
Francisco Garduño Yáñez, comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), se reunió con autoridades estatales y municipales de Coahuila, y con elementos de la patrulla fronteriza de Estados Unidos, a fin de coordinar acciones de control migratorio a favor de los las personas extranjeras que se encuentran en la frontera de ambas naciones.
El funcionario solicitó el apoyo de las instancias gubernamentales para avanzar en la resolución de los procedimientos administrativos que siguen las personas migrantes que han solicitado asilo o refugio y que implicaría su traslado a Chiapas y Tabasco o, de ser el caso, su retorno asistido al país de origen.
Agentes Federales de Migración (AFM) ofrecen a las personas extranjeras -que se encuentran en campamentos ubicados en Ciudad Acuña- espacios con servicios para su alojamiento, mientras se determina su condición migratoria.
A través del Puente Internacional Puerta de México Ciudad Acuña, el comisionado cruzó a territorio estadunidense donde recorrió, junto con mandos de la patrulla fronteriza, el perímetro donde están ubicadas las personas migrantes provenientes de diferentes nacionalidades, sobre todo de Haití.
De igual forma, recorrió -en un aerobote- el cauce del Río Bravo, para conocer las condiciones migratorias a lo largo de dicho lindero fronterizo.
Francisco Garduño Yáñez reiteró que el compromiso del gobierno de México es mantener una migración segura, ordenada y regular, pero con una visión humanista que permita brindar todo el apoyo y atención a quienes se encuentran en condición de movilidad, en especial a los grupos vulnerables constituidos por niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores.
Se estima que en los linderos estadunidenses (Del Río, Texas) estén alrededor de 3 mil 300 personas extranjeras, y en tierras mexicanas (Ciudad Acuña, Coahuila) un aproximado de 600 migrantes, a quienes se les otorgarán todas las facilidades, con respeto y calidad humana, para que continúen con los trámites iniciados ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Garduño indicó que el Instituto Nacional de Migración mantendrá comunicación y colaboración con todas las autoridades mexicanas, estatales, y municipales, así como de otros países, para garantizar el respeto a la calidad humana y salvaguarda a los derechos de quienes ingresan, transitan y salen de México. (Milenio)

El Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseveró que, junto con Estados Unidos, se tiene que intervenir para frenar la crisis por los migrantes haitianos.
“Que intervengan los países y, sobre todo, que haya cooperación para el desarrollo, que no se demoren, que ya se empiece a apoyar a la gente, cómo se puede enfrentar a los traficantes, que no tengan materia, que no tengan migrantes, que ya nadie quiera correr riesgos, porque tiene trabajo, empleo, bienestar, porque hay paz”, expresó en conferencia mañanera.
Añadió que el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, está atendiendo directamente el tema con el secretario de Estado, Antony Blinken: “van a tener una reunión, en unos días más, van a volver sobre el tema y yo espero que haya resultados”.
Dijo que el origen del problema migratorio tiene que ver con la pobreza y la necesidad, pero en el caso particular de Haití, también hay mucha inestabilidad política, “no olvidemos que asesinaron al presidente y que hay mucha confrontación”.
AMLO: Hay mucha inestabilidad política en Haití
“Nosotros llevamos un mes queriendo terminar de entregar víveres, enviamos dos barcos, más de mil toneladas de alimentos y todavía hasta ayer nos faltaba descargar 100 toneladas, porque se arrima el barco para entregar a protección civil de Haití y a las autoridades los víveres y empiezan las agresiones, balazos y tiene que retirarse el barco, anclarse, hasta que se vuelvan a crear condiciones favorables y regresa el barco, estamos hablando de Puerto Príncipe, no de cualquier puerto, entonces hay una situación muy difícil en Haití, inestabilidad política, eso se tiene que tomar en consideración”, comentó.
AMLO dijo que ante este “río revuelto” hay muchos traficantes que están aprovechando la situación y promoviendo las caravanas de haitianos hacia Estados Unidos.
“A río revuelto se aprovechan traficantes de personas que tienen organizaciones donde ofrecen que ellos pueden trasladar a las personas, conducirlas a Estados Unidos, son estructuras, organizaciones, tan es así que contratan camiones, acabamos de tener una reunión ayer con transportistas de México, de autobuses, que nos ayuden, porque ellos contratan a sabiendas de que es ilegal, no nacionales”, indicó.
López Obrador señaló que, por ello, le propuso a Estados Unidos que actúen de manera conjunta, “que intervengan los países y, sobre todo, que haya cooperación para el desarrollo, que no se demoren, que ya se empiece a apoyar a la gente, cómo se puede enfrentar a los traficantes, que no tengan materia, que no tengan migrantes, que ya nadie quiera correr riesgos, porque tiene trabajo, empleo, bienestar, porque hay paz”. (Magali Juárez, La Razón, México, p. 7)
El presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a dirigentes de transportistas no brindar servicio a migrantes y menos a traficantes de personas, porque “son estructuras, organizaciones, tan es así que contratan camiones”.
Por ello, comentó a la prensa, se pidió ayuda a los propietarios de autobuses, con quienes se reunió el miércoles de esta semana, “porque ellos contratan (dan servicio) a sabiendas de que es ilegal. Estamos hablando de empresas del transporte en México”.
El mandatario advirtió que la manera de enfrentar a los traficantes de personas es eliminar la migración forzada vinculada con la pobreza y la violencia.
En el caso de Haití, dijo, desgraciadamente hay mucha inestabilidad política, confrontación y violencia, al grado de que México no ha podido entregar la totalidad de más de mil toneladas de alimentos porque “se arrima el barco y empiezan las agresiones, balazos”, aun cuando es Puerto Príncipe, la capital de la nación caribeña.
