
Cuando el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tomó posesión el pasado 20 de enero, su lista de tareas era larga, y entre esos deberes aparecía un tema urgente: la crisis migratoria.
El pasado viernes 7 de mayo, fue su mano derecha, la vicepresidenta Kamala Harris, quien discutió ese tema con un personaje elemental para ayudar a contenerlo, el jefe de Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador.
A través de una reunión virtual, mientras la líder demócrata enfatizó que tanto Estados Unidos como México deben brindar un alivio inmediato al Triángulo Norte y abordar las causas fundamentales de la migración, el mandatario coincidió con ese objetivo, asegurando que para lograrlo deben entenderse y evitar pelear.
“Nuestras naciones enfrentan serios desafíos: el COVID, que es evidente, y las repercusiones económicas provenientes de la pandemia, así como el aumento de migrantes que llegan a nuestra frontera compartida (…) Sin embargo, creo que hay una cosa que comparten nuestros países: la creencia de que juntos podemos progresar, crear y construir un sentido de esperanza para la gente del Triángulo Norte, para el futuro”, declaró Harris.
De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), tan sólo en marzo pasado fueron detenidas más de 171 mil personas en la frontera sur de Estados Unidos, la cifra más alta registrada para un mes en 15 años.
Bajo ese panorama, ambos funcionarios acordaron, entre otras cosas, impulsar el desarrollo de empleos en El Salvador, Guatemala y Honduras, para así evitar que los ciudadanos de estos territorios migren, y compartir información y experiencia para eludir escenarios de tráfico de migrantes o trata de personas.
Además, de manera particular, el gobierno estadounidense buscará impulsar misiones de desarrollo comercial y empresarial en la región, facilitadas por el Departamento de Comercio, y México, por su parte, le apostará al programa Sembrando Vida en los Estados de Centroamérica.
Ante estas propuestas, Blanca Elena Gómez, analista de la Universidad Iberoamericana, asegura que, aunque ambos gobiernos están tratando de abordar el tema de la crisis migratoria de manera adecuada, aún quedan aspectos por analizar, sobre todo desde el lado estadounidense.
En entrevista, la académica resalta que será interesante ver por cuál lado se sigue yendo Estados Unidos, si sigue teniendo nuevos planteamientos o continúa en la línea de sólo echar para atrás las políticas impuestas por el expresidente Donald Trump en cuestión de migración.
Asimismo, recalca que se espera que sea el próximo 8 de junio -fecha en la que Harris visite México personalmente- cuando Estados Unidos aclare cómo seguirá apoyando monetariamente a los países de Centroamérica, con el fin de evitar alguna línea de corrupción.
“En el caso del proyecto de México (Sembrando Vida), pienso que es una estrategia de recuperación y de desarrollo con un buen punto de partida; sin embargo, hace falta conocer datos de cómo resultará a largo plazo”, asimila la académica.
LA OPORTUNIDAD DE HARRIS
Durante la conversación virtual entre Kamala Harris y el presidente López Obrador, fue el mismo jefe de Estado latinoamericano quien reconoció el papel de la vicepresidenta al frente de la crisis migratoria.
Enfatizó que esta tarea es tan importante para su homólogo, que designó a Harris para dirigirla.
Y aunque es verdad que cada vicepresidente de Estados Unidos ha sido encomendado a afrontar diferentes retos administrativos, para Harris esta podría ser una oportunidad de crecimiento no sólo de manera internacional, sino para su país.
Raquel Saed, académica de la Universidad Iberoamericana y especialista en medios y política de Estados Unidos, admite al respecto que, aunque es evidente que la exfiscal de distrito no solucionará un problema que ha existido en Estados Unidos desde su formación, el ayudar a controlarlo le puede dar una gran visibilidad para los próximos cuatro años en la política estadounidense.
“El problema migratorio lleva mucho tiempo y aunque se solucione, va a volver a surgir. El reto para ella es resolver las razones del por qué se da la migración. Entonces, se debe enfocar en la economía, la violencia y la política. Si Kamala se enfoca en eso y trabaja con México, creo que puede ser muy importante para ella”, dice Saed.
Por ahora, se espera ver cuáles seguirán siendo las tareas bilaterales entre Estados Unidos y México para afrontar las olas migratorias, y sobre todo, analizar cómo lo ejecutará la vicepresidenta Harris.
AMLO RECONOCE COOPERACIÓN DE EU EN CRISIS MIGRATORIA
Durante la reunión virtual con la vicepresidenta Kamala Harris, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció la cooperación y solidaridad del gobierno de Estados Unidos al exportar a México 2.7 millones de vacunas contra COVID-19 de la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford.
Además, celebró la decisión del gobierno estadounidense de apoyar la suspensión de las patentes de vacunas contra COVID-19, y en virtud de los lazos de solidaridad y cooperación entre ambos países, solicitó a su país vecino ampliar la cooperación con México para acelerar el ritmo de inmunización en el país. (Fernanda Muñoz, Reporte Índigo, Latitud, p. 24)

En lo que va del año, 110 migrantes han muerto en la frontera entre México y Estados Unidos, de acuerdo con un conteo de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Esta cifra se acerca al conteo total de 2020, cuando perecieron 148 en la misma zona. También a la cifra de 2019, cuando fallecieron 128.
De 2021, el mes más letal ha sido enero, con 31 decesos. Del total del año, 65 son originarios de Centroamérica.
