La Secretaría de Salud, cuyo titular es Manuel de la O Cavazos, ha recibido el mayor número de exhortos, medidas precautorias, quejas de oficio y diligencias preliminares de los 93 que ha emitido la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Nuevo León (CEDHNL) durante la pandemia de COVID-19.
Cinco municipios recibieron medidas precautorias, dos fueron para Sabinas Hidalgo, por negar el paso a extranjeros y neoleoneses en Estados Unidos y por el intento de toque de queda mientras que Rayones, Ciénega de Flores, Hualahuises y Cadereyta tuvieron una por esta última razón. Las 51 alcaldías de Nuevo León fueron exhortadas por la CEDHNL y las secretarías de Educación y Seguridad Pública, el Sistema de Atención Integral de la Familia, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León, el director general de Parque Fundidora, el titular de la Oficina de Representación del Instituto Nacional de Migración y e comisario General de la Agencia de Administración Penitenciaria. (Jesús Padilla, Reporte Índigo, Mty, p. 22)
Integrantes del Grupo Beta rescataron en Tecate, BC, a un mexicano que intentó cruzar la frontera con EU. Antes de ser trasladado a un autobús para viajar a su lugar de origen, se le entregó gel y un cubreboca, y se le aplicó un cuestionario para descartar Covid. (Staff, Reforma, Opinión, p. 14)
Nuevo Laredo, Tamaulipas. – Gobierno municipal en coordinación con el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes, (ITM) mantienen medidas de prevención contra la propagación del Covid-19, y otorgan todas las facilidades a los repatriados para el retorno a sus lugares de origen.
El secretario del Ayuntamiento, Raúl Cárdenas Thomae mencionó que pese a la pandemia, el Gobierno de Estados Unidos mantiene las repatriaciones y diariamente se retornan a 100 personas por esta frontera, mismas que son revisadas en el filtro sanitario para descartar síntomas de Coronavirus.
“Ya que llega al instituto se le dan los medios para que regresen de manera segura y lo más saludable posible a sus lugares de origen. Se les toma temperatura y se les realiza una revisión física, sabemos que han puesto en cuarentena a algunas personas pero han sido muy pocos casos”, comentó.
El funcionario destacó que el fenómeno migratorio es un tema que diariamente se supervisa, al ser Estados Unidos un país con alto número de positivos al virus que pudieran llegar a esta frontera mediante las repatriaciones.
En cuanto a los albergues municipales, informó que se han intensificado las medidas de vigilancia y de prevención. Se realizan recorridos diarios con el objetivo de conocer el número de albergados así como sus condiciones de salud para proporcionarles los recursos y medios que se requieran. (Eduardo Vizcarra, Ovaciones, Nacional, p. 9)
A sus 33 años, el destino parece hacerle jugarretas a Javier, que hace más de un año salió de Honduras hacia México para solicitar refugio en nuestro país. La pandemia lo trajo de un lado a otro, una vez que obtuvo su visa humanitaria en Chiapas decidió permanecer en Guadalajara, Jalisco, pero se quedó sin trabajo, de ahí se fue a Acatic, a Zapopan y por último la Ciudad de México, donde en estos momentos su morada es la Casa Tochán.
Javier era parte de la oposición en Honduras, pero el acoso llegó a tal grado que decidió abandonar su país solo en la primera caravana que se dirigía hacia Estados Unidos. El sueño americano parecía inalcansable, por lo que solicitó refugio en México y hace siete meses empezó sus trámites en Guadalajara.
Ahí consiguió trabajo y cuando parecía que la suerte estaba de su lado, la llegada del Covid-19 en forma de pandemia provocó el cierre del lugar donde laboraba. Acatic fue la siguiente parada, después Zapopan, los ahorros fueron insuficientes, amigos y conocidos se solidarizaron con él, pero el encontrarse con pocos recursos y sin un lugar donde vivir lo hicieron desesperarse al grado tal de trasladarse a la capital mexicana para solicitar al consulado de Honduras su retorno.
En entrevista con El Sol de México platica que las autoridades de su país le dieron la espalda: “No tuve respuesta de ellos, me dijeron que por mi estatus migratorio lo que me tocaba hacer era entregarme o pedir mi retorno voluntario a las autoridades migratorias de México”.