“Entonces, hay una situación muy difícil en Haití en estabilidad política, de violencia. Eso se tiene que tomar en consideración. También se tiene que actuar para atender las causas, que haya empleo. La gente sale por falta de trabajo o de violencia, entonces hay que atender eso”, señaló.
Traficantes de personas aprovechan río revuelto
Y si bien es necesario tomar en cuenta lo anterior, López Obrador reconoció que “a río revuelto se aprovechan (los) traficantes de personas que tienen organizaciones donde ofrecen trasladar a las personas a Estados Unidos”. Luego habló sobre la reunión con los dueños de los autobuses, a quienes alertó sobre el peligro de trasladar a migrantes.
En ese contexto el gobierno de México propone a Washington la cooperación para el desarrollo, “que no se demoren, que ya se empiece a apoyar a la gente”, insistió, porque de lo contrario los traficantes seguirán teniendo “materia”, es decir, personas en tránsito en situación irregular.
Reconoció que el proceso para concretar un mecanismo es lento, pero el canciller Marcelo Ebrard se encuentra en estos días insistiendo sobre esa cooperación regional. (Fabiola Martínez y Roberto Garduño, Cp)

(Redacción, El Economista, P.p.)

Naciones Unidas, Nueva York. El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, reiteró que es crucial la cooperación internacional para que las personas desarrollen sus capacidades sin tener que recurrir a la emigración y reconoció que las contribuciones de los migrantes aportan a las sociedades.
Durante su participación en el debate general de la 76° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó que la migración no es un fenómeno pernicioso por lo que es importante defender los derechos de las personas, sin importar su calidad migratoria.
“Nos hemos comprometido con los objetivos del Pacto Mundial para la Migración segura, ordenada y regular y del Pacto Mundial sobre Refugiados. Para contar con flujos migratorios seguros, ordenados y regulares, la cooperación internacional es elemento crucial para que las comunidades de origen, tránsito y destino desarrollen sus capacidades sin tener que recurrir a la emigración”, destacó en la máxima tribuna.
Muestra de ello enumeró las diferentes acciones que ha realizado México, entre ellas otorgar refugio a afganos, a más de 18,000 migrantes provenientes de Brasil y Chile de origen haitiano, así como a más de 70,000 personas centroamericanas y de otros países del mundo.
Con una amplia lista de temas, el canciller llevó a la tribuna su rechazo al comercio irresponsable de armas y su tráfico ilícito
“Esperamos que el Consejo pueda tomar medidas para que haya un control más estricto de las armas pequeñas y ligeras, ya que éstas son el combustible que alimenta los conflictos del mundo”, aseveró.
Ante el rezago en algunas regiones, Ebrard urgió nuevamente la necesidad de garantizar el acceso equitativo y universal a medicamentos, vacunas y otros insumos médicos para enfrentar la pandemia de Covid-19.
“México respalda las medidas para que los países menos adelantados se beneficien de mecanismos de apoyo multilaterales de alivio de la deuda, tales como la Iniciativa del Pago del Servicio de la Deuda del G20”.
Y ante la severa crisis económica que supone la pandemia se pronunció a favor de poner fin al bloqueo económico contra Cuba.
“En lugar de medidas unilaterales, debemos poner en marcha medidas de solidaridad y apoyo mutuo para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo”, dijo.
Cooperación EU-Centroamérica
Previamente, Marcelo Ebrard y otros cancilleres de Centroamérica participaron en la Reunión Ministerial sobre Migración convocada por el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.
De acuerdo con Roberto Velasco, el canciller Ebrard reiteró la importancia de ofrecer una respuesta regional a la migración, con respaldo de organismos multilaterales, así como acciones coordinadas humanitarias en apoyo a Haití.
Ebrard estuvo acompañado por el jefe de Unidad para América del Norte, Roberto Velasco, y por el embajador Juan Ramón de la Fuente, representante permanente de México ante la ONU. (Perla Pineda, EL Economista, GeoPolítica, p. 46)
(Marco Fragoso, 24 Horas, México, p. 4)
(Redacción, Milenio, Política, p. 16)

El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, afirmó ayer que México no echará la “caballería” a los migrantes haitianos, como se observó en el lado estadounidense de la frontera entre Coahuila y Texas.
Tras presentar una nueva campaña para prevenir el embarazo adolescente, prometió que se les dará atención humanitaria y opciones de integración.
“Vamos a dar una atención humanitaria y opciones para que se integren por una vía regular a nuestro país. Esa es la oferta que se les ha planteado (de tipo laboral), hay que entender también que la aspiración de muchos de ellos es llegar a los estados Unidos, donde ya vimos cómo los están recibiendo.
“Aquí no vamos a aventar a la caballería ni a los ‘rangers’, ni vamos a (actuar) con violencia, y menos con sogas, etcétera, aquí va haber un trato digno y humanitario como corresponde a toda persona nacional o extranjera en el territorio nacional”, dijo en conferencia de prensa.
Encinas aclaró que la sola solicitud de refugio en México no es un instrumento migratorio para transitar libremente por el territorio nacional, pues los peticionarios deben permanecer en la entidad donde hicieron la solicitud.
“Eso es falso, es parte del engaño de los grupos de polleros que hacen este tipo de tráfico de personas, la solicitud de refugio establece que tienen que mantenerse en la entidad en donde fue solicitada para poder hacer los requerimientos para acreditar su situación de riesgo”, añadió.
El funcionario reiteró que el cambio estructural que representa el hecho de que México haya dejado de ser sólo un país de expulsión y de tránsito, para convertirse en uno de destino, obliga a replantear los mecanismos de integración de las personas migrantes. (Antonio Baranda, Reforma, Nacional, p.6)
En México se ofrece un trato digno y humanitario a los migrantes que se localizan en territorio nacional, sostuvo el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas.