En el conteo anual, están considerados los cuatro migrantes que murieron en su intento por llegar a Estados Unidos por mar.
El pasado 2 de mayo, un buque naufragó en la costa de San Diego, lo que dejó cuatro personas fallecidas y 29 más lograron sobrevivir. De ellos 27 eran mexicanos y están detenidos.
Antonio Hurtado era el conductor del barco, quien actualmente está acusado de intento de contrabando de personas que llevó a consecuencias fatales y ataque a un oficial federal.
Según declaraciones de sobrevivientes que identificaron a Hurtado, el estadunidense cobraría entre 15 mil y 18 mil dólares a cada uno por poder subir al buque que se fue a pique.
Es el segundo incidente similar tipo en lo que va del periodo de gobierno del presidente Biden.
En el primer accidente, en el Valle Imperial en marzo, murieron 13 mexicanos y guatemaltecos y otros 12 resultaron heridos. Todos iban en un vehículo Ford Explorer que había cruzado la frontera por un hueco que cortaron traficantes de personas. (Verónica Mondragón y Manuel Ocaño, Excélsior, P.p.)
La Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC) informó al Senado que 23 mil 193 elementos policíacos a nivel federal, estatal y municipal reprobaron los exámenes de control de confianza en el último año, pero resaltó que 98.94% de los elementos de seguridad en todo el país presentaron pruebas.
En el segundo Informe Anual del Avance de la Estrategia Nacional de Seguridad que la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana entregó al Senado, precisa que 207 mil 320, de los 407 mil 239 elementos policiacos, cuentan con el Certificado Único Policial.
Se observa que, en dependencias federales, 257 operativos y 76 mandos, no aprobaron. Por dependencias, el mayor número de esos 333 elementos federales no aprobados, 130 pertenecen al Instituto Nacional de Migración; 87 a la Fiscalía General de la República; 59 a los centros de Prevención y Readaptación Social y 57 a la Secretaría. (Leticia Robles de la Rosa, Excélsior, Nacional, p. 18)

Mientras esperaba ingresar a Estados Unidos, Imelda se embarazó y dio a luz a una niña en la frontera mexicana.
Aunque casi cumple dos años de esperar en el refugio Pan de Vida, de esta ciudad, no pierde la esperanza de recibir asilo por parte de las autoridades norteamericanas y poder darles una mejor vida a sus hijos, tanto a la niña que nació aquí como a otro con el que viajó desde El Salvador, donde aún permanece su hija mayor de 10 años.
Tan sólo en el albergue han nacido cinco niños de madres migrantes que se encuentran varadas en México esperando refugio.
En el caso de Imelda, de 28 años, tuvo a Joselyn en octubre de 2020 en un hospital público de Juárez, sin ninguna complicación, pese a que su embarazo y alumbramiento se dieron en medio de la pandemia por Covid-19.
En julio de 2019, recuerda, salió de su país, con su hijo Daniel, de entonces tres años, huyendo de la violencia. La joven se reserva los pormenores por motivos de seguridad.
“Ella fue la que nació acá”, cuenta alegre, al sostener a su bebé de seis meses en el exterior de la vivienda que comparte con otras familias centroamericanas.
En este tiempo, su hijo ya cumplió cinco años, pasa sus días leyendo los libros que le dieron en una escuela habilitada en el refugio y haciéndole cariños a su hermana menor.
Pero tener sólo a dos de sus tres niños, entristece a Imelda. Confía en Dios en que le darán permiso en Estados Unidos y después espera que su familia este junta.
Mientras la bebé se mueve una y otra vez en sus brazos, asegura que sacó valor para viajar sola con su hijo en busca de protegerlos; sin embargo, el camino no ha sido fácil.
En su travesía por México, recuerda, integrantes del crimen organizado interceptaron el vehículo en el que viajaba con otros migrantes.
“Cuando veníamos nos agarraron. Pararon el vehículo”. A todos los extranjeros los llevaron a un monte y ahí permanecieron un día entero.
“Me asusté mucho, querían dinero”, dice. Pero el dinero era una cuota acordada entre el grupo delincuencial y los “coyotes” para permitirles pasar.
Aquella vez, refiere, hubo un problema con el pago y los detuvieron hasta que los “guías”, como también les llaman, entregaron el dinero.
A los migrantes no les pasó nada, pero a quienes conducían el vehículo los golpearon. Ella trataba de evitar que su hijo viera lo que pasaba.
No recuerda la ciudad donde ocurrió, sólo que fue pasando la frontera hacia México.
Luego de unos 20 días de haberse internado en territorio mexicano, viajó hasta Ciudad Juárez, a donde llegó en julio de 2019.
“Me deportaron de Migración para acá”, rememora Imelda, quien se entregó a la Patrulla Fronteriza de El Paso, Texas, en el Río Bravo, debajo del puente internacional Paso del Norte.
En Estados Unidos permaneció en el centro de detención conocido como “la congeladora” y después fue retornada a esta ciudad.
A los oficiales estadounidenses ni siquiera pudo explicarles por qué migró.
“No dejan hablar. No dije nada”, lamenta. Sólo le tomaron los datos y la retuvieron para luego regresarla.
“Llegamos al Grupo Beta (del Instituto Nacional de Migración), ahí nos metieron, nos dieron el permiso que dan. Y de ahí nos trajeron acá”, comenta sobre su estadía en el albergue.
