan? ¿Los regresan? ¿Se los quitan a uno? ¿Les dan escuela?”; Enrique, padre de familia migrante.
“Yo pensé que sí me iba a quedar”
Erlin llegó a Tijuana en febrero, cuando aún tenía 17 años; viajó desde Guatemala. No vino solo, se integró con conocidos de su comunidad. Entre todos se hicieron compañía, se compartieron comida y se cuidaron.
Desde que llegó sólo ha intentado cruzar el muro una vez: en Tecate. Aquí, en el campamento instalado en El Chaparral, hizo amigos y con ellos lo planeó. La suerte y el tiempo no estuvieron de su lado: para cuando pudo conseguir el dinero para su intento a los 18 años lo alcanzaron. Su cumpleaños fue en marzo y eso, dice, fue razón suficiente para que lo regresaran.
“No sé, o sea, nadie te dice nada, yo pensé que sí me iba a quedar”, cuenta mientras una joven migrante —también del campamento— le hace un par de trenzas muy pequeñas para matar el tiempo, “nomás pues llegamos, caminamos y pues pa’trás”.
A Erlin no le gusta hablar de su país, pero de su familia sí. Dice que tiene un hermano menor con discapacidad y una mamá que lo da todo por ellos. No hubiera querido dejar Guatemala ni a la gente que quiere. Alguien de una pandilla le dijo que si necesitaba dinero podía trabajar con ellos, pero no aceptó; no por miedo, simplemente no confía.
48,587 niños han sido retornados desde Estados Unidos a México en seis meses.
Bajo registro de niños migrantes
En Ciudad Juárez, el Centro de Asistencia Social, instancia del DIF estatal apoyada por UNICEF, ha recibido desde su creación, en octubre de 2020, a 144 niños y adolescentes migrantes extranjeros no acompañados y a 466 mexicanos que fueron repatriados de Estados Unidos.
Enrique Valenzuela, titular del Consejo Estatal de Población en Ciudad Juárez, señala que cuando el Instituto Nacional de Migración detecta a niños o adolescentes migrantes no acompañados son puestos a disposición del DIF estatal. Así, los albergues y refugios habilitados para migrantes no son un espacio que los menores consideren seguro y no hay registro de cuántos circulan por territorio nacional.
En tanto, Enrique y Graciela aún no deciden si enviarán a su hijo para que intente cruzar. Llegaron en enero, esperanzados en que el nuevo gobierno de Estados Unidos los iba a dejar entrar, pero no, ninguno de los rumores que se regaron en Honduras fue verdad. Ahora, en medio de cientos y sin información confiable, sólo se les ocurre esperar.
“¿Pero qué hace uno? Regresar no es una opción. A lo mejor para uno que ya se jodió sí, pero, ¿y ellos? Mis hijos se merecen algo mejor”, dice mientras los mira jugar. (Gabriela Martínez, El Universal, Pp. 12)
(Verónica MOndragrón y Manuel Ocaño, Excélsior, Pp. 20)
Los niños siguen siendo uno de los sectores más golpeados en la crisis migratoria de Estados Unidos. De acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) el ingreso de menores no acompañados se duplicó de febrero a marzo, al pasar de nueve mil 431 a 18 mil 890 detenciones.
De éstos, dos mil 452 son mexicanos y aunque, a diferencia del volumen total, no fue el de mayor procedencia, sí representan el nivel más alto para el país desde octubre de 2020, cuando se reportó el arresto de dos mil 479, en medio de una situación crítica en la que la Patrulla Fronteriza ha evidenciado cómo polleros cruzan por vallas fronterizas a dos niñas y las dejan ahí a que se valgan por sí mismas, o la difu sión de historias de niños y adolescentes que buscan apoyo en la frontera, después de que sus papás los dejaran solos o hicieran que realizaran el viaje con un grupo de desconocidos.
En este rubro de niños solos, el único al que el gobierno de EU permite el ingreso por razones humanitarias, las regiones de las que más provienen más son de Guatemala (8,366) y Honduras (5,907), mientras que de El Salvador se reporta mil 570.
