Con la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos, el Gobierno de México estará más relajado en el tema migratorio y deberá delinear las nuevas políticas de asilo a migrantes, luego de que se anunciara la intensión de desaparecer las inscripciones al programa Protocolos de Protección al Migrante, conocido como “Permanece en México”.
En entrevista con La Razón, Eunice Rendón, directora de Agenda Migrante, explicó que el tema más importante en esta nueva relación es la protección a la niñez, ya que, si bien la autoridad federal se comprometió a no ingresar a menores a las estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM).
“México debe acabar la política del programa ‘Permanece en México’ y se debe cambiar a que cualquier migrante que solicite asilo en Estados Unidos, espere en ese país y no en México, como el expresidente Donald Trump lo impuso. Además, el tema de la protección a la niñez y reforzar su integridad, debe ser una de las nuevas estrategias”, sostuvo.
Por separado, Adolfo Laborde, politólogo e internacionalista de la UNAM, aclaró que el Gobierno de México sí debe cambiar ciertas acciones, sobre todo en el tema migrante, ya que aún hay contención en la frontera sur.
El especialista destacó que la cooperación con la nueva administración estadounidense es la mejor herramienta que tienen para controlar el ingreso irregular de centroamericanos.
“Lo que se debe hacer es un esquema de mayor cooperación en el sur con mayores recursos, además de cambiar su política interna. Y más allá de Estados Unidos, buscar una mejor cooperación con los países de Centroamérica para regular las caravanas y el paso irregular de las personas desde Chiapas”, destacó.
Por su parte, el internacionalista Roberto Machuca apuntó que EU seguirá presionando a México en esta materia, pero de diferente manera, por lo que la contención en la frontera sur se mantendrá, pero con el paso de los meses disminuirá. (Jorge Butrón, La Razón, México, p. 6)
Durante el año pasado 184 mil 468 mexicanos fueron deportados de Estados Unidos, según cifras de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación.
Los operativos no cesaron pese a la pandemia, al contrario, se reforzaron en zonas fronterizas y todo el territorio del vecino país.
Aunque esta cifra es menor a la de 2019, cuando se registró un acumulado de 211 mil 241, el promedio de repatriaciones es alto, por encima de 15 mil casos mensuales. Del total, poco más de 90 por ciento fueron hombres.
De todos los casos 6.4 por ciento fueron menores de edad, de los cuales 16.2 por ciento viajaban solos sin la compañía de un familiar adulto.
La mayoría de las deportaciones son realizadas desde las garitas terrestres, sobre todo en las de Tamaulipas (55 mil 591) seguidas por los puntos de entrada localizados en Baja California y Sonora. En menor escala se encuentran Coahuila y Chihuahua.
El año pasado por la contingencia sanitaria hubo repatriaciones vía aérea por seis terminales, en mayor medida por la de Guadalajara, Jalisco, y la Ciudad de México.
Los destinos principales de los adultos deportados fueron Baja California, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, Tamaulipas y Oaxaca, mientras los menores viajaron a Guerrero, Tamaulipas, Chiapas, Oaxaca y Michoacán.
De la misma manera se registraron algunas deportaciones de mexicanos desde Canadá. (Fabiola Martínez, La Jornada, Política, p. 18)
Tapachula.- Portando pancartas con la leyenda de “corrupción”, migrantes hondureños que se mantienen a la espera de una audiencia ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), protestaron a las afueras de su representación en esta ciudad para demandar agilizar los trámites de solicitud de refugiado y puedan encontrar una casa donde vivir y especialmente un trabajo.
Acusaron que los hacen esperar entre 3 y 6 meses. En la primera quincena de diciembre del año pasado Ingresó a México un grupo de hondureños y será hasta el 2 de febrero de este año cuando los reciban y con el temor a que dicha audiencia sea diferida a otra fecha más adelante.
La protesta se realizó con un grupo de por lo menos 100 migrantes centroamericanos y algunos haitianos, quienes a su vez hicieron un llamado al nuevo presidente de Estados Unidos Joe Biden, a establecer nuevas estrategias ante la ola migratoria que países centroamericanos registran cada año.
José Luis García Villagrán, activista defensor de migrantes, dijo que el problema de la migración en Centroamérica no se va a acabar en tanto se mantengan gobiernos ligados a bandas criminales como el de Honduras.
INTERVENCIÓN
Indicó, durante la protesta, que Estados Unidos debe intervenir con el fin de poder ayudar a los miles de hondureños que a raíz de los fenómenos naturales de la pobreza pasaron a la mendicidad y ahora buscan alternativas de vida fuera de su país; incluso huyen de las pandillas que controlan al gobierno.
El activista llevaba una piñata con diversas leyendas, entre ellas, “Biden cumple con tu promesa de campaña” y “No a la corrupción”, a la cual le prendieron fuego como símbolo de rechazo a la corrupción y a los engaños.
Uno de los hondureños, quien respopde al nombre de Jorge Antonio Perdomo Cardona, dio a conocer que desde el 28 de diciembre arribó a la ciudad de Tapachula y solicitó refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, sin embargo, teme que le cambien la fecha de audiencia. (Gaspar Romero, Excélsior, Nacional, p. 12)
El presidente Andrés Manuel López Obrador deseó buena suerte a Joe Biden tras su investidura y éxito en su gestión que durará cuatro años. Del mismo modo, destacó que las políticas migratorias que busca implementar el mandatario estadunidense son “buenas para México”.
“Aprovecho para desear que todo salga muy bien, que esta ceremonia (de toma de posesión) se lleve a cabo con tranquilidad, con paz, que sea para bien del pueblo de Estados Unidos, que son nuestros vecinos, nuestros hermanos”, dijo el mandatario.
En la mañanera, López Obrador pidió no olvidar que más de 38 millones de mexicanos viven y trabajan en Estados Unidos, por lo que la toma de protesta del demócrata es un acto muy importante para la política nacional.