Durante los casi dos años que ha permanecido en esta frontera, acudió a dos citas a la Corte de El Paso por su proceso de asilo.
“No nos daban ninguna esperanza”.
Como la espera era mucha, en enero de 2020 se fue a Matamoros, Tamaulipas.
“Me iba a ir a tirar para allá”, explica. Sin embargo su plan no prosperó y regresó a Juárez junto con su actual pareja, un migrante guatemalteco, a quien conoció en el albergue desde que llegó.
Cuando estuvo en Tamaulipas, perdió una cita en El Paso; ahora espera acudir con el padre de la bebé para ser reunificados como familia en el proceso de asilo que él inició por separado.
“Quiero lo mejor para ellos, y aquí en esta situación como estamos no se les puede dar”, afirma. (Pedro Sánchez Briones, Reforma, Nacional, p. 2)
Al menos 1.2 millones de mexicanos desean salir del país emigrando legalmente a Estados Unidos a través de visas auspiciadas por sus familiares en la Unión Americana, pero algunos de ellos deben esperar varios años o décadas para completar el proceso y, en algunas categorías, hasta 157 años bajo las reglas vigentes.
México encabeza así la lista de países con trámites pendientes de emigración a la Unión Americana, con el 32.1 por ciento del total, seguido en un distante segundo lugar por los ciudadanos de Filipinas, con 284mil casos; India, con 251 mil, y Vietnam, con 214 mil, de acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Pero el periodo de espera para los migrantes legales potenciales puede ser muy largo, toda vez que la emisión de visas para el año fiscal 2021, que inició en octubre pasado y que se prolongará hasta septiembre próximo, será limitada a 225 mil personas bqjo patrocinio familiar y a262mil bajo patrocinio laboral.
Sin embargo, bajo las visas para los llamados “parientes inmediatos”, por ejemplo, las esposas o esposos de un ciudadano estadounidense, los niños menores de 21 años de edad, así como los padres de ciudadanos estadounidenses, no serán sujetos al techo numérico.
El Instituto de Política Migratoria (MPI), que monitorea el sistema migratorio estadounidense, estima que los mexicanos que desean patrocinar, por ejemplo, a familiares adultos casados, enfrentan una “espera imposible” de 157 años.
Ello se debe, en parte, a que el actual sistema migratorio de Estados Unidos impone un límite bajo el cual ningún país individual puede lograr más de 7 por ciento de visas bajo patrocinio familiar, lo cual equivale a sólo 34 mil 160 personas para el año fiscal 2021, bajo la Ley de Inmigración y Naturalización (INE).
“Estas categorías merecen una nueva evaluación”, señaló la excomisionada del extinto INS, Doris Meissner, quien alertó que los migrantes potenciales pueden tratar de encontrar otras rutas más rápidas para entrar a Estados Unidos, incluidas rutas a través de visas de trabajo. (José López Zamorano, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)

Este 10 de mayo, madres de personas desaparecidas procedentes de Sonora, Sinaloa, Guerrero, Veracruz, Nuevo León y Tamaulipas participarán en la marcha programada en Ciudad de México para exigir la localización de sus hijos y que se reconsideren los nuevos lineamientos de operación de apoyos, ayudas y reparación integral a víctimas.
En Veracruz, Jalisco y CdMx madres de víctimas de desaparición, entre ellos migrantes centroamericanos, realizaron murales y ofrendas; uno de ellos fue el Muro de la Memoria, frente a la Fiscalía General de la República. En tanto, con “Muñecos Sanadores”, madres del Colectivo Familias de Desaparecidos CórdobaOrizaba recordaron a sus hijos ausentes junto con artistas. (Redacción, Milenio, P.p.)
El gobierno mexicano enfatizó que en caso de que su contraparte estadunidense financie a la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, vulneraría las relaciones de respeto mutuo y no intervención en la relación bilateral.
En la nota diplomática enviada el viernes por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a la administración de Joe Biden –por medio de la embajada de ese país en México–, se solicitó aclarar el probable apoyo económico otorgado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) a la mencionada asociación.
Dicho organismo, encabezado por Claudio X. González, es considerado por la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador como un grupo opositor con fines políticos, de ahí que el mandatario haya reparado que esas aportaciones sean injerencistas, intervencionistas y golpistas. Los recursos también beneficiarían a la organización Artículo 19, como ha denunciado en semanas recientes su gobierno.
En los términos que el presidente planteó el viernes en su habitual conferencia matutina, la cancillería pidió a la embajada estadunidense esclarecer la información en torno a aportaciones monetarias.
En caso de que se confirme, solicitamos atentamente que la Usaid considere suspender ese apoyo financiero. Lo anterior en virtud de que el financiamiento a actores políticos va en contra de las relaciones de respeto mutuo y no intervención propios de la relación entre el gobierno de la administración de López Obrador con la del presidente Biden.
El documento fue dirigido por medio de la dirección general para América del Norte de la SRE. En éste se hizo patente el reconocimiento del gobierno mexicano al esencial trabajo de la sociedad civil, mismo que respeta y alienta.
Remarcó que la lucha contra la corrupción es un elemento central que debe ser compartido por distintos actores, como el sector empresarial, las organizaciones no gubernamentales, la academia y los gobiernos.
No obstante, miembros de dicha organización, como Claudio X. González, han sido explícitos en su militancia política en contra del gobierno mexicano, enfatizó la SRE en la nota diplomática.