Subrayó que muchos de los migrantes buscan llegar a Estados Unidos, “donde ya vimos cómo los están recibiendo. Aquí no vamos a aventar la caballería, ni a los rangers, ni los vamos a enfrentar con la violencia y menos con sogas”, agregó.
Al preguntarle ayer, en conferencia de prensa, sobre la política migratoria que asumirá el gobierno mexicano para atender a los migrantes en las fronteras norte y sur del país, así como en la Ciudad de México y Nuevo León, Encinas apuntó: hay que entender que México dejó de ser un país de expulsión o de tránsito en materia migratoria; es un país también de destino, y este cambio, que es un cambio estructural en toda la región, nos obliga a replantear los mecanismos de integración de las personas migrantes.
Actualmente, detalló, hay más de un millón de personas originarias de otras naciones viviendo en territorio mexicano, principalmente provenientes de Estados Unidos, pero ante la llegada de un número importante de ciudadanos de Centroamérica y de Haití, la estrategia implica no solamente generar las condiciones de trabajo y desarrollo en los países expulsores, sino también la integración regional con la frontera sur de México.
Nosotros estamos generando condiciones para que puedan encontrar un espacio de integración, como sucedió en años anteriores con la llegada de 30 mil haitianos a la ciudad de Tijuana, quienes en su mayoría decidieron quedarse e integrarse en esa ciudad.
Afirmó que los migrantes podrán solicitar trabajo luego de tramitar una CURP temporal en tanto concluyen sus trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, pero deben permanecer en las ciudades donde presentaron su solicitud. Alertó que “muchos de ellos han sido engañados; a muchos les dicen que la solicitud de refugio puede convertirse en un instrumento para transitar por todo el territorio nacional, eso es falso, es parte del engaño de los grupos de polleros que hacen este tipo de tráfico de personas”.
En los pasados tres años, dijo, se han otorgado distintos instrumentos migratorios o humanitarios a más de medio millón de extranjeros, como visa humanitaria, permiso temporal, de trabajo o solicitud de refugio, para facilitar su integración.
Por su parte, la titular de la Unidad de Política, Migración, Registro e Identidad de Personas, Rocío González, encabezó el inicio de los trabajos de la XXVI Conferencia Regional sobre Migración, en la que expuso que 52 por ciento de las personas migrantes en Latinoamérica son mujeres, por lo que llamó a priorizar la perspectiva de género en las políticas en la materia. (Néstor Jiménez, La Jornada, Cp)
En comparación con el periodo enero-agosto de 2020, este año se ha multiplicado el número de delitos de tráfico de personas, por ello el Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional han implementado un esquema para combatir este ilícito, señalaron funcionarios federales.
De acuerdo con los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), mientras en los primeros ocho meses de 2020 se registraron 376 delitos relacionados con el tráfico de personas, en el mismo lapso de este año la estadística aumentó a mil 232. Con ello, la institución federal señaló que este ilícito ha aumentado 227.7 por ciento.
De enero a agosto de este año, las entidades donde mayor número de delitos se han cometido son: Nuevo León, con 278 casos; Veracruz, 170; Chiapas, 148; Tabasco, 120, y Tamaulipas, 86.
Asimismo, Coahuila, con 69 casos; Chihuahua, 61; Oaxaca, 56; Baja California, 51; Jalisco y estado de México, cada uno con 43. A pesar de que entidades como la Ciudad de México y Puebla son considerados territorios donde se aloja a migrantes con destino a Estados Unidos, autoridades federales señalaron que los grupos de traficantes han modificado sus rutas de tránsito hacia la frontera y ahora mantienen la ruta del Pacífico como uno de sus principales recorridos, para alcanzar entidades como Sonora y Coahuila, de esa manera han disminuido los aseguramientos en zonas como Tamaulipas, Chihuahua y Baja California.
Los riesgos, explicaron, son mayores, ya que los cambios de clima y el cruce por zonas con mayores problemas de delincuencia organizada como es la presencia del cártel Jalisco Nueva Generación, los grupos de migrantes se han convertido en nuevos blancos para las bandas que originalmente se dedicaban al trasiego de droga.
A ese respecto, las autoridades han detectado que cada vez son más los camiones de pasajeros que no pertenecen a líneas comerciales, sino de supuesto turismo, que son utilizados para trasladar más de 80 personas en cada unidad, por lo que los operativos de vigilancia se realizan de manera coordinada entre el Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional. (Gustavo Castillo, La Jornada, Política, p. 2)
Diputados del Parlamento Europeo manifestaron su preocupación por la estrategia del gobierno mexicano para la contención de migrantes a través de la militarización y de acciones coordinadas como las deportaciones sistemáticas acordadas bajo el Título 42 desde Estados Unidos a México y de territorio nacional a Guatemala. Todo ello sin importar “si tienen necesidades de protección y sin ningún protocolo que garantice su integridad física”.
En una carta dirigida al presidente López Obrador, pidieron no seguir el ejemplo de política migratoria de Europa, “vulneradora de derechos humanos”, y que México retome “esa solidaridad en la tradición de asilo que le caracterizaba”.
Los eurodiputados de Izquierda Europea, Miguel Urbán Crespo, Cornelia Ernst, Anne-Sophie Pelletier, María Eugenia Rodríguez Palop; así como del Grupo de los Verdes, Diana Riña i Giner, Jordi Solé, Salima Yenbou y Salima Yenbou, entre otros, manifestaron su preocupación sobre el giro que ha tomado el gobierno, “que comenzó con una política migratoria de puertas abiertas y de garantías para la regularización para las personas que ingresaban, principalmente, por la frontera sur”, pero que cambió “a partir de la presión económica ejercida por el gobierno de Estados Unidos en junio de 2019”.
Indicaron que los impactos en los derechos humanos de los migrantes “son graves” y pidieron que se asuma la responsabilidad sobre las detenciones y deportaciones masivas.