El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, también deseó éxito a Biden y a Harris, al tiempo de anticipar una nueva y mejor etapa en la relación bilateral México-Estados Unidos.
A través de redes sociales, el canciller Ebrard sostuvo que con el arribo de Biden inicia una nueva etapa de respeto mutuo y esperanza compartida entre México y Estados Unidos.
Ebrard señaló que México “saluda el fin de la construcción del muro y un camino hacia la doble ciudadanía”.
A través de su cuenta de Twitter recordó: “Como escribió el presidente López Obrador hace unos años al ahora presidente Biden: los puentes abren paso a la cooperación y al entendimiento”.
“Nunca más populismo”
El ex presidente Felipe Calderón celebró a su vez el “sentimiento de esperanza” que a su juicio despierta la transición de gobierno en la Unión Americana y escribió “Dios bendiga a Estados Unidos y a México”.
El también ex mandatario Vicente Fox calificó el inicio del gobierno de Joe Biden como un gran día y llamó a “hacerlo extensivo a México”.
“Sí que es un gran día. Ahora hay que hacerlo extensivo a México, Latinoamérica y el mundo entero. Al final, la luz de la razón, el buen gobierno y la buena ciudadanía. Nunca más hegemonías personales. Nunca más populismo. Nunca más división. Nunca más demagogia. Nunca más una sola voz”, arengó.
En tanto, los 10 gobernadores de la llamada Alianza Federalista hicieron votos porque el relevo presidencial en el país vecino fortalezca los lazos con México y anunciaron una pronta reunión con Roberta Jacobson, designada por Joe Biden como comisionada para la frontera sur.
Por separado, en su sesión virtual de ayer, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión saludó el inicio de administración Biden-Harris, al tiempo de desearles éxito en sus nuevas responsabilidades. Los dirigentes de Morena, Mario Delgado; del PAN, Marko Cortés, y del PRI, Alejandro Moreno, se pronunciaron en el mismo sentido.
En su cuenta oficial de Twitter, la Coparmex atisbó un escenario “prometedor” para México con el gobierno de Biden. (Pedro Domínguez y Fernando Damián, Milenio, , Política, p. 10)
(A. Urrutia, N. Jiménez y E. Olivare, La Jornada, P.p.)
(Claudia Guerrero y Antonio Baranda, Reforma, Nacional, p. 6)
(Arturo Páramo, Isabel González, Ivonne Melgar y Enrique Sánchez, Excélsior, P.p.)
(Alberto Morales, Pedro Villa y Caña y Manuel Espino, El Universal, Nación, p. A4)
(Sergio Ramírezy Otilia Carvajal, La Razón, P.p.)
(Redacción, El Financiero, Mundo, p. 23)
(Diana Benítez, 24 Horas, México, p. 3)
(Mario D. Camarillo, La Crónica, P.p.)
(Francisco Nieto y Paris Salazar, El Heraldo de México, Orbe, p. 20)
Luego de que el mandato de Trump estuvo marcado por sus duras políticas contra los migrantes, hay una nueva esperanza con el presidente Joe Biden, dijeron algunos centroamericanos mientras esperan en México los trámites para que Estados Unidos les permita la entrada. “Estamos muy alegres, contentos, nos regresaron la esperanza”, dijo la nicaragüense Jessica Valles, quien lleva 18 meses en un albergue de Ciudad Juárez esperando una respuesta favorable a su solicitud de asilo. La migración fue un tema central durante el gobierno de Trump, quien tomó medidas polémicas como la separación de familias de migrantes indocumentados. (Pedro Domínguez y Fernando Damián, Milenio, , Política, p. 10)
El gobierno mexicano saludó el fin de algunas de las políticas restrictivas en materia migratoria que enarboló por cuatro años el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“México saluda el fin de la construcción del muro, la iniciativa migratoria en favor de DACA y un camino hacia la doble ciudadanía. Como escribió el presidente @lopez_obrador hace unos años al ahora presidente @JoeBiden los puentes abren paso a la cooperación y al entendimiento”, publicó por la noche el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, en su cuenta de Twitter.
Previamente, en la misma red social manifestó el beneplácito del gobierno de México ante los anuncios del nuevo presidente estadunidense, y auguró una sana relación entre ambos países. México desea el mayor de los éxitos al presidente Joseph Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris. Habrá muy buena relación bilateral en beneficio de nuestros grandes pueblos. Una nueva etapa se inicia de respeto mutuo y esperanza compartida, aseguró.
En tanto, la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, calificó de día histórico para Estados Unidos el relevo en la Casa Blanca.
Invitada como representante de México a la toma de posesión de Biden, la diplomática hizo a través de su cuenta de Twitter una detallada crónica de lo que se experimentó ayer en Washington.
Una toma de posesión sin precedente: en medio de una pandemia, un país dividido en busca de unidad, un presidente que conoce a fondo el gobierno de Estados Unidos, fue senador desde los 29 años, vicepresidente, señaló.
Hizo mención en el papel de Harris: “Una vicepresidenta, @KamalaHarris, que representa un hito por ser la primera mujer elegida para el cargo, por ser hija de inmigrantes, por ser afroamericana, por venir de California. Todo con un gabinete con gran diversidad”.
Bárcena, quien en breve dejará el cargo tras anunciar hace unas semanas su retiro anticipado, fue la única representante del gobierno mexicano invitada a esta ceremonia, pues tradicionalmente a este acto Estados Unidos nunca se invita a los mandatarios o jefes de Estado de otras naciones, sino sólo a los representantes diplomáticos acreditados en Washington.