En la conferencia presidencial del viernes pasado en Palacio Nacional, se presentaron diversos documentos en los que se aseguró que el grupo de X. González ha recibido de 2018 a la fecha alrededor de 50 millones de pesos, incluidos 40 millones reportados por el Servicio de Administración Tributaria, junto con otras organizaciones receptoras de donaciones hechas por la embajada de Estados Unidos.
A pesar de la denuncia pública, López Obrador descartó que el episodio afecte la relación bilateral. (Emir Olivares Alonso, La Jornada, Política, p. 7)

En El Chaparral, cruce fronterizo en Tijuana, migrantes improvisaron un campamento en espera de que autoridades de Estados Unidos respondan a solicitudes de asilo. (Afp, La Jornada, Política, p. 9)
Tapachula.— Huyendo de la pandemia y de los grupos de pandilleros, Juanita abandonó su terruño en San Pedro Sula, Honduras. Acompañada de sus dos hijos, logró burlar las autoridades migratorias de Guatemala y luego de varios días de caminar llegó a la frontera de México con Guatemala.
Sus hijos, una niña de escasos 11 años, su menor de 9 y ella lograron llegar a la ciudad de Tapachula y desde casi seis meses no sabe cómo han sobrevivido, duermen en las calles, comen de lo que les regalan o en ocasiones acuden a los albergues sólo para bañarse, pues por la pandemia no se les permite permanecer en esos lugares.
Estaban a la espera de una solución de la Comar; desde su llegada a Tapachula, solicitó refugio con el fin de poder tener documentos legales y continuar a Estados Unidos, pero no lograba obtenerlos.
Semanas enteras tuvo que dormir en la calle, o en algún parque de la ciudad, pedir limosna o en ocasiones trabajar en casas de particulares para poder dar comida a sus dos menores hijos; al día ganaba cien pesos y eso para ella era suficiente para comer, pues en los albergues no los aceptan por la emergencia de la pandemia SARS-CoV2.
Tuvo que dejar San Pedro Sula, debido a que la Mara asesinó a su esposo y constantemente recibía hostigamiento con el fin de entregar a sus dos hijos para formar parte de la pandilla y en un futuro convertirlos en delincuentes, consumidores y vendedores de drogas, asesinos o asaltantes.
SIEMPRE CUIDÁNDOSE
En la ciudad de Tapachula, vivió en el anonimato, pues los tentáculos de los delincuentes de su país han alcanzado territorio mexicano y muchas veces son localizados para darles muerte.
Así como ella, un centenar de madres migrantes deambulan en las calles de Tapachula y se suman madres de países africanos, haitianas, cubanas, salvadoreñas y guatemaltecas a la espera de una visa humanitaria del gobierno de México; cada lunes se reúnen tanto en las afueras de oficina de trámite del Instituto Nacional de Migración y de la Comar. Luego de largos meses de espera, por fin le dieron su mica y aho – ra puede continuar el camino del sueño americano. Sin embargo, aún no tiene la certeza de lo bueno o malo que le podría pasar en este país, que está lleno de violencia y donde no en todos lados es bien recibida. (Gaspar Romero, Excélsior, Nacional, p. 19)
Tapachula. Sonaba Con Nombre de Guerra de Héroes del Silencio y Mónica se preparaba para abordar la pista de baile con tacones altos y minifalda. Su mirada se extraviaba en rostros que no reconocía.
Hace remembranza de una de esas danzas mientras acepta hablar de su pasado, desmantelando la situación que viven cientos de centroamericanas que llegan a México con la idea de mejorar su calidad de vida en las engañosas labores de la prostitución.
El viaje de Mónica comenzó el 17 de febrero de 2011, cuando decidió salir de su natal Guatemala para viajar a Chiapas. Las causas que la orillaron a apartarse de su familia fueron las mismas por las que atraviesan cientos de centroamericanos: la precariedad, el hambre y la falta de oportunidades laborales y sociales.
Relata que fue enganchada por una amiga colombiana que salía con un tipo del cual nunca supo su nombre. Ambos le ofrecieron el viaje a México con la promesa de tener mejor trabajo y vida. “El infierno comenzó desde el momento en que yo puse un pie en México”.
Mónica volvió a Guatemala por algún tiempo y se hizo madre de dos niñas. Después regresó a México, ahora en Tuxtla Gutiérrez, donde se dedica a la cosmetología. Un accidente la ha frenado en la búsqueda de oportunidades laborales, pero sigue en marcha apoyada por muletas. (Eduardo Torres, El Sol de México, República, p. 6)
San Agustín Tlaxiaca, Hgo.— A sus 70 años, Ana María Ángeles Cervantes sólo anhela dos cosas este 10 de mayo: el fin de la pandemia y reencontrarse con su hijo.
Y es que la pandemia de covid-19 no sólo terminó con vidas, sino que distanció a los hijos que partieron a Estados Unidos en busca del sueño americano.
Según estimaciones de autoridades estatales, son más de 300 mil connacionales originarios de la entidad quienes radican en la Unión Americana.
Originaria de la comunidad de San Juan Solís, en el municipio de San Agustín Tlaxiaca, narra que su hijo partió desde los 14 años a los Estados Unidos, actualmente tiene 54 años.
Por la distancia y el trabajo, el migrante se ausentó de su pueblo natal durante más de 34 años; no fue sino hasta los últimos años que nuevamente se reencontró con su madre, “pero desde la pandemia no lo he visto, apenas dos veces por videollamada”.