“Bajo ninguna circunstancia se puede llamar rescate humanitario a un operativo que implique el uso de la fuerza… y tampoco se puede llamar alojamiento a la detención en estaciones migratorias. Es urgente que se garantice protección en lugar de militarización de fronteras”. (Redacción, La Jornada, Política, p. 3)

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que los migrantes (temporales y permanentes) y los visitantes por razones humanitarias en México podrán tramitar y obtener la Clave Única de Registro de Población (CURP), este documento les permitirá acceder a servicios de salud, educación e incluso un trabajo en el país.
Los residentes temporales y permanentes tendrán derecho a obtener la CURP”, explica la SCJN.
Sin implicar una prohibición o una limitación para que personas con una condición migratoria regular distinta, la obtengan a través de otro procedimiento”
Dicha resolución se dio ante la promoción de dos juicios de amparo promovidos por personas extrajeras que se encuentran dentro del país en calidad de visitantes, tras la negativa por parte de la Dirección General del Registro Nacional de Población. (Redacción, La Crónica, Nacional, p. 8)
El destino de muchos haitianos que soñaron con llegar a Estados Unidos podría estar del lado contrario de la frontera, en una maquiladora mexicana. Las empresas maquiladoras de México podrían terminar dando empleo a una porción de los haitianos expulsados de Estados Unidos y que decidieron probar suerte en el lado sur del Río Bravo.
“Sí podemos recibirlos. Va a depender mucho de las plazas que tenemos, de las zonas que tenemos, también de las vocaciones de tenemos; qué necesitamos: apoyo del gobierno, si hay un apoyo”, declaró Luis Hernández, presidente del index.
Más de 10 mil haitianos acampan desde la semana pasada bajo el puente que conecta Ciudad Acuña, Coahuila, con Del Río, Texas. Seis mil fueron desalojados del campamento por el gobierno estadounidense. (César Cantú, El Financiero, Economía, p. 11)
(Alejandro Alegría, La Jornada, Política, p. 5)

Debajo del Puente Internacional Del Río, en Texas, aún viven 3 mil 300 familias de las 15 mil que buscaban un refugio en Estados Unidos, mientras que en el parque ecológico Braulio Fernández, en Acuña, Coahuila, se mantienen 600 personas, entre ellas mujeres embarazadas y niños.
Francisco Garduño, comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), aseguró que a más tardar el próximo martes se estabilizará la situación de los migrantes que se han quedado en México. “El día martes, miércoles ya estará estabilizada la situación de estos 600 migrantes”.
Para ello, desde las cinco de la mañana de este jueves un operativo de seguridad por parte del INM, la policía Fuerza Coahuila y la Agencia de Investigación Criminal blindó el borde del río Bravo con al menos 30 patrullas.
Algunos migrantes lograron cruzar antes de que se reforzara, mientras una asociación cristiana, ayudada por un habitante de Acuña, logró pasar más de 20 kilos de arroz con frijoles, tortas y pan para los niños que aún permanecen debajo del puente
Mientras que agentes del INM se acercaron a los migrantes para intentar persuadirlos de abordar un autobús directo a un refugio, los niños corrieron a esconderse en sus casas de campaña por el miedo a ser deportados. “
A mi me da mucho miedo la migra, no quiero que me lleve porque mi familia no tiene dinero, yo quiero ser doctor en México”, cuenta Joan, un niño migrante nacido en Chile.
La mayoría de migrantes haitianos que viven en el campamento de Ciudad Acuña tienen un proceso de visa humanitaria en Tapachula, Chiapas, y aseguran que las autoridades de la entidad les autorizaron distribuirse por el país, ante el reproche de los chiapanecos por su presencia.
El comisionado del INM aseguró que fueron engañados acerca de que pueden movilizarse por todo el país con un trámite incompleto; “Se les da una salida con un oficio de los albergues migratorios de Chiapas y Tabasco, pero eso no implica que se les dé el premiso, que salgan como les hacen creer y que es de libre tránsito”, dijo.
No obstante, indicó, las familias que tengan doble nacionalidad podrán tener un trato especial tanto en Estados Unidos como en México.
“Estados Unidos les va a dar trato especial por la condición de doble nacionalidad, nosotros igual”, aseguró el comisionado.
Advierte tráfico
El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que se reunió con empresarios transportistas para pedirles que no den servicio a los migrantes centroamericanos y haitianos que están en el país buscando llegar a la frontera con Estados Unidos.
En la mañanera, el mandatario explicó que les pidió ayuda a estas empresas, pues los traficantes de personas contratan autobuses para llevar a los migrantes a sabiendas de que es ilegal.
“Acabamos de tener una reunión con transportistas de México, de autobuses, y les estamos pidiendo (…) que nos ayuden, que ellos contratan, a sabiendas que es ilegal. Estamos hablando de empresas de transporte de México nacionales, las empresas de transporte que se dedican a trasladar a migrantes”, dijo.
Destacó que se deben atender las causas para frenar el flujo migratorio ilegal, pues las personas dejan su país por la violencia o pobreza que viven y, en medio de esa crisis, los traficantes se aprovechan ofreciendo llevarlos con engaños, y agregó que se está proponiendo a EU dar atención en conjunto a este fenómeno. (Kena Uribe y Pedro Domínguez, Milenio, Política, p. 16)

Ciudad Acuña.- El comisionado del INM, Francisco Garduño, informó que atenderán en sus trámites para ser tomados como refugiados a unos 600 migrantes haitianos varados en esta ciudad fronteriza, en su intención de llegar a Estados Unidos.
De visita por la frontera de Acuña-Del Rio, donde dialogó con autoridades de la Patrulla Fronteriza y visitó el campamento bajo el puente del lado estadounidense, donde hay unos 3 mil 500 haitianos, el funcionario pidió a las autoridades mexicanas acelerar los procesos administrativos para procesar a los extranjeros.