La embajadora destacó las palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador: “El presidente @lopezobrador_ reitera, y así será, que habrá una buena relación con el gobierno del presidente @JoeBiden”. (Emir Olivares Alonso, La Jornada, Política, p. 8)
El canciller Marcelo Ebrard tuiteó que México “saluda el fin de la construcción del muro, la iniciativa migratoria (…) y un camino hacia la doble ciudadanía (…) Como escribió el presidente López Obrador hace años a Joe Biden, los puentes abren paso a la cooperación y al entendimiento” (Redacción, Milenio, Política, p. 6)
En un pronunciamiento en la sesión de la Comisión Permanente, diputados de las distintas fracciones parlamentarias llamaron a integrar una mejor relación entre México y EU al asumir ayer una nueva administración en la Unión Americana.
La diputada Aleida Alavez (Morena) puntualizó que la atención a la pandemia, la reactivación económica y un nuevo plan migratorio son los temas sobre los cuales se deben trabajar en la relación entre ambos países.
Añadió que el país debe entender el relevo en EU como una oportunidad para fortalecer la política migratoria y regularizar la movilidad humana con la garantía del respeto a los derechos humanos.
El senador Martí Batres (Morena) enfatizó que la relación con EU es la más importante para México y la apuesta es por la amistad entre ambos Estados.
En tanto, los panistas propusieron pedirle al presidente López Obrador haga una visita de Estado a Biden en la que se aborden los temas migratorio, de comercio, seguridad, medio ambiente e Infraestructura. (Jorge X. López, 24 Horas, México, p. 3)
Twitter rechazó los señalamientos del presidente Andrés Manuel López Obrador en el sentido de que su “director” en México es un “militante o simpatizante muy cercano al PAN”.
Ayer aseguró que Rodríguez Nicolat es “militante o simpatizante muy cercano a PAN” y confió en que “haga su trabajo de manera profesional y no promueva la creación de granjas de bots” contra su gobierno.
“El director de Twitter (sic) en México era militante o simpatizante muy cercano al PAN; el que actualmente maneja Twitter fue hasta asesor de un senador famosísimo del PAN. Me encontré eso, y como mi pecho no es bodega…”, dijo.
Indicó que el ejecutivo fue director de logística de la transición cuando Felipe Calderón tomó la Presidencia y de relaciones interinstitucionales del Instituto Nacional de Migración. (Pedro Domínguez, Milenio, Política, p. 20)
El Gobierno de Guatemala continuó este miércoles con la deportación gradual a su país de cientos de migrantes hondureños que ingresaron ilegalmente al territorio la semana pasada en busca de llegar en caravana a Estados Unidos.
El Instituto Guatemalteco de Migración informó a periodistas que en los últimos seis días han sido obligados a volver a su país un total de 3.661 hondureños, incluidos 510 menores de edad.
Hasta el pasado martes la cifra era de 3.300 hondureños deportados, por lo que fueron poco más de 360 personas las que volvieron a su país en las últimas 24 horas.
Además, cientos de hondureños continúan retornando a sus hogares de manera voluntaria tras su ingreso en caravana a Guatemala.
La portavoz y directora de comunicación del Instituto Guatemalteco de Comunicación, Alejandra Mena, detalló que se “han identificado grupos de integrantes de la caravana en la Ciudad de Guatemala, por lo que se promoverá que realicen los controles migratorios y sanitarios respectivos”.
Retorno sin éxito
El lunes, el Gobierno guatemalteco disolvió a la fuerza a una parte de la caravana migrante compuesta por 6.000 hondureños que huyen de la pobreza en su país y que pretenden llegar a Estados Unidos en busca de trabajo.
Más de 500 agentes de la Policía Nacional Civil y decenas de soldados del Ejército de Guatemala desalojaron la carretera donde los migrantes se encontraban varados en el departamento de Chiquimula, cercano a la frontera con Honduras y ubicado unos 200 kilómetros al este de la capital del país.
Los hondureños, imposibilitados de avanzar desde el sábado por la barrera policíaca, fueron desalojados a empujones por las fuerzas de seguridad guatemaltecas, sin mayores heridos de gravedad.
Desde la semana pasada, el Gobierno guatemalteco había advertido que no dejaría avanzar a los hondureños sin cumplir con los requisitos migratorios, principalmente una prueba negativa de la covid-19. (Redacción, Ovaciones, Finanzas, p. 9)
Tapachula.-Grupos reducidos de migrantes hondurenos ya están en la frontera entre México y Guatemala en su intento de cruzar el río Suchiate para encaminarse hacia Estados Unidos.
Los hondureños llegaron en operación “hormiga” para no ser detectados por los filtros sanitarios y militares que han sido instalados a lo largo de Guatemala.
Un grupo de 5 integrantes de la caravana fue localizado en Tecún Umán por la Policía Nacional Civil de Guatemala.
Los extranjeros lograron despegarse del grupo mayor en Vado Hondo y llegaron hasta ese punto en la frontera con México.
Entre tanto, otro grupo, de unas 70 personas, se dirigió hacia la Casa del Migrante, donde permanecen a la espera de más integrantes de la caravana que comenzó a ser dispersada en territorio guatemalteco.
Policías guatemaltecos reforzaron la seguridad en la frontera para evitar el ingreso de los hondureños a México, mientras que del lado chiapaneco las cuadrillas del INM continúan en vigilancia permanente, reforzados por la Guardia Nacional. (Edaurdo Torres, El Sol de México, República, p. 10)
Un agente guatemalteco revisa en Tecún Umán los documentos de identificación a un grupo de migrantes hondureños, de los pocos que lograron llegar a la frontera con México.
La numerosa caravana que partió de Honduras con el fin de llegar a Estados Unidos fue disuelta la semana pasada por las fuerzas de seguridad de Guatemala, y sólo pequeños grupos han cruzado a territorio mexicano.
El pasado martes el Instituto Nacional de Migración informó que 272 hondureños fueron devueltos a su país. (Staff, Reforma, Nacional, p. 2)
La Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), condenó la brutal represión del gobierno guatemalteco, presidido por Alejandro Eduardo Giammattei, contra mujeres, hombres y niños integrantes de una caravana proveniente de Honduras que buscaba llegar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades de vida, por lo que pidió a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) hacer un extrañamiento al gobierno de la República de Guatemala por tan vergonzosos hechos y trasladarse a la zona para garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes.