Cuenta que en su caso se aplicó ya la vacuna con el secreto deseo de visitarlo, pues la llamada que tienen cada viernes no es suficiente para el amor de madre que siente por su hijo.
“Antes de todo esto apenas pude visitarlo unas tres veces, la verdad es que quisiera tenerlo a mi lado, pero sé que él tiene su futuro, su vida hecha allá y nosotros como padres, yo como su mamá, sólo deseo lo mejor para él, sin importar el sacrificio de no tenerlo a mi lado”.
La mujer se reconoce afortunada: “Hay dolor para muchas mamás, muchas que han perdido a sus hijos por esta enfermedad que nunca la habíamos visto; por ellas pido todos los días, porque tengan fortaleza, porque resignación es algo que no se puede encontrar cuando se pierde a un hijo, es la peor tragedia que podemos pasar como mamás. (Emmanuel Rincón, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 9)
El sábado, un hombre de Uruguay fue asesinado al interior de un departamento en la Aldea Zama, una exclusiva zona residencial de Tulum; según la policía municipal, tres hombres irrumpieron en el inmueble y atacaron a las dos personas que se encontraban en el lugar. El uruguayo fue identificado como Yehuda Biniamin Cohen Ben Kalifa, originario de Montevideo, con descendencia israelí y perteneciente a la comunidad judía. La fiscalía abrió una carpeta para esclarecer las causas del homicidio. (Redacción, Milenio, Política, p. 8)
Ciudad Victoria.— Con dudas y todo… pero, al darse cuenta que era el momento preciso para escapar, Sandra Cortés tomó a su hijo menor e inició una marcha de un destino incierto en el que también dejó en su país a dos hijas.
El corazón se partía porque una mitad se quedaba en El Salvador con sus niñas y la otra iba con “el hombre de la casa” pero que por su edad y por su sexo, su vida ya corría peligro.
“No vine por lo económico, vine por cuidar a mi hijo” . “Yo me traje a mi hijo varón no porque lo haya preferido, lo haya escogido por ser así. Yo lo quiero vivo, que crezca y que tenga otro tipo de vida” agrega.
El temor que le invade es de que los Mara Salvatrucha se lo “desaparezcan”… se lo maten.
“Cuando llegan a una cierta edad ellos no pueden trasladarse de una colonia a otra, porque ya los reportan como desaparecidos, como muertos y cuando mi hermana me dice que me vaya para los Estados Unidos, vi grande la oportunidad de sacar a mi hijo”.
Sandra dice tener desde hace años a su familiar en Houston y recientemente le ofreció la oportunidad de cubrir todos los gastos para estar en un lugar seguro como consideran al país anglosajón.
Se sincera y acepta que fue doloroso dejar a sus hijas de 17 y 11 años pero ataja el sentimiento argumentando que su varón no tiene ninguna oportunidad de vida en su país.
“Es bien difícil, hay momentos en que quisiera regresar a mi país, mi presidente (de El Salvador) es bueno pero se está viviendo una situación muy tremenda por las maras”.
Dijo que desde el momento en que emprendieron la marcha sabía que las cosas no iban a ser fáciles.
APOYO MUTUO ENTRE MUJERES
Sandra se reservó a dar detalles de cómo llegó a la frontera norte de México pero aceptó que en el camino encontró mujeres como ella, las conoce y se dieron apoyo mutuo para poder sobrellevarla en el largo camino hacia Tamaulipas.
“Sufrimos hambre y frío y hasta la fecha sigue pasando”. Vivió el secuestro de los criminales que extorsionaron a su hermana para que les diera dinero a cambio de soltarlos.
Por un momento se sintió libre cuando se vio en los Estados Unidos pero ante su inexperiencia fueron detenidos por migración.
“A ellos no les importó la situación de mi hijo, la mía, sobre todo que es tan pequeño y que es presa fácil de los mara.”
Cuando los deportaron fue en época de un intenso frío en la frontera y en plena madrugada los dejaron a su suerte en uno de los puentes internacionales de Reynosa.
Sin saberlo llegaron a la plaza “La República” donde fueron los primeros en hacer un campamento.
“Fuimos los primeros en llegar a la plaza, aquí nos la pasamos, con frío y sin dónde acostarnos, usábamos el suelo”.
Poco a poco fueron llegando más migrantes hasta formar una comunidad y que siguen en la espera de poder ser recibidos por los Estados Unidos.
Sandra confiesa sentir que se parte en dos, al caer en la tristeza por la falta de sus hijas y señala que en caso de que los Estados Unidos los acepte su primera acción es pedirlas y tenerlas otra vez a su lado. Ese, para ella, es el verdadero sueño americano que aún no cumple. (Alfredo Peña, Excélsior, Nacional, p. 19)
Veracruz, Ver.– Las mujeres centroamericanas saben que el viaje rumbo a Estados Unidos es largo, pero Perla y su hijo nunca imaginaron que en el estado de Veracruz, encontraría aún más dificultades que sus compatriotas, que ya habían hecho la ruta migratoria, le contaron.
El pollero al que le pagaron por llevarla a ella y a su hijo por todo el territorio mexicano a salvo, los condujo a un camión, que los trasladaría de forma “segura” a través del sur de Veracruz, una de las zonas más peligrosas para los migrantes en el estado.