Los récords en este grupo, considerado vulnerable por el riesgo ante grupos del crimen organizado, de las tres naciones se registraron coincidentemente en mayo de 2019, con cuatro mil 670, tres mil 253 y dos mil 167, respectivamente.
Otro aspecto relevante es que 99 mil 659 de los 172 mil 331 migrantes detenidos en marzo por la Border, corresponde a adultos solos; esto es, 57.8 por ciento. (Stephanie Reyes, La Razón, México, p. 3)

Ciudad Juárez, Chih. Menores migrantes juegan en literas dentro del refugio temporal para migrante “Kiki Romero”, en Ciudad Juárez, en territorio mexicano, pero una crisis similar se vive del otro lado de la frontera, donde el Gobierno de Biden improvisa albergues para los miles de niños que cruzan solos.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU reportó que en marzo llegaron 18 mil 890 menores no acompañados, el doble que en febrero y un récord mensual desde que inició el registro, en 2009.
La mayoría procedía de Centroamérica, dos mil 452 eran mexicanos y 595 tenían otras nacionalidades. (Redacción, El Sol de México, Pp)
La existencia de casi 19 mil menores migrantes no acompañados que fueron detenidos por las autoridades estadunidenses tan sólo en marzo es un tema que debe seguirse con atención, porque Washington no es signatario de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, alertó Alfonso Poiré, asesor de la organización Save The Children México.
Los procedimientos de Estados Unidos en materia de cuidado a la infancia “no necesariamente se ajustan a los criterios de la Convención y pueden suceder las cosas que pasaban en la anterior administración: separan a los niños y niñas de sus familias y ni siquiera se toman la molestia de registrar los casos o la ubicación de sus familiares”, lamentó el experto.
Poiré destacó que aunque no sea firmante de la mencionada Convención, el gobierno de Estados Unidos y cualquier otro está obligado a velar por los derechos de los infantes, sin descartar que algunos de ellos puedan ser “institucionalizados” -o internados en organismos oficiales de cuidado-, siempre y cuando sea en lugares donde se respeten sus garantías.
“No podemos meterlos en espacios de reclusión; estos centros donde se ubiquen deben ser aceptables en términos del ejercicio pleno de derechos de los niños, niñas y adolescentes, que no es necesariamente la situación actual.
Hoy parece más que están en reclusión que en un espacio amigable”, aseguró.
La llegada de decenas de miles de pequeños no acompañados, estimó Poiré, “abre la oportunidad de un enfoque y una política pública diferentes, de empatia con las niñas y niños.
Sería importante plantearlo al gobierno de México que tenga un cuidado mayor, porque hoy es evidente que en ambos países los infantes no cuentan y son tratados como personas sin derechos”, reprobó. (Fernando Camacho Servín, La Jornada, Política, p. 4)
El presidente Andrés Manuel López Obrador urgió al Congreso de Estados Unidos para que apruebe un presupuesto decuatro mil millones de dólares para el desarrollo del sur de México y Centroamérica.
“Tienen una iniciativa para que el Congreso de Estados Unidos autorice cuatro mil millones de dólares de apoyo a El Salvador, a Honduras y a Guatemala. Ojalá el Congreso de Estados Unidos apruebe este presupuesto lo más pronto posible para que se invierta este dinero en desarrollo”, dijo.
En la mañanera, el mandatario explicó que el miércoles en la conversación con la vicepresidenta de EU, Kamala Harris, se habló del desarrollo de la región, con la idea de que ayude a que las personas no migren por necesidad, sino por gusto.Añadió que hay una actitud de respeto hacía el pueblo mexicano y a los migrantes, por ello se busca una migración ordenada y segura.
“Una preocupación nuestra que hemos estado transmitiendo, es que debemos de proteger a los migrantes en el sur de nuestro país porque hay más riesgos de violencia en el norte de nuestro país”, señaló.