El presidente de la Copppal, Alejandro Moreno, dijo que son vergonzosas e inaceptables las imágenes del actuar de las fuerzas de seguridad guatemaltecas en contra de indefensos seres humanos que huyen de la violencia, la pobreza, el desempleo, la falta de servicios educativos y de salud, situación que se ha agravado con la pandemia y la destrucción que provocaron los huracanes en 2020.
“No se puede responder con garrotes y armas en contra de personas que lo único que demandan es libre tránsito para buscar mejores oportunidades de vida”, advirtió.
El líder nacional del PRI señaló que los gobiernos tienen que asumir que emigrar es luchar por hacer valer el derecho humano al desarrollo económico, social y cultural y al buen gobierno, por lo que las naciones más desarrolladas del Continente Americano deben pactar cuanto antes un plan de rescate para la región latinoamericana y caribeña que brinde a la gente mayores oportunidades de desarrollo en sus lugares de origen. (Patricia Ramírez, Ovaciones, Finanzas, p. 9)

(Redacción, 24 Horas, México, p. 11)
En sus primeras horas como presidente de Estados Unidos, Joe Biden borró algunas de las más importantes políticas puestas en marcha durante los cuatro años de gobierno de su antecesor, Donald Trump.
En el mismo día en que rindió protesta al cargo, el mandatario demócrata número 46 del país vecino firmó 17 órdenes ejecutivas o decretos mediante los cuales echó por tierra acciones clave de la administración republicana anterior, como la construcción del muro en la frontera con México, la suspensión del programa de apoyo a los llamados dreamers (conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia o DACA, por sus siglas en inglés), la salida del país de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Acuerdo de París.
Además, inaugurando la que se anticipa como una nueva era en la Casa Blanca, Biden cumplió su promesa electoral en el primer día de su mandato, al presentar un amplio proyecto de ley de inmigración que incluye una vía a la ciudadanía para unos 11 millones de indocumentados.
La propuesta de Biden, que deberá recibir al visto bueno de ambas cámaras legislativas, dominadas por los demócratas, pretende administrar y proteger de “manera responsable” la frontera, mantener a “familias y comunidades seguras y administrar mejor la migración en todo el hemisferio”, señaló a través de un comunicado.
De ser aprobado, el proyecto legislativo de Biden supone la mayor reforma migratoria desde el gobierno del republicano Ronald Reagan, que legalizó a 3 millones de indocumentados en 1986.
En el proyecto se establece que los migrantes podrán conseguir un estatus legal temporal que les dará la opción de alcanzar cinco años después el permiso de residencia (“green card” o tarjeta verde) si cumplen una serie de requisitos, como carecer de antecedentes penales y pagar sus impuestos.
Para evitar una avalancha de migrantes, el proyecto de ley establece que esta medida incluirá a los migrantes que estén “físicamente presentes en Estados Unidos el 1 de enero de 2021 o antes”.
El proyecto de ley crea un camino hacia la ciudadanía para “nuestros vecinos inmigrantes, colegas, feligreses, líderes comunitarios, amigos y seres queridos, incluidos los dreamers (hijos de migrantes indocumentados) y los trabajadores esenciales que han arriesgado sus vidas para servir y proteger a las comunidades”.
La administración de Biden y de la vicepresidenta, Kamala Harris, busca priorizar que las familias de migrantes sigan unidas, así como hacer que la economía crezca, buscar cuáles son las causas de migración, así como garantizar que “Estados Unidos siga siendo un refugio para quienes huyen” de sus países.
Respecto al muro fronterizo, el proyecto ordena a la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO) que estudie el impacto de la autoridad del DHS (Departamento de Seguridad Nacional, por sus siglas en inglés) al renunciar a las leyes ambientales, estatales y federales para acelerar la construcción de barreras y carreteras en torno a la frontera.
Además, plantea “tomar medidas enérgicas contra las organizaciones criminales. El proyecto de ley mejora la capacidad de enjuiciar a las personas involucradas en redes de tráfico y trata que son responsables de la explotación de migrantes”.
En el combate a las drogas, sugiere aumentar las sanciones contra los narcotraficantes extranjeros. “El proyecto de ley también requiere que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Antidrogas (DEA) y el DHS, en coordinación con la Secretaría de Estado, mejoren y amplíen los grupos de trabajo transnacionales contra las pandillas en Centroamérica”.
DE UN PLUMAZO
Aunado a lo establecido en su proyecto de ley en materia migratoria, a través de órdenes ejecutivas el nuevo residente de la Casa Blanca ordenó de inmediato detener la construcción del muro en la frontera con México y solicitó el fin de su financiamiento.
También la administración del presidente Biden anunció que suspenderá de inmediato las inscripciones en el programa “Permanezcan en México”, que permitió al gobierno de Donald Trump devolver a los solicitantes de asilo, pero aclaró que mantendrá las restricciones en la frontera.
Además, sobre el DACA, envió un memorando al DHS y al Departamento de Justicia para mantener en operación este esquema que apoya a más de 649 mil jóvenes, en su mayoría descendientes de migrantes latinos.
Con estas decisiones, se levantó la prohibición establecida por Trump a la entrada de personas provenientes de países con mayoría musulmana, revirtió la decisión del republicano de salir de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por desacuerdos con el organismo de la ONU en la forma que manejó la pandemia de covid-19 y “solapar” a China.
Biden también anunció el regreso de EU al Acuerdo de París (que busca reducir las emisiones de dióxido de carbono y combatir el calentamiento global), entre otras medidas de corte económico y sanitario, como el establecimiento del uso obligatorio de cubrebocas en edificios públicos.