Abordó la unidad que por fuera parecía un camión de una empresa de paquetería, sin embargo por dentro, todo había sido cubierto con madera y plásticos, había algunos ventiladores colgados del techo del camión y unas cuantas botellas de agua. Tomó a su hijo y lo acomodó junto a ella, casi al fondo de la caja del camión donde pensó estarían más seguros. Entonces el pollero comenzó a subir a más migrantes, hasta que estuvieron tan juntos que podían sentir la piel y las respiraciones del otro. Su hijo la miraba con temor, ella le repetía al oído que estarían bien.
Pasaron más de seis horas en el camión, afuera había más de 40 grados de temperatura, lo que convertía la caja en un sauna sin escape. Ambos estaban ya muy deshidratados, llenos de sudor y desorientados, entonces todo a su alrededor se movió, cayeron sobre ellos otros migrantes, ella intentó cubrir al niño, y sintió un fuerte dolor en el brazo. Segundos después, el pollero abrió ambas puertas del camión, les gritó que bajarán, que venía Migración.
Desesperada y adolorida tomó a su hijo del brazo, bajaron de un brinco del camión, había otros migrantes que no habían tenido tanta suerte como ellos, estaban muy heridos, habían chocado con otro camión cuando el conductor intentaba huir de un retén del Instituto Nacional de Migración.
Se metió entre la maleza con su niño tomado fuertemente de la mano, corrieron, oyeron gritos y luego disparos. No se había dado cuenta que estaba llorando, desesperada. El niño la miraba asustado. Tenía que huir de ahí, para evitar ser repatriados. Pasaron una noche a la intemperie, con sed, hambre, y miedo de ser encontrados por la migra o peor, por los miembros del crimen organizado, que secuestran migrantes para pedir rescate, o a las mujeres y niños los unen a redes de trata.
Caminaron hasta el siguiente poblado, en donde los pobladores les ayudaron, le revisaron la lesión en el brazo, un corte fuerte, les dieron comida y agua para el camino.
Así, pidiendo el aventón, acompañada luego por otros migrantes, logró llegar a la parte norte del estado, evitó el paso por La Bestia, principal medio de transporte para migrantes en los estados de Chiapas, Veracruz y Tamaulipas. Sabía que eso sería muy complejo para ella y su hijo. (Roxana Aguirre, Excélsior, Nacional, p. 19)
Roma. Unos mil 400 migrantes llegaron a la isla italiana de Lampedusa el fin de semana, informaron medios italianos, mientras la ONG Alarma Phone advirtió que cientos de personas estaban en peligro en aguas de Malta. Casi 400 indocumentados de diferentes nacionalidades, entre ellos 24 mujeres y niños, iban en una embarcación que fue interceptada en la costa de Lampedusa, según agencias de noticias italianas. Otro barco de 20 metros de eslora que transportaba a 325 personas fue localizado a unas ocho millas de la isla. Cientos de migrantes más arribaron en embarcaciones pequeñas. Todas las llegadas fueron denunciadas por Matteo Salvini, jefe de la ultraderechista Liga, quien tiene pendiente un juicio por haber dejado a cientos de migrantes varados en el mar en 2019, cuando era ministro del Interior. (Afp, La Jornada, Mundo, p. 24)
Miami.— María viajó desde Honduras junto a sus padres. Blanca llegó de México. Como ellas, decenas de turistas latinoamericanos se vacunaron ayer en la playa de Miami Beach, en Florida.
En el punto, el personal médico inmuniza a los viajeros con una dosis de la vacuna Johnson&Johnson, que requiere una única dosis.
“En mi país, covid-19 se está saliendo de las manos y no hay mucha posibilidad de que pronto tengamos acceso a la vacuna”, comentó María Bonilla, una contadora de 40 años que llegó el sábado desde Honduras junto a sus padres, de 63 y 73 años.
Los visitantes se registraban en un sistema online y poco después ya estaban vacunados.
En la fila, había ciudadanos de Ecuador, El Salvador y Venezuela.
Blanca Díaz, una mujer de 50 años que llegó el viernes desde México; “Allá te puede infectar en cualquier momento uno”, dijo.
Sin embargo, la carrera por la vacuna reporta un aumento en los precios de los pasajes aéreos.
Por ejemplo, los vuelos de Buenos Aires a Miami, que normalmente cuestan cerca de mil dólares están este mes en torno a los dos mil.
El comisionado demócrata David Richardson, quien supervisaba el operativo, dijo que tenía sentimientos encontrados al respecto.
“El gobierno de Estados Unidos debería ayudar a cuanta gente sea posible. Mi preocupación es que parece que sólo la gente que puede costearse un boleto aéreo puede venir a Estados Unidos a vacunarse”, afirmó.
El puesto temporal de vacunación aplicó 175 vacunas de Johnson & Johnson.
Es el segundo fin de semana en el que la ciudad de Miami Beach instala este puesto en la playa. Y seguirá haciéndolo. (Afp, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 11)
En lo que va del año un gran número de inversionistas extranjeros han decidido sacar recursos del país: en contraste, los migrantes mexicanos que radican en el extranjero, sobre todo en Estados Unidos, llevaron los envíos de divisas a sus familias a niveles sin precedente, lo que provocó, según datos oficiales, que las remesas duplicaran el monto de las salidas de capital foráneo.
Según información del Banco de México, del cierre del año pasado a la fecha, inversionistas foráneos han vendido posiciones por 104 mil 138 millones de pesos en bonos gubernamentales mexicanos.