De acuerdo con el organismo, Garduño reiteró que el compromiso del Gobierno de México es mantener una migración segura, ordenada y regular, como lo establece la ley.
“Pero con una visión humanista que permita brindar todo el apoyo y atención a quienes se encuentran en condición de movilidad”, informó en un comunicado. (Rolando Chacón, Reforma, Nacional, p. 6)

Un ambiente de tensión se vivió ayer en el campamento de al menos 600 migrantes haitianos en Ciudad Acuña, Coahuila, que colinda con la ciudad Del Río, Texas, ante el sorpresivo arribo de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Policía de Coahuila, que cercaron la zona donde permanecen los extranjeros desde el fin de semana pasado.
Al amanecer fueron desplegados sobre la ribera del río Bravo al menos 50 patrullas con más de un centenar de agentes y tres autobuses, al tiempo que un helicóptero sobrevolaba la zona.
“¿Por qué están con policías? ¿Por qué están estacionados allá afuera? ¿Nos van a deportar o echar de acá?”, preguntó angustiado un hombre tras la llegada del personal migratorio al parque Braulio Fernández.
El operativo se realizó después de que el comisionado del INM, Francisco Garduño, anunció la tarde del miércoles que los haitianos deben retornar a los lugares donde tramitaron la solicitud de refugio en México.
Esta medida obligaría a la mayoría a regresar a Tapachula, Chiapas, en la frontera con Guatemala, colapsada por miles de extranjeros que solicitan asilo o un permiso para permanecer legalmente en el país y no ser deportados, a la espera de poder cruzar a Estados Unidos.
Pero ante la saturación, decenas de haitianos que llevaban meses esperando respuesta a su solicitud en Tapachula decidieron continuar su marcha hacia Ciudad Acuña, donde acampan en el mencionado parque o bajo un puente fronterizo.
Garduño afirmó ayer que los agentes federales que están en Ciudad Acuña ofrecen a los migrantes espacios dignos y con servicios, en tanto se determina su situación migratoria.
“Se les otorgarán todas las facilidades, con respeto y calidad humana, para que continúen con los trámites iniciados ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar)”, se indicó en un comunicado.
El convoy policial se instaló a lo largo de la ribera del río Bravo, por donde cientos de haitianos van y vienen diariamente entre ambos países trasladando alimentos y diversas provisiones.
“No queremos ir a Tapachula, jefe. Allá estamos sufriendo, durmiendo en la plaza, en la calle”, dijo uno de los haitianos.
“Nada tengo en mi país, ¿qué voy a hacer?”, preguntó al borde del llanto una haitiana que se identificó como Sonia.
Un agente policial comentó a AFP que sólo se les ha pedido hacer presencia en este punto y que no se les ha ordenado detener a nadie.
Al otro lado del río, una hilera de vehículos de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos permanecía estacionada con sus agentes vigilantes, pero sin impedir el cruce de los haitianos.
Los autobuses de Migración ayer partieron vacíos. La mayoría de los migrantes permanecieron en el campamento del parque.
Medios locales señalaron que, al cerrar la Patrulla Fronteriza el paso del río Bravo por el sitio llamado “La Cortina”, los migrantes comenzaron a optar por cruzar el río a través de un paso junto al parque municipal.
Se informó que el cerco, que inició la noche del miércoles, se intensificó la noche del jueves, cuando cortaron la energía eléctrica del parque e incrementaron la presencia policial, lo que anticipaba un desalojo.
La nueva oleada migratoria se desató después de que Washington amplió la vigencia del Estatuto de Protección Temporal (TPS) para los haitianos que estaban en Estados Unidos antes del 30 de julio.
Como ocurrió a finales de 2020 tras la elección de presidente Joe Biden, esta decisión provocó un “efecto llamada”, que impulsó a miles a emprender una carrera hacia la frontera con Estados Unidos. (Staff, Reforma, Nacional, p. 6)

Elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional retuvieron a cientos de migrantes que se alojaron en el interior del parque Braulio Fernández Aguirre, de Ciudad Acuña, ubicado cerca de la frontera con Del Río, Texas. Los agentes federales cerraron la entrada al inmueble y revisaron los documentos de quienes se encontraban en el lugar.
Efectivos de las policías municipal y de Acción y Reacción de Coahuila resguardaron la puerta del parque, mientras autoridades migratorias inspeccionaron la situación de cada extranjero, en especial de los haitianos, que improvisaron campamentos para esperar en lo que se regulariza su situación en el país.
El martes pasado, indocumentados que se encontraban en territorio de Estados Unidos frente a Ciudad Acuña regresaron a suelo mexicano para evitar ser atrapados por agentes del país vecino y deportados a sus naciones de origen. Entonces se instalaron en el parque, adonde autoridades migratorias ingresaron ayer con unidades de transporte para su posible traslado.
Versiones indicaron que los haitianos serán trasladados al Aeropuerto Internacional de Piedras Negras, para ser enviados por avión este fin de semana al estado de Chiapas, y ahí se definirá su estatus legal en México.
Tras reuniones entre representantes de los tres niveles de gobierno mexicanos y estadunidenses, fuentes aseguraron que están programados siete vuelos a Chiapas: tres para este viernes, dos el sábado y dos el domingo.
En tanto, el titular del INM, Francisco Garduño Yáñez, señaló que se deportará a migrantes que dijeron haber viajado al norte del país engañados por traficantes de personas, por lo que solicitaron a esta institución su salida voluntaria. Comentó que se analizará cada situación en lo particular, pues “hay que ver si tienen petición de asilo; regularizarlos para que haya migración ordenada”.