¿Te entregaste?, se le cuestionó y respondió: “No… no lo hice porque en eso llegué aquí a Casa Tochán, y pues ellos me dijeron que podía seguir con mi trámite de refugio aquí, en la Ciudad de México, sólo que tenía que pedir el traslado de Guadalajara para acá”.
Destaca que en este momento busca oportunidades de trabajo: “Sí estoy viendo qué oportunidades se me pueden dar por la Ciudad de México, pues sí me tocó quedar a la deriva en Guadalajara, porque casi la mayoría de empresas cerraron, me tocó quedarme sin trabajo porque donde estaba también cerró y pues sí se puso muy compleja esa situación, porque me tocó estar como tres meses sobreviviendo sin trabajar y yendo de un lugar a otro”.
APOYO GENEROSO
En el paso hacia su destino, ya sea Estados Unidos o México, esta población recibe apoyo de organizaciones civiles como Casa Tochán que les da alojamiento y asesoría legal por tres meses (en lo que arreglan sus papeles y encuentran trabajo), o el caso de Médicos Sin Fronteras que apoyan de manera sicológica a quienes hayan sufrido maltrato durante su trayecto.
CASA TOCHÁN
Gabriela Hernández, directora de este centro que en estos momentos alberga a 20 migrantes centroamericanos, declara a esta diario: “Las personas que llegan aquí son más solicitantes de refugios que migrantes de paso… Generalmente las personas solicitan refugio porque ya se dieron cuenta, más en este momento, que está muy difícil avanzar hacia la frontera, también están cerrados los albergues que dan apoyo. No, ningún albergue está funcionando, ni federal ni local, ni estatal”.
Comenta que en esta casa estuvo refugiada en la década de los 80 la guatemalteca Rigoberta Menchú, quien resultó Premio Nobel de la Paz en 1992,
Explica que desde marzo pasado tuvieron que cerrar el albergue y esperar a que acabe la pandemia, sin embargo, tuvieron que abrir el 1 de julio porque varios de los migrantes que se quedaron ya tenían establecido fecha y lugar de trabajo y no podían faltar a sus compromisos.
Es por eso que Médicos Sin Fronteras los asesoró y les dijo que los que salen a trabajar deben estar aparte de los que no salen.
MÉDICOS SIN FRONTERAS
Históricamente la organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) se han encargado de un Centro de Atención Integral (CAI) en la Ciudad de México que da servicio a migrantes víctimas de tortura, violencia extrema, maltratos graves y que tienen secuelas importantes y necesitan apoyo psicológico. Además también van a los albergues a capacitar a los encargados y a los migrantes sobre medidas preventivas contra el Covid-19.
Antonino Caradonna, coordinador de Terreno del programa Mi gran pez, de MSF, detalla en entrevista: “Tenemos a psiquiatras que evalúan los casos de los migrantes y de manera integral, con el apoyo de otras áreas, como la de trabajo social, se encarga básicamente de dar todas las herramientas necesarias para que esas personas migrantes puedan alrededor de un tiempo regresar a su vida, su camino y a programar su futuro”.
Menciona el caso de los los migrantes LGBT+ a quienes se les hace sentir aceptados y queridos.
Actualmente trabajan en 15 albergues, hoteles y hostales donde se encuentran los migrantes. (Claudia Mendoza, El Sol de México, Metrópoli, p. 17)
El desempleo en Estados Unidos afectó a todo grupo poblacional, pero los migrantes no sólo resintieron una mayor tasa de desocupación, sobre todo las mujeres –según consigna el Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés)–. También aquellos que están bajo el amparo de las visas temporales de trabajo enfrentaron suspensión de pagos, falta de protección y confinamientos obligados en los centros de trabajo en el marco de la emergencia sanitaria, explicó Evy Peña, directora de Comunicaciones y Desarrollo del Centro de los Derechos del Migrante (CDM).
De acuerdo con datos recuperados por el MPI, la tasa de desempleo de ese país se redujo a 13 por ciento en mayo respecto al 14.4 de abril. Dicha tendencia se repitió en hombres migrantes y en nacidos en Estados Unidos –13.7 y 11.4 por ciento, respectivamente–, y en mujeres estadunidenses bajó a 13.5. La excepción se mantiene en las migrantes, donde la tasa de desempleo incluso repuntó de abril a mayo para alcanzar 18.5 por ciento.