Además, informó de la posibilidad de regular a más 10 mil migrantes, un plan -dijo- que lleva tiempo, por lo que en necesario empezar con acciones de desarrollo. En se ese sentido, no descartó la posibilidad de que avance un programa de visas para trabajadores. (Francisco Nieto, El Heraldo de México, País, p. 8)
(Pedro Villa y Caña, El Universal, Nación, p. 4)
(Amilcar Salazar, El Financiero, Nacional, p. 35)
(Antonio Baranda y Claudia Guerrero, Reforma, Nacional, p. 13)
(Isabel González, Excélsior, Pp. 4)
Los gobiernos de México y Estados Unidos trabajan coordinados para atender a los niños migrantes.
Hay equipos de ambos países y “se actúa, se atiende este caso, ayudando, coadyuvando”, aseguro el presidente Andrés Manuel López Obrador.
En Palacio Nacional destacó la buena relación bilateral en materia migratoria -manifiesta en su conversación con la vicepresidenta Kamala Harris-, y alentó la probabilidad de regularizar a 10 millones de migrantes en Estados Unidos.
Durante su conferencia de prensa matutina llamó al terreno de la negociación y al acuerdo, a los líderes de los cuatro grupos triquis en pugna en Oaxaca, y de cuyo conflicto se ha generado una notable crisis de desplazados por violencia.
También manifestó su respaldo y reconocimiento al director del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Arturo Reyes Sandoval, “le tengo mucha confianza al nuevo director, y cuenta con todo nuestro apoyo”, subrayó.
Al profundizar en el tema de la migración descartó la presencia de alguna amenaza terrorista en las fronteras del país, y al referirse a la crisis de los niños migrantes (abandonados en la franja limítrofe del norte del país), aclaró “se trabaja de manera coordinada, hay un equipo tanto del gobierno de Estados Unidos como del de México.
Es un equipo multidisciplinario y también de varias instituciones nuestras que laboran y hay comunicación constante con Washington”.
Detalló un aspecto de su plática con Kamala Harris, “esto de los niños sí se trató con la vicepresidenta en lo general. (Roberto Garduño y Fabiola Martínez, La Jornada, Política, p. 4)
Ante el aumento histórico de los flujos migratorios hacia EU a través de la frontera y la crisis humanitaria que eso acarrea, México le ha propuesto a los países involucrados, entre ellos Honduras, El Salvador y Guatemala, que se aborde el tema como un sistema de corresponsabilidades, reveló ayer el secretario de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard.
Enfatizó que con esta propuesta se pretende dejar de ver el tema de migración solo en las referencias del cruce fronterizo y empezarlo a tratar como un sistema en donde participen los gobiernos de los países involucrados.
“Para darles una idea, es sin precedentes lo que México está haciendo, o va a hacer, una vez que la pandemia nos lo permita, pues Estados Unidos tendría que destinar al año dos mil millones de dólares al desarrollo de esos países, en Honduras, Guatemala, El Salvador”, sostuvo durante su intervención en la presentación del libro De aquí y de allá: diáspora, inclusión y derechos sociales más allá de las fronteras.
“Vamos a ver hasta dónde podemos avanzar en ese planteamiento pero veo que hay posibilidad de que podamos avanzar”, explicó el canciller. (Adyr Corral, Milenio Diario, Política, p. 11)
(Enrique Sánchez, Excélsior, Nacional, p. 4)
El gobierno apuesta a crear un sistema regional migratorio que abarque desde Estados Unidos hasta el llamado Triángulo Norte, que conforman Guatemala, El Salvador y Honduras.
El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, señaló que un sistema regional debe partir de la base de hacer un esfuerzo de desarrollo mayor a lo que se ha hecho, pero poner por delante la corresponsabilidad.
A la administración de Estados Unidos, comentó en el marco de la presentación del libro De aquí y de allá: diáspora, inclusión y derechos sociales más allá de las fronteras, se le ha invitado a participar y de ahí evolucionar a un sistema migratorio que reconozca que se tendrá una migración estructural por diversos motivos y que debe ser regulada.
Hoy, añadió, se tiene una coyuntura política, además de que se ha iniciado un diálogo con el nuevo gobierno.
“El planteamiento de México (…) es hacer un sistema regional, porque sí ve una perspectiva de región con diferentes enfoques, sobre todo el demográfico y el económico. Es evidente que los flujos [migratorios] van a ser constantes y crecientes en los próximos años”, afirmó.