Añadió que los traslados aéreos tienen el propósito de regresar a los migrantes a los estados donde solicitaron refugio, debido a que sus trámites deben continuar en el sur, no en la frontera norte, confusión que propició que alrededor de 12 mil haitianos se aglomeraran en el puente internacional que une Ciudad Acuña con Del Río.
“Se proporcionará la transportación aérea y terrestre que permita a las personas migrantes regresar a los estados de donde salieron para continuar con su proceso, además de apoyarles con el retorno seguro a su país de origen”, expuso. (Leopoldo Ramos, La Jornada, Cp)
Acuña, Coahuila. Según autoridades de Estados Unidos, el campamento de migrantes que se instaló la semana pasada bajo el puente internacional que une a Del Río, Texas con Acuña, Coahuila, donde hubo más de 15 mil personas, se redujo a cuatro mil.
Con el endurecimiento de las deportaciones, los traslados a otros centros de procesamiento en Estados Unidos y la decisión de algunos migrantes de establecerse en Acuña, se ha reducido el campamento bajo el puente, aunque la crisis continúa.
Según información de agencias, más de mil 400 migrantes han sido enviados de regreso a Haití y otros países, mientras otras tres mil 200 personas están bajo custodia de EU siendo procesadas, y otros miles han regresado a México.
En ese sentido, el Instituto Nacional de Migración (INM) contabilizó a 600 migrantes que cruzaron a Acuña y ahí permanecen, pues se establecieron en un parque de la localidad coahuilense, muy cerca del río Bravo.
Por lo menos 250 migrantes han sido enviados a Chiapas desde la frontera de Coahuila, con el objetivo de que arreglen su situación migratoria y obtengan un permiso que acredite su estancia legal en México.
Empresarios del municipio coahuilense prevén que el impacto se vea reflejado en la pérdida de contratos, pues las entregas se están retrasando, debido a que ahora tienen que viajar hasta Piedras Negras, municipio ubicado a 100 kilómetros de distancia, para cruzar a EU su mercancía.
El alcalde de Acuña, Roberto de los Santos, señaló que el cierre del puente internacional ha elevado los costos de transportación de las maquiladoras. (Alejandro Montenegro, El Heraldo de México, País, p. 9)
Autoridades estadounidenses y mexicanas cercaron a 5 mil migrantes que permanecen en la línea fronteriza entre Coahuila y Texas.
La Patrulla Fronteriza estadounidense informó a los migrantes que permanecen del lado de Texas, bajo el Puente Internacional Ciudad Acuña- Del Río, que ya no les permitirán el cruce al lado mexicano, a donde pasaban por comida, insumos y realizar llamadas a sus familiares.
Envió camiones para llevar a los indocumentados a centros de detención para revisar su situación migratoria y deportar vía aérea a quienes no califiquen para asilo humanitario.
Además colocó un muro con cientos de patrullas a metros del río Bravo para disuadir a los migrantes.
En Coahuila, en la madrugada, autoridades estatales y migratorias cerraron los accesos al parque Braulio Fernández, de Ciudad Acuña, donde acampan unos 700 indocumentados.
El ingreso y salida de este lugar fue restringido; sólo agentes del estado, personal de migración y de organismos humanitarios internacionales pueden ingresar o salir del parque.
Por otra parte, autoridades federales mexicanas programaron para este fin de semana siete vuelos para liberar de migrantes la frontera de Coahuila con Texas. De acuerdo al Instituto Nacional de Migración (INM), los vuelos son para personas que deseen abandonar territorio coahuilense de manera voluntaria. Saldrán de Piedras Negras, y tienen por destino Tapachula, Chiapas, donde se encuentran oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados para que regularicen su estancia.
“Estados Unidos es otro asunto, te agarra, te sube a un avión y te regresa a Haití”, informó Pedro Rodríguez, agente del INM. “Hubo una reunión Estados Unidos con México, enviaron la información que toda persona haitiana que cruce el río va a ser regresada a Haití; las puertas de Estados Unidos no se van a abrir para nada”, aclaró.
El agente informó que en principio serían trasladados a las oficinas migratorias de Ciudad Acuña, y luego a un albergue en esa ciudad, en tanto salen con destino a Chiapas. (Magda Guardiola, El Financiero, P.p.)
(Eduardo Vizcarra, Ovaciones, P.p.)

Ciudad Acuña.— Willy John se despertó asustado cuando miró, a temprana hora, una caravana de patrullas de fuerzas policiacas entrar al parque Braulio Fernández Aguirre, de Acuña, Coahuila, donde decenas de migrantes haitianos se encuentran a la espera de cruzar a Estados Unidos o legalizar su estancia en México.
“Súper mal. No podemos sufrir más. Somos el pueblo que más sufre en el mundo”, dice Willy John, enojado y con coraje, una hora después de que entraran las patrullas, mientras camiones y transporte de migración se estacionaron afuera del parque.
La mañana del jueves, entre las 5:30 horas y 6:00 horas, varias patrullas, municipales y estatales, dieron un rondín y salieron.
Algunas se quedaron en los márgenes del río y en el tramo por donde los migrantes cruzaban y volvían de Estados Unidos.
Aunque los policías y agentes de migración no se bajaron de los vehículos, para los migrantes fue un acto intimidatorio, por lo que muchos corrieron y cruzaron el río Bravo.
Según algunas autoridades coahuilenses que no quisieron ser identificadas, se trató de un operativo disuasivo, tras el cual cerraron el parque y se restringió el acceso.
Redadas en “lo oscurito”
Camilo Contreras Delgado, director regional del noreste del Colegio de la Frontera Norte, critica que no hay claridad y transparencia en la política migratoria y que las redadas y operativos en la noche y madrugada generan inseguridad y mucha tensión.