Si bien la situación es extendida, son los migrantes de origen latino ocupados en servicios, transporte, construcción y campo quienes han sido más afectados por la pandemia, plantea el MPI. En total, un millón 455 mil 367 empleos se perdieron de enero a mayo entre esa población, 720 mil 535 entre hombres y 734 mil 832 entre mujeres. Aunque la tasa de desempleo entre varones bajó a 13.9 por ciento, 21.1 por ciento de mujeres están desempleadas.
La falta de ingresos laborales alcanzó a los migrantes en Estados Unidos, pero también lo hizo la pandemia, que subrayó la situación de protección laboral a través de las visas H2A y H2B.
Mientras ha habido muchas restricciones para refugiados, estas visas no han sido afectadas para nada por las órdenes constitutivas. Resalta la retórica antimigrante de Estados Unidos, pero también la hipocresía, porque si no viajan los migrantes que están sembrando fresas, que están procesando cangrejo, el país se queda sin comer, explicó Peña.
El documento Cinco de poblaciones vulnerables al Covid-19, realizado por el Colegio de la Frontera Norte, identifica que en los primeros cinco meses del año fiscal 2020 (octubre 2019 a febrero de este año) los mexicanos obtuvieron 56 mil visas para trabajar en el campo estadunidense, lo que representa 13 por ciento más respecto del mismo periodo del año fiscal anterior. Sólo en marzo –ya en el contexto de la contingencia– se otorgaron 24 mil visas, incremento de 23 por ciento frente al mismo mes de 2019.
De acuerdo con datos del MPI, los migrantes –en su mayoría mexicanos– representan 30 por ciento de la fuerza laboral agrícola de Estados Unidos y 22 por ciento en toda la cadena de suministro de alimentos de ese país. De hecho, el desempleo en el sector va en atonía con el resto del país, con una tasa de 0.8 por ciento durante mayo.
No obstante, la pandemia en estos centros de trabajo ha recrudecido las restricciones de movilidad laboral, vivienda y transportes, explicó Peña. Bajo el argumento de la emergencia sanitaria, algunos empleadores han reforzado el confinamiento en los centros de trabajo y en caso de enfermedad dejan de pagar salario, pese a los estímulos otorgados por el gobierno. Esto implica también menor acceso de los migrantes a dinero para alimentos, detalló.
Ahora, en el contexto de la pandemia, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos emitió dos reglas para facilitar la contratación de trabajadores, explicó Peña.
Los abusos de este esquema de visado de trabajo empiezan desde el reclutamiento en las comunidades de México, debido a que el procedimiento realmente no está supervisado de manera efectiva ni por el gobierno de Estados Unidos ni el de México. En el trayecto, una serie de intermediarios estafan a los trabajadores, subrayó. (Dora Villanueva, La Jornada, Economía, p. 29)
Al abandonar su país, en diciembre pasado, metió lo que pudo en dos maletas y dejó el resto atrás. Renunció incluso a su pasión: la medicina. Llegó a México consciente de que quizá no volvería a pisar un nosocomio. Pero con la pandemia las puertas se le abrieron y hoy forma parte del equipo de médicos que atienden a miles de pacientes en los hospitales Covid-19.
Soy de esos pocos casos donde la contingencia sanitaria abrió opciones. Para la gran mayoría no ha sido fácil, pero en lo personal, gracias a la pandemia, he vuelto a ejercer en mi área y a atender pacientes, lo que era mi mayor anhelo, afirma Rosmary Vieras Araujo, especialista en medicina interna y quien a finales de 2019 dejó su natal Venezuela buscando nuevos horizontes.
Al igual que ella, muchos profesionales de la salud, procedentes de Centro y Sudamérica –refugiados o solicitantes de asilo en México–, se han incorporado a los cuadros médicos de combate a la pandemia, con el apoyo de la oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
En los meses de pandemia, el Acnur ha identificado a 114 extranjeros en esta situación que podrían sumarse a las instituciones del sector salud nacional. Se trata de mujeres y hombres médicos, enfermeros y paramédicos originarios de Colombia, Honduras, Venezuela, Cuba, El Salvador y Nicaragua. Hasta ahora, 17 de ellos ya trabajan en hospitales de Aguascalientes, estado de México, Ciudad de México y Chiapas.