Subrayó que el enfoque es hacer una iniciativa conjunta con Estados Unidos, con la idea de crear un sistema de corresponsabilidades, empezando por las circunstancias y la situación económica y social que se vie en algunos países, como Honduras, Guatemala y El Salvador.
Puso en contexto lo que se trabajó hace dos años con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y los gobiernos de México y del Triángulo Norte.
“Se tiene un plan de desarrollo integral. Hemos invitado a la nueva administración [de Estados Unidos] a participar (…) y de ahí evolucionar a un sistema migratorio que reconozca que vamos a tener una migración estructural por diversos motivos”, mencionó el canciller.
Ebrard Casaubon confió en que hoy México tiene una coyuntura favorable en sus posiciones, además de que otro factor es el cambio en la migración mexicana hacia Estados Unidos. (Ariadna García, El Universal, Nación, p. 4)
La especialista Alexandra Délano reprochó ante el Canciller Marcelo Ebrard la incongruencia de México al exigir trato digno de los connacionales en Estados Unidos pero violar los derechos de los migrantes centroamericanos.
La académica del The New School de Nueva York presentó de manera virtual su libro “De aquí y de allá diáspora, inclusión y derechos sociales más allá de las fronteras”, en un evento convocado por el Instituto Matías Romero de la Cancillería y El Colegio de México, en el que participó Ebrard.
En su intervención, Délano elogió la política consular de México en EU, pero consideró que puede servir de aprendizaje para atender los rezagos que hay para enfrentar las causas de la migración.
(Crear políticas) que sean congruentes con lo que llevamos años y décadas luchando en Estados Unidos: el acceso a derechos para personas que están allá, mientras que en México cada vez se violan más los derechos de las personas en tránsito, de los solicitantes de asilo y refugio, y hay discriminación contra personas migrantes”, refirió.
“Nuestra política se ha enfocado más hacia el control migratorio y menos hacia una política de inclusión, que es lo que los Consulados mexicanos han propuesto en el contexto de Estados Unidos, pero que no tiene un espejo o una congruencia con lo que estamos haciendo dentro de México”.
En su intervención, Ebrard pidió que el Gobierno de Joe Biden aporte 2 mil millones de dólares para Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica. (César Martínez, Reforma, Nacional, p. 13)
Para Jesús Gallegos Olvera, doctor en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, el incremento de la migración mexicana a Estados Unidos (EU) tiene como base razones estructurales, entre ellas el cambio de gobierno en el país vecino, que permitió que aquellas personas que viven en Estados Unidos alentarán a sus familiares, residentes en México, a migrar.
Además de las condiciones económicas ya que, dijo, en Estados Unidos la recuperación económica, que se vio afectada por la pandemia, ha tenido mejoras, aunado al llamado efecto Covid, que se traduce en una disminución del miedo y riesgo al contagio, tras las condiciones de vacunación que ha implementado aquel país.
El experto en temas internacionales también adjudicó el aumento de la migración mexicana al tema de la violencia que se vive en el país, ello debido a que la delincuencia organizada sigue afectado regiones del país, lo cual significa una presión para migrar.
En tanto, Gallegos Olvera, añadió que por parte del gobierno mexicano no se observan acciones para desalentar la migración de mexicanos a Estados Unidos. “Lo que observamos de la Secretaría de Relaciones Exteriores es que tiende a permitir y alentar en algún grado el fenómeno de desplazamiento y migración de nacionales mexicanos a EU”, ello al describir que los consulados mexicanos en realidad alientan a regularizar la situación de connacionales en aquel país. (Maritza Pérez, El Economista, Política, p. 35)
Información Migratoria Internacional
Nueva York.- Cuando el Covid-19 llegó a la Ciudad de Nueva York hace un año, golpeó con furia territorios de migrantes sin estatus legal, lo que dejó un saldo de miles de muertos y la pérdida de trabajos de servicio y construcción que mantenían a flote a muchas familias.
El seguro de desempleo y los cheques de estímulo federal estaban fuera de su alcance porque las personas que ingresaron de forma irregular a Estados Unidos no son elegibles para la mayoría de las ayudas gubernamentales.