Refiere que el equipo del Colegio de la Frontera Norte fue testigo, hace unas noches, de una redada en el hotel donde se hospedaban extranjeros.
Miratel Doliscar y Bob Stephen, migrantes haitianos, cuentan que dormían con sus parejas en un hotel de Ciudad Acuña cuando escucharon los gritos.
“Ayer, a las 24:00 horas, tocando fuerte, [se estuvieron] llevando a mucho compatriota, en bóxer, casi desnudo. No dejan sacar nada y dan golpes. Somos humanos. La gente de migración no tiene respeto por nosotros”, declara Miratel, de 28 años.
Cuentan que pagaron 3 mil 500 pesos por estar una semana en el hotel, pero que después del operativo decidieron salir, por lo que perdieron el dinero que ya habían abonado.
“Tengo miedo. No sé qué va a pasar con nosotros. Cada vez que veo una patrulla me asusto. Yo no abrí mi puerta. Yo creo que no nos llevaron porque ya no tenían espacio”, afirma el haitiano.
Les proponen volver a Chiapas
Ayer, después del mediodía, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) entraron al campamento para tratar de convencer a los migrantes de regresar a Tapachula, Chiapas.
Expusieron que no forzarían a nadie, pero advirtieron que en Estados Unidos serán deportados a Haití y que su mejor opción sería iniciar o concluir su trámite de estancia regular en el país.
Todos los haitianos se negaron. Su argumento principal es que estuvieron seis meses en Tapachula y que nunca pudieron concluir ningún trámite.
Plantean instalar albergues en CDMX
Ante la llegada de 200 migrantes, en su mayoría haitianos, a las inmediaciones del Instituto Nacional de Migración (INM), en la Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo que se analiza la posibilidad de instalar albergues.
“Estamos trabajando con ellos para ver, pues, por razones humanitarias, qué podemos proporcionar” para que no duerman en la calle, comentó la mandataria.
Indicó que su presencia en la capital no será muy larga y que se consideran espacios. Eduardo Hernández. (Francisco Rodríguez, El Universal, P.p.)

Ciudad Acuña. El migrante de origen haitiano Onack Denis duerme en el polvo, entre la tierra y las hormigas, junto a su hijos.
Entre las miles de personas migrantes apostadas en el campamento asentado en la frontera entre Acuña, Coahuila, y Del Río, Texas, hay muchas niñas y niños que juegan en medio de casas de campaña, la tierra y las patrullas mexicanas que la madrugada de ayer ingresaron al campamento.
Es un riesgo viajar con ellas y ellos, pero Onack considera que el riesgo mayor era quedarse en Haití.
Él está seguro de que Débora, su hija de un año y nueve meses, y su hijo mayor de ocho estarán mejor si logran conseguir asilo en Estados Unidos o México.
Queremos una educación mejor para vivir mejor porque la manera como yo estoy ahora no me gustaría ella esté así. Me gustaría para ella una vida mejor”, relató. La familia es una de las miles de haitianos que se instalaron en el punto fronterizo a la espera de llegar a Estados Unidos.
“USTED TAMBIÉN ES PADRE”
Entre los migrantes que ya habían cruzado después del operativo sorpresa de las autoridades mexicanas, se encontraba John, un hombre de 34 años cuya esposa e hija de 10 meses ya estaban del lado norteamericano, Él tuvo que volver al lado mexicano para recuperar la comida de su bebé, le advirtieron que no podría regresar.
Usted también es un padre, yo creo que también es padre”, increpaba John a los oficiales, quienes que le impedían el paso al campamento donde estaban las cosas de su bebé.
Voy a buscar mis cosas de mi bebé y el jefe (policía) me dice: no puede pasar; ¿y cómo va a vivir allá mi bebé si no tengo nada para comer?”, reclamó.
Finalmente John pudo pasar por la comida de su bebé y volver a cruzar, sin saber a ciencia cierta qué futuro les espera en Río Grande de donde ya no podrán volver, al menos, en el transcurso del día.
El comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM) mexicano, Francisco Garduño, defendió los controles fronterizos.
A LA SOMBRA DEL VIRUS
El polvo y la tierra enfermaron a la hija de Onack.
Él atendió a la menor en el campamento de la organización Médicos sin Fronteras que está en el parque Braulio Fernández.
La brigada camina entre los asentamientos en busca de personas con posibles síntomas de coronavirus.
Cristöph Jankhöfer, coordinador del Proyecto Migrantes Médicos sin Fronteras México, explicó que brindan atención médica y sicológica.
Han dado unas 120 consultas medicadas y sobre todo vemos en tomas respiratorias, síntomas gastrointestinales, infecciones de piel y de vías urinarias.
El experto y activista teme que un caso de coronavirus desate una ola de contagios.
Hasta el momento no han detectado ni un caso de covid-19, por las condiciones del campamento consideran que un solo positivo diseminaría muy rápido la infección. Lo que sí han encontrado es mujeres con secuelas de violencia sexual”, dijo.
Solamente falta dormir”, lamentó Onack.
E hizo una pausa para decir: “Por que mira cómo pican las hormigas”.
LOS DESPIERTAN PATRULLAS
El sueño de los migrantes haitianos en el parque Braulio Fernández fue interrumpido ayer en la madrugada por el arribo de patrullas de la policía estatal de Coahuila, personal del Instituto Nacional de Migración (Inami y dos autobuses que se apostaron en la puerta de entrada.
Llegaron a las cuatro, casi las cinco de la madrugada, muchas patrullas con la policía e inmigración nomás, ¿por qué llegar a esa hora si tienen todo el día?”, preguntaba un migrante.
El desconcierto de los migrantes los reunió en un círculo para hacer una oración.