Han logrado revalidar sus títulos y cédulas profesionales, por lo que han respondido a las convocatorias del gobierno federal para abrir espacios en la atención al Covid-19.
Rosmary, de 33 años, consiguió trabajo en la farmacia de una tienda de autoservicio hasta que llegó la pandemia. El 26 de abril empezó en el Hospital General de Tláhuac, uno de los centros Covid. Los primeros días fueron complicados, no se adaptaba al equipo de protección. Sentía que me asfixiaba, pero lo más duro era ver morir a la gente.
Su mayor miedo es infectarse y contagiar a su hija. Al terminar su turno en el hospital, se ducha y se cambia de ropa. Al llegar a casa, antes de entrar a su departamento, se desviste y desinfecta todo, deja fuera los zapatos. Todo el tiempo usa cubrebocas, incluso duerme con él, sólo lo retira para comer y bañarse.
Iriam González, de 33 años, llegó a México en marzo de 2018 con su esposo e hija. También se graduó en medicina en la Universidad de Carabobo, Venezuela, y es especialista en cirugía general por el Ministerio de Salud de su país.
Tras un largo proceso, la Comar les dio la condición de refugiados y hoy tienen residencia permanente. Al principio trabajó en un restaurante y después consiguió trabajo como doctora en una farmacia y en un corporativo. (De la Redacción, La Jornada, Política, p. 4)
Gladys y José Modesto, hermanos de origen mexicano, dejaron su uniforme azul de policías de Nueva York en casa y lo cambiaron por el negro del luto. Era el mediodía del 6 de julio y estaban por primera vez en el panteón que su padre ayudó a construir con los “dolaritos” que mandaba a la tesorería municipal de Chinantla, en Puebla.
Con música de banda, cervezas y disparos al aire, los hermanos despidieron a su padre, quien en vida llevó el nombre de José Modesto. Ahora, como era su deseo, descansa en una tumba adornada con lirios.
Después de dos décadas en Nueva York, y luego de fallecer víctima de covid-19, los restos de don Modesto regresaron a su natal Chinantla, una localidad a la entrada de la sierra mixteca, construida casi en su totalidad gracias al dinero que él y miles de poblanos mandaron durante años desde Estados Unidos.
Como en Chinantla, 82 por ciento de los 217 municipios del estado dependen primordialmente de las remesas que llegan de Estados Unidos. En 2019, esta entidad percibió cerca de 2 mil millones de dólares y de enero a marzo de 2020, justo antes de la pandemia, el estado captó 437 millones de dólares. Ese flujo, considerado por el presidente Andrés Manuel López Obrador como muestra del heroísmo de la diáspora mexicana, está ahora en duda. (Melissa Del Pozo y Vanessa Job, Milenio, Política, p. 8)
Sin un titular se encuentra la administración de la Aduana comercial y turística de San Luis Río Colorado puesto que desde hace unos días Alejandro Aguirre se encuentra separado de su cargo como principal responsable de este importante cargo federal.
Aunque las razones de la separación del gobierno del mandatario nacional Andrés Manuel López Obrador no son claras y el mismo ente se mantiene hermético al tema, es un hecho que éste no dejó una relación sana con la que fue su área laboral desde hace un tiempo.
Lo anterior se ha podido constar en información que éste mismo ha compartido en redes sociales, ya que desde su despido o renuncia voluntaria ha inundado las redes sociales con declaraciones alusivas a su transe de separación del cargo.
El hoy ex administrador de la Aduana, quien en repetidas ocasiones fue buscado sin éxito por el staff de TRIBUNA DE SAN LUIS para conocer su versión de los hechos, ha declarado en contra de otros funcionarios de gobierno, incluso de la línea del líder de MORENA, acusándolos de corruptos
En medios de comunicación nacionales y en redes sociales es acusado de haber solapado una serie de corrupción al interior del recinto aduanal, en el que, al parecer habrían hecho cobros irregulares a usuarios que viajan de Estados Unidos a México por la entrada de turistas. (Luis Carlos Bravo, El Sol de México, República, p. 23)
Washington. El presidente Donald Trump criticó la cobertura de los medios de comunicación sobre el nuevo coronavirus en Estados Unidos y los instó a fijarse más en la situación en México, pese a que su país triplica en casos por millón de habitantes la situación en el vecino del sur.