“MUCHO QUE SANAR”
Este miércoles Joe Biden y Kamala Harris rindieron protesta como presidente y vicepresidenta de Estados Unidos, respectivamente.
En su primer discurso como mandatario, el demócrata consideró que a partir de ahora “hay mucho que reparar, que restaurar, que sanar, que construir y que ganar. Poca gente en la historia de nuestra nación ha enfrentado un reto tan fuerte como el que tenemos: un virus de una vez en un siglo que ha azotado a la nación, que ha cobrado tantas víctimas”.
Biden agregó que “nuestra historia ha sido una lucha constante entre el ideal estadunidense, que todos hemos creados iguales y la terrible realidad del racismo (…) Jamás fracasaremos en Estados Unidos si actuamos juntos, así que hoy, en este momento, comencemos de nuevo todos, comencemos a escucharnos, vernos y respetarnos mutuamente. La política no tiene porque ser una conflagración destruyéndolo todo”.
El demócrata llamó a los ciudadanos a la “unidad” y a “empezar de nuevo” y aseveró: “Hoy es el día de Estados Unidos. Hoy es el día de la democracia. Un día de historia y esperanza, de renacimiento y resolución (…) Hoy celebramos la victoria no de un candidato, sino de una causa: la causa de la democracia”.
Más tarde, ya en la Casa Blanca, Biden tomó protesta a su equipo de trabajo, al que llamó a laborar con honestidad para poder restaurar el alma de Estados Unidos, así como el honor de los americanos.
Además, Avril Haines se convirtió ayer en la primera persona del equipo de gobierno de Joe Biden en ser confirmada por el Senado, que avaló su nominación como directora de Inteligencia Nacional.
UN LARGO CAMINO
DESDE CLINTON, LOS PLANES MIGRATORIOS SE HAN ESTANCADO
Ronald Reagan
Republicano (1981-1989)
En 1986, Ronald Reagan firmó la última gran reforma migratoria de EU conocida como Ley de Reforma y Control de Inmigración (IRCA), que legalizó a casi 3 millones de indocumentados.
Bill Clinton
Demócrata (1993-2001)
En 1996, Bill Clinton reformó la ley aprobada por el Congreso durante la era Reagan, estableció reglas más estrictas para la legalización y permitió castigos más estrictos a quienes vivían en EU sin documentos.
George W. Bush
Republicano (2001-2009)
George W. Bush acordó con Vicente Fox una reforma a la que llamaron “whole enchilada” sin que pudiera avanzar, debido a que EU cerró sus fronteras tras los ataques terroristas de septiembre de 2001.
Barack Obama
Demócrata (2009-2017)
Barack Obama ofreció una nueva reforma aprobada por el Senado en 2013 pero cancelada por la Cámara de Representantes. En 2016, la Corte Suprema hundió el plan de Obama, lo que multiplicó las deportaciones.
(Alejandro Domínguez y Agencias, Milenio, 8 Columnas)
(David Brooks, La Jornada, P.p.)
(Pascal Beltrán del Río, Excélsior, 8 Columnas)
(Víctor Sancho, El Universal, P.p.)
(Redacción, La Razón, 8 Columnas)
(Pablo Hiriart y Amílcar Salazar, El Financiero, Ocho columnas)
(Fran Ruiz, La Crónica, 8 Columnas)
(Luis Fernando Reyes y Eliza Beth Rivera, 24 Horas, 8 Columnas)
(Redacción, Ovaciones, 8 Columnas)
(Agencias, El Sol de México, Ocho columnas,)
(Alejandra Martínez, El Heraldo de México, Orbe, p. 19)
(Índigo Staff, Reporte Índigo, Reporte, p.8)
Washington.- El Gobierno de Joe Biden anunció la suspensión del programa de Protocolos de Protección al Migrante (MPP, en inglés), que permitió al ex Mandatario Donald Trump devolver a México a los solicitantes de asilo.
La medida, anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), será efectiva a partir de hoy.
“Se dejarán de agregar personas al programa”, indicó un comunicado.
“Todos los participantes actuales del MPP deben permanecer donde están, en espera de más información oficial”.
La política, también llamada “Quédate en México”, ha obligado a unas 67 mil personas que buscan llegar a EU a esperar sus audiencias de asilo en campamentos abarrotados en el norte del País.
Trump implementó el programa tras el repunte de las detenciones en la frontera sur, que en mayo de 2019 llegaron a 132 mil 856.
No obstante, el DHS aclaró que las actuales restricciones de viaje por el Covid-19 permanecen vigentes.
EU y México acordaron restringir en marzo los viajes terrestres no esenciales para evitar la propagación del virus, una medida que había entrado en vigor previamente en el linde con Canadá. (Staff, Reforma, Internacional, p. 14)
(Reuters y Editoras OEM, El Sol de México, Ocho columnas)
Miami.— Seguidores latinos de Donald Trump no han asomado la cabeza desde el pasado 7 de enero, un día después del asalto al Congreso llevado a cabo por “terroristas domésticos”. Entre los agitadores había seguidores, de origen latino, del expresidente; otros han dicho que rechazan lo sucedido y que no sean juzgados todos por igual.
Hace seis semanas, Jazmina Saavedra, Marco Gutiérrez y Jorge Sonnante, los dos primeros fundadores de Latinos for Trump en California, discutían en YouTube sobre la declaración de Trump, cuando le dio luz verde a Emily Murphy, administradora General de Servicios, para llevar a cabo la transición; se mostraban escépticos ante un gobierno demócrata.
Ayer Biden se convirtió en el presidente 46 de EU y Harris en la primera vicepresidenta. Para muchos observadores llama la atención que después del asalto al Capitolio, quienes encabezan Latinos for Trump y sus seguidores no hayan publicado nada.