En tanto, en los primeros tres meses del año (dato más actual disponible) los migrantes mexicanos han mandado al país 10 mil 623 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 213 mil 500 millones de pesos.
Lo anterior significa que en sólo tres meses los connacionales han introducido al país 105 por ciento más divisas de las que los extranjeros han sacado en cuatro meses.
Las remesas son envíos de dinero por parte de los emigrantes a sus países de origen. Se estima que en México alrededor de 1.8 millones de familias reciben este tipo de recursos, en su mayoría de bajos ingresos, por lo cual son consideradas un motor de la economía.
En tanto, la salida de capitales se refiere a inversionistas que han vendido sus posiciones en deuda gubernamental, la mayoría de las veces al percibir inestabilidad económica en el país, por lo que optan por refugiarse en otras naciones que consideran más seguras o que pagan mayores tasas de interés.
En 2020, producto de la incertidumbre provocada por la pandemia de Covid-19, se registró una salida sin precedente de capitales foráneos al alcanzar un monto de 257 mil 238 millones de pesos; en tanto, con un monto de 40 mil millones de dólares, equivalente a más de 800 mil millones de pesos, las remesas tocaron niveles nunca antes vistos.
Jesús Cervantes, coordinador del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos, destacó que el buen paso de las remesas durante el primer trimestre de 2021 obedece a una mayor recuperación de los empleos de mexicanos en Estados Unidos, sumado a los apoyos fiscales de ese país.
Destacó que en los primeros tres meses de este año la economía estadunidense generó alrededor de 256 mil empleos para trabajadores mexicanos inmigrantes.
Según datos oficiales, en Estados Unidos residen cerca de 12 millones de migrantes mexicanos, de los cuales casi 3.3 millones tienen la ciudadanía estadunidense y 3.3 millones más la residencia permanente.
En lo que se refiere a la fuerte fuga de capitales, analistas de Monex e Intercam coincidieron en que la percepción de riesgo internacional producto de la pandemia mantiene a la baja el apetito por instrumentos de países emergentes como México; además, de que algunas iniciativas del gobierno han causado incertidumbre entre los inversionistas.
Otro factor a considerar, señalaron, ha sido el incremento en las tasas de interés en Estados Unidos, lo que ha generado que los inversionistas muevan sus capitales a aquel país y otras naciones desarrolladas que también han aumentado sus tasas. (Braulio Carbajal, La Jornada, 8 Columnas)
El poder de las remesas se manifestará este mes en México con el festejo del Día de las Madres.
Se espera que los connacionales, aparte del envío mensual promedio, podrían agregar un extra que se reflejará en un nuevo récord para un mes similar con cerca de 5 mil millones de dólares.
El boom que están viviendo por la serie de estímulos fiscales que inyectaron los gobiernos de Donald Trump y Joe Biden en Estados Unidos, de donde provienen la mayoría de los migradólares, la reapertura de la economía estadounidense ante la aceleración del proceso de vacunación y la mejoría del mercado laboral para los mexicanos que trabajan del otro lado de la frontera, beneficiará a los hogares encabezados por mujeres.
Así, el saldo de la crisis provocada por la pandemia del Covid-19 seguirá siendo positivo para las remesas, que lejos de verse afectadas tienen una resiliencia en contraste a otras crisis, como la financiera de 2008.
El CEO de la Fintech especializada en transferencia de remesas, PagaPhone, que tiene una alianza con MoneyGram, Ulises Téllez, espera un incremento en el número de transacciones de 10% para este Día de la Madre.
Mencionó que si bien antes o después del 10 de mayo representa la mayor estacionalidad del año, pagándose hasta 5% del total de remesas, es importante porque en un periodo “normal” o cualquier otro mes se paga 2%.
Es decir, destacó en entrevista, que esa fecha en México representa un incremento de 250% respecto a cualquier otro día o semana festiva.
Analistas consultados por EL UNIVERSAL coincidieron que en mayo es posible que el flujo de remesas sea cercano a 5 mil millones de dólares. Mario Correa, economista independiente, dijo que es posible que este año el flujo de remesas de mayo marque un máximo histórico.
Sigue el turismo
Raúl Feliz del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) estimó que se recibirán 4 mil 241 millones de dólares, cifra favorable comparada con el mismo mes de 2020, cuando fue de 3 mil 445 millones de dólares.
Lo anterior quiere decir que serán mil millones de dólares más, casi 900 millones, precisó.
“Lo de mayo es una situación estacional, es más alto que meses anteriores” refirió.
Sin embargo, explicó que el crecimiento que mostrarán en el año se deberá a la recuperación de la economía de Estados Unidos, que podría crecer 6.5%, lo que no se veía desde 1983.
“Los migrantes mexicanos tienen trabajo y además está aumentando la migración para el otro lado de la frontera; van a mandar recursos por el monto que envían todos los meses más un extra en mayo”, anticipó.
Incluso pronosticó un nuevo récord en 2021, con flujos para todo este año por 46 mil 400 millones de dólares, un aumento de 14.4% respecto al año pasado.
Lo que representaría cuatro puntos del Producto Interno Bruto, más que los programas sociales del gobierno, ponderó.
“Están ayudando a las familias de bajos ingresos, y es parte de lo que está apoyando a la recuperación que vamos a empezar a ver en el consumo doméstico”, dijo.
Remarcó, nos está jalando la economía estadounidense, porque si bien lo hace con remesas, otro canal son las exportaciones.