En cambio, han dependido de despensas de alimentos, propietarios indulgentes y préstamos de amigos.
Pero después de una movida radical de los legisladores esta semana, principalmente de la mayoría demócrata, Nueva York ofrecerá pagos únicos de hasta 15 mil 600 dólares a estos migrantes que perdieron el trabajo en la pandemia.
El esfuerzo, un fondo de 2.1 mil millones de dólares en el presupuesto estatal, es, con mucho, el más grande de su tipo en Estados Unidos y una señal del cambio de la entidad hacia políticas defendidas por demócratas progresistas. (The New York Service, Reforma, Internacional, p. 15)
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se negó a reunirse con Ricardo Zúñiga, el enviado del presidente estadounidense, Joe Biden, a Honduras, Guatemala y El Salvador para tratar la crisis migratoria de la región.
Zúñiga viajó a El Salvador luego de conversaciones en Guatemala centradas en el tema migratorio, en medio de un aumento de los arribos de niños migrantes a la frontera sur de EU.
A su arribo, Zúñiga inmediatamente anunció una contribución de 2 millones de dólares a una comisión internacional, que busca fortalecer la lucha contra la corrupción.
Funcionarios estadounidenses dijeron en San Salvador que Zúñiga esperaba reunirse con Bukele antes de regresar a Washington. (AP, El Heraldo de México, Orbe, p. 24)
(EFE, Reforma, Internacional, p. 14)
El Salvador.- Según el Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC, por sus siglas en inglés), la violencia en El Salvador es una de las principales causas de la migración y del desplazamiento interno.
“Numerosas personas se ven forzadas a dejar atrás sus vidas y buscar nuevas alternativas dentro de su país o traspasando las fronteras”, señala un informe del comité.
Ese fue el caso de Victoria Salazar, salvadoreña que murió a manos de la policía de Tulum, Quintana Roo, el pasado 27 de marzo.
La señora Salazar emigró de su país en 2016 y un año después logró obtener asilo por parte del gobierno mexicano, por razones de género.
“De las personas desplazadas que buscan un lugar seguro dentro del país y migrantes que se arriesgan a recorrer la ruta migratoria para llegar a nuevos destinos, muchos son deportados posteriormente”, detalla.
En 2018, el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, en coordinación con la Secretaría de Gobernabilidad y Comunicaciones de El Salvador, con el apoyo de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), realizó un estudio sobre la dimensión, tendencias y perfiles de las personas y familias obligadas a movilizarse a causa de la violencia.
El ACNUR estima que, entre 2006 y 2016, se registraron 71 mil 500 desplazados internos, según un ejercicio de perfiles del gobierno.
El informe, denominado Caracterización de la movilidad interna a causa de la violencia en El Salvador, expone que el perfil demográfico de la población movilizada son grupos familiares jóvenes con una condición de vulnerabilidad notoria.
“El fenómeno afecta en mayor proporción a familias con miembros en edad adolescente (12-17 años) y/o joven (18-29 años), indicando un mayor riesgo de esta población al accionar de los grupos criminales y, por ende, una mayor probabilidad de verse obligados a movilizarse internamente”, se agrega.
Las mujeres, como en el total de la población del país, son también mayoría en la población movilizada por violencia (54%). (Alberto Morales, El Universal, Nación, p. 4)
Seguridad
En medio de la pandemia el cártel de Sinaloa, el de Jalisco Nueva Generación y otros grupos del narcotráfico mexicanos nunca vieron afectada su influencia criminal y política. De hecho, de acuerdo con un reporte elaborado por el Servicio de Investigaciones del Congreso Estadunidense, se adaptaron a las condiciones adversas para continuar con su negocio internacional de tráfico de estupefacientes a pesar de las condiciones sanitarias, sociales y económicas provocadas por el covid-19.
“La pandemia no parece haber disminuido el extenso poder criminal y político de las organizaciones criminales de México (…) Cualquier cambio puede afectar la medida en que las organizaciones criminales transnacionales, con base en México, comúnmente descritas como cárteles, representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, advierte el texto consultado por MILENIO.