“Estamos más que contentos y felices; estamos agradecidos con todos quienes han ayudado a mantener la seguridad y el orden para que este día sea recordado como un momento histórico a partir del cual el país debe fundar la nueva realidad que vivimos en todos los sentidos”, dice a EL UNIVERSAL Jorge Mario Cabrera, vocero y director de Comunicación de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA, por sus siglas en inglés). “Hoy más que nunca tenemos [los hispanos] una esperanza renovada de que se abra finalmente el camino para la legalización de millones de hombres y mujeres trabajadores, buenos y cumplidos; Biden es un presidente bueno y sensible a la realidad del indocumentado”.
La llegada de Biden abre la más grande esperanza para que la comunidad indocumentada encuentre un camino real para obtener sus papeles en EU. Greisa Martínez comenta a EL UNIVERSAL: “Estamos muy contentos; pero, como dicen en México, del dicho al hecho hay mucho trecho. Queremos ver que las promesas hechas sean una realidad en la vida de millones de indocumentados, como yo o como miles o millones más”; ella encabeza United We Dream, que reúne a dreamers y que gozan del programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia).
Estos jóvenes quieren sacar a relucir que, aunque ellos no pudieron votar en las elecciones pasadas, están listos para hacerlo una vez que el presidente Biden cumpla y les abra el camino para legalizarse. “Hay jóvenes indocumentados que hemos hecho trabajo para poder hacer este momento realidad”, dice entusiasmada Reyna Montoya, otra dreamer. “Hemos ayudado a que muchos hispanos escalen cargos promoviéndolos entre los nuestros que sí pueden votar; y eso es importante, estamos listos para hacer presión para que se haga realidad la promesa del presidente [Biden]. Estamos orgullosos de ser mexicanos y de sentirnos y ser también estadounidenses”.
A diferencia de hace cuatro años, Latinoamérica estuvo presente de manera simbólica durante el cambio del poder presidencial. La jueza Sonia Sotomayor, de padres puertorriqueños, integrante de la Corte Suprema, tomó juramento a Harris como vicepresidenta.
Además, Jennifer Lopez tuvo una breve, pero importante participación al cantar This Land is Your Land. Antes de terminar, gritó emocionada en español: “Una nación bajo Dios indivisible, con libertad y justicia para todos”. (Max Aub, El Universal, Mundo, p. A15)
La reforma migratoria propuesta por el presidente Biden para legalizar a los inmigrantes que acrediten ocho años de residencia puede beneficiar inmediatamente a cuatro de cada cinco mexicanos que viven sin papeles en ese país. Estimaciones del Instituto de Política Migratoria revelan que actualmente 5 millones 572 mil mexicanos radican de manera irregular en EU, de los cuales 21 por ciento tiene menos de cinco años de residencia hasta 2018. El territorio preferido de llegada de los indocumentados mexicanos es el estado de California, en el que viven al menos 1.6 millones de inmigrantes, es decir, 30.1 por ciento.
Especialistas migratorios consideran que California es el mejor lugar para un inmigrante mexicano recién llegado a EU, ya que cuenta con la facilidad del idioma y un gran número de comunidad mexicana establecida a lo largo de los años; además de que se ofrecen salarios altos por trabajos de poca especialización. Otros condados donde llega un número importante de inmigrante provenientes de México se ubican en Texas: Houston, donde se estima hay 257 mil paisanos, y Dallas, con 198 mil. Más al norte se ubica el condado de Cook, Illinois, mejor conocido por albergar la ciudad de Chicago, donde se calcula que hay 169 mil mexicanos sin documentos. (Alejandro Domínguez, Milenio, Política, p. 8)
Una de sus primeras acciones de Biden como presidente fue firmar un decreto que deroga una orden de su antecesor Donald Trump, sobre el financiamiento para las “ciudades santuario”. Los Ángeles, San Francisco, Nueva York, Miami, San Diego, Houston y Chicago son algunos ejemplos de lo que se conoce como “ciudades santuario”, ciudades en donde las autoridades locales no persiguen la migración ilegal.
Si un migrante entra en contacto con las autoridades, principalmente la policía de esas ciudades, no se le pregunta por su estatus migratorio; esto también aplica para acceder a servicios de salud y educación.
En 2017, el entonces presidente Trump firmó una orden ejecutiva que restringió las ayudas federales a esas ciudades que se negaran a cooperar con la aplicación de la ley de inmigración. Con este decreto las ciudades estadunidenses estaban obliga das a compartir toda la información correspondiente a la situación migratoria de los integrantes de sus comunidades con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. La medida fue parte de sus promesas de campaña en temas migratorios, Trump incluso ordenó el despliegue equipos tácticos de élite de la Patrulla Fronteriza en las ciudades santuario para ayudar en las tareas de detención de indocumentados. (Alejandro Domínguez, Milenio, Política, p. 8)
Entre las acciones con las que inició su mandato está la firma de una acción ejecutiva a favor de los migrantes para preservar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que había sido suspendido por su antecesor. El programa fue creado en la administración de Barack Obama, en la que Biden fue vicepresidente. Anunciado en junio de 2012, DACA protege tempo ralmente de una deportación a los migrantes sin papeles que llegaron a EU antes de haber cumplido 16 años y les otorga un permiso de empleo; este permiso es renovable después de dos años. Luego de que Trump emitió una orden ejecutiva para suspender este esquema de apoyo a los dreamers, la Corte Suprema de ese país bloqueó los intentos de acabar con DACA de parte del republicano.
Ayer, Biden instruyó al secretario de Seguridad Nacional y al Departamento de Justicia a tomar las medidas necesarias para preservar el programa. La nueva legislación de inmigración propuesta por Biden incluirá un camino inmediato hacia la ciudadanía para los beneficiarios del programa, incluida la obtención de un permiso de trabajo temporal, un número de seguro social e identificación. Se estima que unos 700 mil jóvenes son beneficiarios de DACA. (Alejandro Domínguez, Milenio, Política, p. 9)
Otro decreto que firmo Biden es uno que pone en pausa los trabajos de construcción del muro fronterizo con México, el cual fue impulsado por Donald Trump durante su administración.
De acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU, con el decreto presidencial se frena la construcción de al menos 480 kilómetros de muro, pendientes desde que Trump inició el proyecto.
Con la decisión de Biden se pone fin a la emergencia nacional decretada por el ex presidente Donald Trump, que fue aprovechada para financiar cerca de 10 mil millones de dólares para el muro con fondos del Departamento de Defensa.
MILENIO publicó este martes que a pesar de haber prometido en campaña un “infranqueable, grande y hermoso” muro fronterizo a lo largo de la frontera, Trump solo logró construir 727 kilómetros de barrera física, lo que equivale apenas a un 22.6 por ciento del total. Luego de la decisión de Biden no está claro cuántos kilómetros de construcción bajo contrato con empresas privadas, al momento en que se publica la orden ejecutiva para poner pausa a sus trabajos, deberán ser terminados por la nueva administración atendiendo disposiciones legales, ni si esos contratos incluyen sanciones al gobierno por incumplimiento. (Alejandro Domínguez, Milenio, Política, p. 9)
Organizaciones de migrantes mexicanos en Estados Unidos dan 100 días al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para que cumpla su promesa de modificaciones migratorias.
Lety Herrera, titular de la Comisión de Jóvenes en la organización Fuerza Migrante, mencionó en entrevista que la llegada de Biden y Harris da una esperanza para los millones de migrantes en situación irregular.
“Tenemos la esperanza de que haya un cambio y con ello esperamos la reforma migratoria”, comentó Lety Herrera, quien es una joven dreamer. (Aridna García, El Universal, Nación, p. A4)
Los migrantes en Estados Unidos saben que el nuevo Presidente Joe Biden tiene una deuda con ellos por ayudarlo a ganar la Casa Blanca, por lo que decidieron pasar a la ofensiva para que cumpla sus promesas.
Biden se comprometió a enviar una reforma migratoria al Congreso, detener la construcción del muro en la frontera, proteger el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) -que evita que los llamados dreamers sean deportados- e imponer una moratoria de expulsiones.
Estas promesas no salieron del “corazoncito” del demócrata, sino que fueron producto de la presión de activistas, aseguran migrantes en EU.
“En la era de Trump estuvimos a la defensiva durante los cuatro años porque no había manera de avanzar, sobre todo teniendo el Senado de su lado”, dijo a REFORMA Cynthia Garcia, gerente de campañas de United We Dream, la mayor organización de jóvenes migrantes en el país norteamericano.
“Y ahora estamos a la ofensiva. Vamos a ir directamente pidiendo y demandando lo que sabemos que ellos pueden entregar”.
La mayor expectativa para la comunidad es la propuesta de reforma que da un camino a la ciudadanía para los migrantes sin estatus legal que hayan estado en EU antes del 1 enero.
Garcia, quien nació en Nayarit y tras migrar a Oklahoma se hizo beneficiaria del DACA, reconoce que el plan de la nueva Administración cubre en gran parte las demandas que habían hecho, y destaca que podría incluir hitos como la protección a las parejas LGBTQ+.
Alerta, no obstante, que hay huecos de los que no se ha hablado, como de las personas que ya han sido deportadas.
En United We Dream reconocen y celebran el logro de sacar a Donald Trump de la Casa Blanca, a quien Garcia describe como un “supremacista blanco”.
Sin embargo, ahora se enfocarán en su campaña “¡Innegable! Protejan a los migrantes, ¡ahora!”, en la que exigen que, en sus primeros 100 días, Biden cumpla cinco compromisos clave.
Estos son una vía a la ciudadanía para los 11 millones de migrantes en el país, retirar el financiamiento a agencias que se encargan de la deportación, dar protecciones a la comunidad, proporcionar apoyos inclusivos por el Covid-19 y una moratoria en la persecución de migrantes que incluya el retorno de aquellos ya expulsados. (Alejandro Albarrán, Reforma, Internacional, p. 15)
La relación entre México y Estados Unidos respecto al tema migratorio empieza bien, señala el abogado, académico e internacionalista Gildardo López Hernández en entrevista con 24 HORAS, sin embargo, advierte, debemos esperar y ver qué nuevas medidas administrativas se imponen en materia migratoria.
No cantamos victoria aún
-Yo creo que dejará de haber actos inhumanos, como estas jaulas en los centros de detención de indocumentados o regresarlos y obligar a México a resguardarlos temporalmente y, en su caso, deportarlos. Sin embargo, yo creo que la migración seguirá siendo un tema, como lo ha sido siempre, muy complejo.
¿Qué podemos esperar?
-Lo que preveo es que continuará la presión y la exigencia para que México haga su parte en su frontera sur. Que continúe con estas medidas del despliegue de la Guardia Nacional, de las autoridades migratorias para evitar el paso no solo de las caravanas centroamericanas, sino en general de los migrantes, la eterna preocupación de los estadounidenses en una frontera que ellos consideran tan porosa, tan vulnerable, y que por ahí se cuelan terroristas o personas que quieren ingresar para causar daño.
¿Se retomará un diálogo que integre a Honduras y Guatemala?
-En general habrá un replanteamiento de la política exterior, desde la visión de Estados Unidos en el tema migratorio, que tiene un alto componente de seguridad interna, pero también uno de relaciones exteriores, de relaciones internacionales. Por ejemplo, esta categoría que se les da a ciertas naciones de país tercero, en donde incluso establecen funcionarios e instalaciones del Homeland Security estadounidense de migración y seguridad nacional. Incluso hay vuelos desde Europa, y es lo que se pretendía, que México fuera un tercer país receptor, en donde verifica migración desde el país en donde se está tomando el vuelo y llegan nada más a una segunda verificación a Estados Unidos.
¿Se espera un nuevo trato para Sudamérica?