No se trata sólo de este país, está pasando en muchos países, pero no hablan de ello en las noticias. No hablan de México y de Brasil, y todavía de partes de Europa, donde (el virus) llegó antes, dijo Trump al presentador Chris Wallace en entrevista para el programa Fox News Sunday, que fue divulgada ayer.
Al minimizar de nuevo el impacto del Covid-19 en el país, el mandatario añadió: ¿Por qué no hablan de México, que no nos está ayudando? Y todo lo que puedo decir es que gracias a Dios que construí casi todo el muro. Porque si no tuviera el muro arriba, tendríamos un problema mucho mayor.
No es la primera vez que el republicano dice que su muro, que se construye en la frontera sur, ha frenado la propagación del coronavirus desde México. He construido el muro y ha ayudado 100 por ciento. Ha detenido el Covid, lo ha detenido todo, afirmó durante una visita a la zona fronteriza de Yuma, Arizona, hecha el 23 de junio. (Reuters, Afp, Ap y Europa Press, La Jornada, P.p.)
(E. Ortega, El Financiero, P.p.)
(Redacción, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 6)
(Staff, Reforma, Opinión, p. 14)
(EFE, El Universal, Mundo, p. A18)
(Agencias, La Crónica de Hoy, 8 Columnas)
(José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 24)
(AFP y Reuters, El Economista, GeoPolítica, p. 47)
(EFE, Ovaciones, P.p)
(EFE, El Sol de México, Mundo, p. 24)
(Redacción y Agencias, 24 Horas, Mundo, p.11)
(Redacción, La razón, P.p.)
San Diego.- Fue el 1 de abril cuando Gregory Arnold ingresó al despacho del director del centro de detención para migrantes más grande de Estados Unidos, en momentos en que el coronavirus estaba causando estragos en la instalación. Estaba esperando junto con otros 40 guardias para comenzar su labor, cuando escuchó a un capitán decir que estaba prohibido usar cubrebocas.
Arnold no lo podía creer, y junto con una guardia que recientemente había dado a luz, quiso confirmarlo con el director, Christopher LaRose.
Al entrar al despacho, Arnold le comentó a LaRose que tenía 60 años y que vivía con su hijo asmático.
El director, según recuerda Arnold, le contestó: “No puede usar la máscara porque no queremos asustar a los empleados ni a los detenidos”.
Arnold respondió: “Con todo respeto señor, eso es absurdo”.
Afirmó que deseaba usar la máscara sanitaria y guantes y que los demás guardias deberían hacer lo mismo. Pero el director del plantel se mostró inflexible. Y en las semanas venideras, estalló en Otay Mesa el primero de varios brotes de coronavirus que afectaron a los 221 centros de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Se desconoce el origen del brote, pero declaraciones de empleados y detenidos retratan una serie de fallas por parte de la compañía privada que administra la instalación: escasez de cubrebocas y de artículos de limpieza, y los enfermos eran encerrados junto con los demás.
Carlos González Gutiérrez, cónsul general de México en San Diego, escribió a ICE el 16 de abril sobre un “miedo generalizado” entre los detenidos, expresando su preocupación por mezclar detenidos enfermos y asintomáticos y exigir exenciones de responsabilidad por las máscaras.
Las quejas comunes incluyen la falta de productos de higiene personal, distanciamiento social y máscaras, dijo el Cónsul. Se quejaron de que se les ordenó beber agua salada para lidiar con el dolor y que los empleados no usaban equipo de protección.
Al igual que en una prisión, el hacinamiento es común entre los centros de detención de migrantes, si bien la diferencia es que no están acusados de ningún delito.
Los migrantes esperan allí hasta poder declarar ante un juez de inmigración sobre las razones por las cuales se les debe permitir permanecer en Estados Unidos.
Otay Mesa está en las afueras de San Diego, cerca de un terreno de almacenamiento de vehículos, una planta de electricidad, una prisión estatal y un campamento para jóvenes presos.
En promedio la población diaria de allí el año pasado ascendió a 956 detenidos, convirtiéndolo en el undécimo centro de detención más poblado de esa agencia.
La instalación chata y de dos niveles -administrada por CoreCivic Inc. y en la cual hay también reos del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos- está rodeada por cercas metálicas coronadas por alambres afilados. Las habitaciones de dos o cuatro camas dan hacia las zonas comunes.