Esto va en sintonía con las advertencias que realizó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) en octubre pasado, cuando publicó la Evaluación de Amenazas Nacionales 2020, en la que consideró a los cárteles mexicanos una amenaza clave para Estados Unidos, debido a su capacidad para controlar el territorio y las rutas de tráfico a lo largo de la frontera y para cooptar a funcionarios en varios niveles de gobierno.
De acuerdo con el documento titulado “Cárteles y narcotráfico mexicano: Operaciones en medio del covid-19”, los narcotraficantes se “adaptaron al entorno operativo” y decidieron almacenar recursos para poder sobrellevar los bloqueos y restricciones sanitarias.
Esto incluye, de acuerdo con la revelación del Capitolio, dinero en efectivo, además de precursores químicos y droga, pues los cárteles fueron cautelosos respecto a cómo la pandemia iba a afectar las operaciones de las fuerzas del orden en su contra en ambos lados de la frontera.
Alerta también que la pandemia ha motivado a los cárteles a diversificar y expandir su uso de submarinos, drones, avionetas ultraligeras, túneles y criptomonedas en la realización de sus actividades delictivas.
“Ni el riesgo de infección, ni las restricciones de movilidadimpuestas por el gobierno durante la pandemia parecen haber disuadido significativamente la actividad de los cárteles”, subraya el reporte. (Adyr Corral, Milenio Diario, Ocho Columnas, p. 6 y 7)
De un registro de poco más de 85 mil personas desaparecidas en México -de 2006 a la fecha-, una cuarta parte son mujeres y, de ellas, 55.6 por ciento corresponde a casos de niñas y adolescentes (la mayoría entre 10 y 17 años de edad) posiblemente secuestradas por bandas de trata, advirtió el gobierno federal.
En lo que va del sexenio son ya 44 mil 174 reportes de personas no localizadas (de ambos sexos); en 44.2 por ciento de los casos no se ha esclarecido el paradero y del resto, 92 por ciento (22 mil 676) se hallaron con vida y 8 por ciento (mil 971) fallecidas.
Durante la conferencia de prensa matutina, el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, precisó que siete entidades concentran 62 por ciento de los casos de desaparecidas: estado de México, Tamaulipas, Jalisco, Nuevo León, Puebla, Veracruz y Ciudad de México, y se ha encontrado perfiles físicos similares entre las víctimas.
Por otra parte, se fortalecieron las acciones de búsqueda. De febrero de 2019 a la actualidad van mil 413 jornadas de este tipo en 27 estados y 228 municipios, con la participación destacada de familiares de los desaparecidos.
Tan sólo en lo que va de 2021 se han realizado 293 labores de ese tipo. El año pasado disminuyó 33 por ciento el número de fosas localizadas, respecto el periodo anterior, y la tendencia se mantiene. El mayor número de hallazgos de sitios clandestinos se dieron en municipios de Jalisco, Sinaloa, Colima y Guanajuato.
De los 2 mil 736 cuerpos recuperados en estos sitios clandestinos de 2018 a la fecha, 38 por ciento han sido identificados y 22.6 por ciento fueron entregados a sus deudos.
De manera paralela se inició con la exhumación masiva en panteones, como se hizo el mes pasado en Torreón, Coahuila, donde cuatro equipos de especialistas del país y de Guatemala se recuperaron 148 cuerpos para su identificación, al tiempo de preparar búsquedas en el Gran Canal del estado de México, entre muchos otros sitios. (Fabiola Martínez, Roberto Garduño, La Jornada, Pp. 3)
La mención que hizo ayer el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, sobre la trata de mujeres y niñas como una de las probables causas de las desapariciones, es un gesto importante, pero sigue sin haber acciones concretas de investigación sobre dicho fenómeno, ni coordinación institucional en la búsqueda de los desaparecidos, señalaron organizaciones civiles.
Teresa Ulloa, directora regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, destacó que esta es la primera vez desde 2012 que un alto funcionario asocia el tema de la desaparición de mujeres con la trata, pero al mismo tiempo cuestionó qué políticas públicas ha habido para combatir este delito.
Acciones del día
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.