-La política migratoria es, por un lado, integral, dentro de su visión de seguridad nacional. Esa visión implica el cómo se trata el tema migratorio desde las relaciones exteriores. En este sentido, es de esperarse un cambio de rumbo en la política exterior hacia México, Centro, y en general hacia Latinoamérica, lo cual seguramente implicará una nueva visión, quizás nuevos tratados para detener la migración, y que probablemente conlleve asistencia económica, técnica. Por otro lado, no van a dejar se insistir en la necesidad de que los flujos de migrantes se detengan en la frontera mexicana.
Ya se percibe una nueva estrategia
-Primero, llama la atención uno de los nombramientos recientes: la exembajadora en México, Roberta Jacobson, que lo fue en nuestro país de 2016 a 2018, una buena diplomática, experimentada y de carrera, fue designada coordinadora de la frontera suroeste dentro del Consejo de Seguridad Nacional del presidente Biden. Éste es un cargo nuevo y que se encargará de dirigir las cuestiones relacionadas con la seguridad nacional de México y Centroamérica, incluyendo migración y combate al narcotráfico. Aquí menciono el primero de los temas que yo creo que va a resultar álgido, por llamarlo de alguna manera, que es el de la seguridad y el combate al narco, también a otras formas de crimen organizado, como el lavado de dinero o la utilización de recursos de procedencia ilícita, el financiamiento al terrorismo. Este tema de la seguridad y el combate al narcotráfico sin duda será un tema central.
Y el segundo punto para poner la lupa
-Va sacar chispas el tema de política energética, que vincula además, una bandera personal y electoral del presidente Biden, el tema de medio ambiente y cambio climático, esto enfrenta, ideológica y discursivamente al presidente López Obrador y a la administración de Biden. Sin duda, en el marco de otras herramientas internacionales, será por un lado un instrumento de presión de Estados Unidos hacia México en ciertos temas y, por otro lado, uno que la administración Biden no va a abandonar en su relación con nuestro país: la política energética relacionada con el medio ambiente y cambio climático.(Elizabeth Rivera, 24 Horas, Mundo, p. 14)
Académicos e investigadores de la UNAM, la Universidad Iberoamericana y del Observatorio de la Relación Binacional México-EU analizaron las expectativas y los retos para el nuevo gobierno estadounidense.
Durante el conversatorio ”La entrada de Joseph Biden al 2021”, el docente e investigador del Colegio de la Frontera Norte, Jesús Peña, consideró que los dos principales desafíos a los que se enfrenta la nueva administración estadounidense son el manejo de la seguridad de la frontera con México, y la promesa de los demócratas de realizar una reforma migratoria.
La directora del Departamento de Estudios Internacionales de la Ibero, Valeria M. Valle, celebró el triunfo del demócrata: “Parece un sueño hecho realidad, pero finalmente (Joe Biden) se convirtió en el presidente de EU”.
“Los cambios en la política migratoria de EU son capaces de tener un impacto más allá, incluso en migrantes que se encuentran fuera de las fronteras estadounidenses”, dijo por su parte Caroline Deschak, licenciada en Estudios Interdisciplinarios de Salud Global, para referirse a una transición que ha iniciado y podría fortalecerse con la nueva administración.
Mónica Chávez, docente y especialista en migración de la Universidad Autónoma de Zacatecas, resaltó la relación de la política migratoria estadounidense con la ciencia y la tecnología:
“La migración calificada ha tomado un rumbo muy interesante en EU. En general, la puerta de entrada es a través de los estudios de licenciatura y posgrado”.
Chávez mencionó los beneficios que podría tener EU si permite el paso de talentos extranjeros, toda vez que se han demostrado sus grandes aportes al sistema de innovación y avances en el país vecino: “Hoy por hoy tenemos una pandemia y la necesidad urgente de tener respuestas rápidas de la ciencia”.
Sin embargo, Jesús Peña Muñoz, investigador del Observatorio de la Relación Binacional México-EU, detectó eventuales futuras dificultades si es que Joe Biden desea modificar las regulaciones migratorias: “Me parece complicado que se logre este tipo de reforma, ya que los republicanos van a obstaculizar cualquier esfuerzo porque lo ven como una estrategia de los demócratas”.
Los especialistas coincidieron en que el expresidente Donald Trump abandonó la Casa Blanca, pero su influencia en la población estadounidense no desaparecerá tan fácilmente. (Diana Hinojosa, 24 Horas, Mundo, p. 16)
La construcción del muro fronterizo durante la administración de Donald Trump dejó severos daños en áreas protegidas y ecosistemas que comparten México y Estados Unidos —a través de Arizona y Sonora, principalmente —, donde se cortaron corredores biológicos de al menos 93 especies, como el jaguar y el lobo mexicano; además del desmonte de sahuaros, una especie amenazada de cactus que miden hasta 15 metros de altura y la explotación de acuíferos transfronterizos.
Tras la orden de Joe Biden de frenar la construcción del muro, diversas organizaciones representadas por el Centro para la Diversidad Biológica, urgieron al gobierno mexicano plantear al nuevo presidente estadunidense la magnitud de los daños, para avanzar en la rehabilitación de los mismos. (Fanny Miranda, Milenio, Política, p. 11)
Stephen ”Steve” Bannon, de 66 años, fue indultado tras ser acusado de defraudar a ciudadanos que donaron dinero para construir un muro en la frontera con México, uno de los proyectos emblemáticos de Donald Trump.
También fue uno de los artífices de la campaña presidencial victoriosa de Trump en el 2016, pero luego de unos meses de integrar la administración fue separado de sus funciones por el presidente. Actualmente es investigado por su posible vínculo con el asalto al Capitolio.
“Bannon ha sido un líder importante en el movimiento conservador y es conocido por su perspicacia política”, agregó la declaración.
El ex recaudador de fondos de Trump Elliott Broidy fue igualmente indultado, después de declararse culpable el año pasado de violar la ley de cabildeo. (Redacción, El Economista, Geopolítica)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.