En ese sentido, Feliz pronosticó que una vez que mejore la situación por el Covid-19, en tres meses, también habrá un boom en el turismo.
“La economía estadounidense nos está impulsando a salir de la recesión; ya han vacunado a más de 240 millones, y para junio-julio habrán aplicado las dos dosis a más de 70% de la población”. (Leonor Flores, El Universal, Cartera, p. A28)
El ingreso de remesas en México tradicionalmente registra tasas de crecimiento más altas durante mayo, por la celebración del Día de las Madres.
Araceli Hernández asegura que su hijo le envía todos los meses entre 220 y 250 dólares, pero en mayo le manda hasta 350 dólares.
“A principio de mes, me deposita lo de siempre, al final me da otro poquito, dependiendo de cómo le vaya.
“Algunos connacionales aprovechan para venir, y traen dinero o regalos, lo que se conoce como remesas en efectivo”, señaló Héctor Magaña, analista del Tec de Monterrey.
De 2011 a 2020, en mayo se recibió 11 por ciento más dólares que el promedio del resto de cada año, lo que representa 260 mdd adicionales. Esto refleja un mayor número de envíos al país dirigidos a las madres y no por un aumento del monto promedio de las operaciones, de acuerdo con Juan José Li Ng, economista ‘senior’ de BBVA México. (Fernando Franco, El Heraldo de México)
Los migrantes en Estados Unidos ya pueden comprar medicamentos para que sus parientes en México los recojan en una farmacia o se los envíen a domicilio.
Este servicio ya está disponible desde marzo a través de Medikit y HoyHealth.
En Estados Unidos, cualquier persona entra a la página de HoyHealth y busca los medicamentos para sus familiares en México, los paga y selecciona la opción click and collect para que los recojan en alguna farmacia en convenio o se entreguen a domicilio, explicó Bruno Valera, fundador y director general de Medikit.
Por el momento, sólo se pueden adquirir medicamentos de libre venta (OTC, por sus siglas en inglés) que no requieren receta médica.
En una segunda etapa se podrán adquirir antibióticos y medicamentos controlados mediante una receta electrónica.
“Se emite una receta desde una plataforma asociada (a servicios de telemedicina), cada receta tiene un código único e irrepetible, puede ser un código de barras o un formato numérico que la farmacia puede escanear en el punto de venta”, explicó Valera.
El médico también puede generar una receta electrónica de manera similar a como funciona ahora la factura electrónica, es decir, se genera un PDF que se le envía al paciente y otro archivo con información digital.
“Todavía hay claroscuros con el uso de la receta electrónica. Ya se ha generado una experiencia previa de recetarios electrónicos para sicotrópicos, con ciertas características, para garantizar la identidad y validez de los usuarios dentro de la plataforma, almacenar la información y evitar fraudes o mal uso de las credenciales”, explicó Valera.
En México, Medikit tiene alianza con los principales proveedores de telemedicina para realizar consultas vía telefónica o mediante video y con las principales cadenas de farmacias como YZA, Benavides, Farmatodo y Unefarm.
También está en pláticas con las aseguradoras para que las cartas de autorización de medicamentos con código de barras puedan pagarse en Estados Unidos para parientes en México.
El convenio con HoyHealth inició en marzo y, hasta el momento, los medicamentos más adquiridos son para la diabetes e hipertensión, agregó Valera.
En Estados Unidos, HoyHealth tiene un acuerdo con los usuarios de la telefónica Verizon para ofrecerles medicamentos con descuentos y servicios remotos de salud, lo que le ha dado experiencia en el surtido de fármacos para una población masiva.
De acuerdo con Valera, el acuerdo con el proveedor de medicamentos en Estados Unidos cobra especial relevancia considerando que la población hispana en ese país es de más de 60.6 millones de personas, indican datos del Pew Research Center. (Sara Cantera, El Universal, Cartera, p. A26)
Si bien será difícil que el ingreso por remesas en mayo pueda rebasar al récord que se registró en marzo pasado, no se descarta que pueda suceder, estimó el gerente de Estadísticas Económicas y coordinador del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), Jesús A. Cervantes González.
Dijo a EL UNIVERSAL que para ello se necesitaría un incremento porcentual anual de dichos flujos de más de 20.5% en mayo respecto a igual mes de 2020.
“Mayo es uno de los meses con mayor ingreso por remesas por el Día de las Madres; de 2021 no está fácil que el ingreso por remesas de mayo supere al de marzo”, matizó.
Sin embargo, no se puede descartar, dijo, al recordar que en mayo del año pasado fue el primer mes en que se recuperó el empleo de trabajadores mexicanos en Estados Unidos, luego de los descensos de marzo y abril.
Por ello, explicó que el envío de remesas de mayo de 2020 no fue tan fuerte, por lo que existe la posibilidad de un crecimiento anual de remesas y que el dato del quinto mes de 2021 supere al de marzo de este año cuando llegaron 4 mil 152 millones.
¿A quién envían remesas?
Cervantes refirió que encuestas del Cemla entre migrantes de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana, Perú, Nicaragua, Bolivia y Costa Rica se incluye la pregunta: ¿a quién se envían las remesas?
En todos los casos el principal receptor de los envíos resultó ser la madre del migrante, seguido por los padres (madre y padre). La más reciente que levantaron entre migrantes mexicanos, la madre tuvo 50% de respuestas. (Leonor Flores, El Universal, Cartera, p. A28)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.