El 17 de marzo, el día en que la ciudad de San Diego limitó las reuniones públicas a 50 personas y cerró restaurantes, colegas se reunieron en una carne asada en honor al director.
Además, una empleada reportó que, cuando pidió trapos limpios, el director le respondió que no era necesario, porque los químicos utilizados para la limpieza eran muy potentes.
Margarita Smith, una empleada del centro de detención, renunció, preocupada por las pocas medidas que se tomaban. Poco después, comenzaron los contagios.
“Después de que el primer oficial se contagió, se expandió como fuego”, dijo. “Simplemente despegó después de eso”.
Poco preparados
Un reporte interno del Gobierno de EU mostró carencias en los centros de ICE.
221 centros de detención han reportado brotes de Covid.
19% de las instalaciones no tenía mascarillas estándar.
32% no tenía cubrebocas tipo N95
37% reportó que no había suficiente gel desinfectante para los detenidos. (AP, Reforma, Internacional, p. 20)
Las acciones de la Patrulla Fronteriza en Portland (Oregon) para colaborar en la represión de manifestantes antirracistas y arrestos irregulares contra ciudadanos de EU provocaron demandas judiciales y la exigencia de que abandonen la región.
Tanto la ciudad de Portland como la Unión Estadounidense de Derechos Civiles (ACLU) demandaron el retiro de los agentes enviados por el gobierno federal a proteger sus propiedades, pero ahora son acusados de violar los derechos civiles.“Los agentes de la Patrulla Fronteriza han sido durante mucho tiempo los peones políticos de Donald Trump.
No sorprende que la agencia que detuvo a niños inocentes en la frontera fuera desplegada en Portland para más teatro político a instancias de Trump“, dijo el senador demócrata Ron Wyden en declaraciones en las que comparó las acciones de los agentes con las de “un ejército de ocupación”.
Las demandas de las autoridades estatales acompañan ahora a las protestas de grupos antirracistas, que denuncian arrestos ilegales, a veces hechos por agentes embozados, durante la noche y sin órdenes de aprehensión.Pero horas después, presuntos manifestantes antirracistas irrumpieron en el edificio de la asociación de la Policía local y lo incendiaron, en el marco de 52 noches de protestas contra la brutalidad policiaca provocadas por la muerte del afroestadounidense George Floyd, en Mineápolis, por un policía blanco.
“Bajo las órdenes de la administración Trump, agentes federales aterrorizan a la comunidad, arriesgando vidas y atacando brutalmente a manifestantes“, indicó una declaración de Kelly Simon, directora legal interina en Oregón.Durante lo más álgido de las protestas de los grupos bajo la bandera “Las Vidas Negras Importan“, manifestantes se apoderaron de una delegación de Policía y la declararon la zona como “libre de policías”.
La reacción protectiva no provino de la gobernadora Kate Brown o del alcalde de Portland, Ted Wheeler, ambos demócratas, sino del gobierno federal, que a través del Departamento de Seguridad Interna envió a agentes de la Patrulla Fronteriza. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 24)
Academia. Las universidades de EU tienen miedo de perder su reputación como “el hogar de los mejores alumnos del mundo” por la política migratoria de Donald Trump. Desde su llegada al poder en 2016, el número de estudiantes internacionales ha disminuido 10 por ciento. (Redacción, El Financiero, Mundo, p. 24)
La carrera electoral en Estados Unidos ya arrancó y, por ahora, Joe Biden se mantiene en la delantera y de ganar la presidencia, la agenda bilateral con México podría sufrir algunos cambios.
El candidato, quien ha trabajado de cerca con los presidentes Barack Obama y Clinton, de llegar a la Casa Blanca, tendría que abrir camino para los pendientes del Partido Demócrata, que por naturaleza política, son opuestos a los del presidente Donald Trump.
A esto se suma que Biden deberá cumplir con algunas de las promesas de campaña que hicieron los candidatos que se retiraron de la contienda para darle su respaldo político, como es el caso del senador Bernie Sanders, conocido por impulsar una agenda progresista.
Con estos cambios en la política estadounidense, México tendría oportunidad de tratar de una forma distinta los temas relacionados con migración, los cuales están en la lista de las prioridades demócratas y que han causado desencuentros entre los gobiernos actuales.
Biden lidera las preferencias electorales desde las últimas semanas y se mantiene a la cabeza por una diferencia de 10 puntos frente a Donald Trump, el republicano que busca la reelección.
De acuerdo con datos de RealClearPolitics, la popularidad del presidente Trump ha ido en picada en las últimas semanas como consecuencia de su manejo de la crisis por el coronavirus, las afectaciones en la economía, el desempleo y las manifestaciones antirraciales de mayo. Aunque hay que considerar que la decisión final de la justa electoral está en manos del Colegio Electoral.
Roberta S. Jacobson, exembajadora de Estados Unidos en México, opina que en caso de que Joe Biden sea electo el próximo 3 de noviembre, reconocerá que el país requiere trabajar con aliados, lo que cambiaría el rumbo de la administración de Donald Trump, quien prefiere tomar decisiones de forma unilateral.
LA AGENDA DEMÓCRATA DE JOE BIDEN
Todo indica que será Joe Biden quien regrese a los demócratas a la Casa Blanca. Entonces, el político de 76 años deberá dar rienda a las políticas que el partido impulsa como parte de su agenda al interior del país.
Biden, quien ocupó el cargo de vicepresidente durante la administración de Barack Obama, deberá abanderar el cambio generacional de los líderes de su partido, jóvenes que están comprometidos con temas como la migración y la reducción de la desigualdad.
En este sentido, Juan Pablo Galicia, consultor y analista político, opina que existen muchos factores internos que podrían hacer que los demócratas pongan sobre la mesa el tema migratorio, y no porque lo impulse un presidente, sino por su importancia para activistas demócratas que buscan apoyar a esta comunidad. (Mara Echeverría, Reporte Índigo, Latitud, p. 24)
El gobierno federal tomó el control de las aduanas de todos los puertos del país, a través de elementos de las secretarías de Marina y la Defensa Nacional.
Se argumentó un “mal manejo de los puertos”, que ha propiciado la “introducción de drogas y contrabando”.
En agosto del año pasado, al reunirse con el entonces titular de la Administración General de Aduanas del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Ricardo Ahued Bardahuil, el presidente Andrés Manuel López Obrador lo instruyó a limpiar esta área a la que señaló como una de las más contaminadas del gobierno por la corrupción.
El fin de semana, de gira por Colima, López Obrador informó que el gobierno federal tomará el control de la aduana del puerto de Manzanillo y de todos los puertos del país, a través de elementos de las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional.
Cabe recordar que el Ejército mexicano tiene desplegados 45,682 elementos (aproximadamente 16.49% de su fuerza en activo), para atender las nuevas encomiendas que le ha dado el presidente López Obrador, informó El Economista en la víspera.
Entre las tareas que se les han encomendado a las fuerzas armadas se encuentra la construcción del nuevo aeropuerto de Santa Lucía, de las sucursales del Banco del Bienestar, así como de cuarteles de la Guardia Nacional.
Además tienen a su cargo el resguardo de ductos de Pemex; la distribución en el país de insumos por la emergencia sanitaria del Covid-19; tareas del programa Sembrando Vida; y el resguardo de las fronteras norte y sur ante los flujos de migrantes. (Rolando Ramos, El Economista, Política y Sociedad, p. 43)
Fue el 27 de diciembre del año pasado cuando Michael Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, tuvo por primera vez la nota diplomática enviada por el Gobierno de México para solicitar formalmente la extradición del exgobernador de Chihuahua, César Duarte por el desvío de 96.6 millones de pesos hacia dos de sus empresas entre 2011 y 2014.
Con el documento, firmado por Martha Elena Bárcena, embajadora de nuestro país en la Unión Americana, Pompeo pudo conocer todos los detalles del caso que se sigue en nuestro país a Duarte Jáquez quien, desde que dejó la gubernatura a finales de 2016 hasta su detención el 8 de julio pasado viajó por diversas ciudades estadunidenses.
Sin embargo, fue hasta el 10 de marzo cuando Mike Pompeo, uno de los hombres de mayor confianza del presidente Donald Trump, certificó a Tom Henemann, consejero legal y de inteligencia del Departamento de Estado, como representante de los intereses del Gobierno de México, en el juicio de extradición de Duarte. (Juan Pablo Reyes, El Sol de México, 8 Columnas)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.