Pero la decisión ya estaba tomada, la presencia de autoridades fue en aumento hasta que poco antes de las dos de la tarde del lado de Río Grande en Texas, y del lado de Ciudad Acuña en Coahuila fue cortada la cuerda que era utilizada por los migrantes para cruzar de un lado a otro de la frontera entre México Estados Unidos.
Una cuerda que les facilitaba cruzar el afluente del río Bravo que en ese punto no es más grande que 100 metros de distancia y que ahora los pone en riesgo de ser llevados por la corriente sobre todo en los últimos metros antes de llegar a Estados Unidos.
El cruce por ese punto que había estado activo durante las últimas semanas se detuvo sólo unos momentos.
Lo que estas personas están haciendo no es de humanos, nosotros venimos con un plan de tramitar los papeles, llegamos a Tapachula, estuvimos tres meses en Tapachula, allá nos dijeron que nos iban a ayudar y ahorita en la madrugada nos mandan a migración, ¿por qué?”, expresó Diana, una mujer colombiana. (Abrham Nava, Excélsior, P.p.)

Acuña, Coah. Conseguir trabajo para mantener a su familia es el único propósito de los haitianos que permanecen bajo resguardo del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional en el parque ecológico Braulio Fernández Aguirre de esta ciudad. Médicos sin Fronteras instaló un módulo para brindar atención médica a quien la necesite.
Aunque saben que de un momento a otro pueden ser deportados o enviados de regreso a la frontera sur de México, en su horizonte está permanecer en el norte y conseguir trabajo, ya sea del lado mexicano o en el estadunidense.
“No, no quiero ser deportado, no quiero ir. Quiero quedarme acá, en un lugar seguro, donde se pueda trabajar. No regresar (a Haití); quiero pedir asilo, tener mis documentos así, legales para poder trabajar”, imploró uno de los aproximadamente 800 migrantes que permanecen cercados en el parque.
Jisvel es otro de ellos: “La cosa está muy difícil para nosotros por el momento. Quiero quedarme en México, pero si yo estoy trabajando, conseguiré documentos. (A) trabajar sí me quedo; sin trabajar no me puedo quedar, porque yo tengo niños, tengo que mantenerlos en Haití, no puedo estar sin trabajo”.
Los agentes de migración les dieron la alternativa de ser enviados a Chiapas, a fin de reducir el número de migrantes en Acuña y Piedras Negras, Coahuila.
“Yo no quiero regresar a Tapachula porque estuve seis meses allá y sin ayuda de ningún documento. (Es) mucho tiempo de esperar, por eso yo dejé Tapachula para venir a buscar trabajo a otra ciudad. Si regreso, es peor para mí ahora, tengo una familia para alimentar, para educar”, expuso otro caribeño.
Uno más: “Regresamos a Tapachula; imagínate si no estoy trabajando, pero los trabajos que tienen están llenos, no alcanza para mí, para ellos que están allá (sus familiares), ellos van a morir de hambre, no tienen para mandarles plata, no tenemos nadie para ayudarnos en nada. Por eso, a qué voy a Tapachula, qué vamos a hacer… Nuestros hijos, nuestra esposa, qué vamos a hacer con ellos”.
“Hemos pasado por muchas cosas en el camino, ya gastamos todo nuestro dinero, ya no nos vamos a mover de aquí.
Vamos a esperar a que se calme la situación, así sean dos o tres meses”, aseguró un haitiano que viaja con su hija y su esposa, con quienes permanece en Zaragoza, donde autoridades municipales habilitaron un auditorio para darles refugio y evitar que se dispersen. (Leopoldo Ramos, La Jornada, Política, p. 4)
La Cruz Roja en México corroboró que los migrantes que se localizan en Ciudad Acuña, Coahuila, no cuentan con atención médica ni acceso a servicios de agua y están en condiciones de “vulnerabilidad extrema”, además de haber sido víctimas de distintos delitos.
Por separado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió medidas cautelares a 10 autoridades de los tres niveles de gobierno para que garanticen el acceso de los migrantes en esta ciudad fronteriza a servicios de salud adecuados.
Luego de que integrantes de la Cruz Roja acudieron a Ciudad Acuña para realizar una evaluación de las condiciones de los migrantes que han intentado llegar a Estados Unidos, la agrupación constató que “están en condiciones de vulnerabilidad extrema, se han identificado personas que han sido víctimas de diferentes delitos durante la ruta migratoria, incluso en México”.
Lorena Guzmán, coordinadora del departamento de Protección al Migrante de la delegación regional para México y América Central del Comité Internacional de la Cruz Roja, expuso en su relatoría la importancia de que los migrantes cuenten con “mecanismos para elevar denuncias de manera confidencial si así lo desean y contar con los servicios de atención en los casos requeridos, como en aquellos de violencia sexual”.
Además, recordó que las leyes en México, aunque permiten la colaboración de la Guardia Nacional para acciones de control, otorgan una facultad exclusiva al Instituto Nacional de Migración para este tema. A la vez, convocó a dicha instancia a no realizar operativos en escuelas o centros de servicio esencial como clínicas de salud o edificios públicos.
En tanto, la CNDH comprobó la presencia de organismos internacionales que asisten a los migrantes, pero ante el incremento del flujo migratorio, conminó a las distintas instancias de gobierno a garantizar “atención humanitaria de urgencia, brindándoles agua potable, suero hidratante, alimentación nutritiva, suficiente y de calidad; medicamentos, ambulancias para conducciones a unidades hospitalarias, infraestructura sanitaria e insumos de aseo personal”.
También recabó la denuncia por el detención de al menos 10 personas, lo cual ya investiga el organismo nacional. (Néstor Jiménez, La Jornada, Cp)

DOS DE CADA TRES haitianos deportados en los últimos días por Estados Unidos son mujeres o niños, incluidos varios recién nacidos que requieren asistencia inmediata, alertó ayer el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). El organismo de la ONU mostró su preocupación por la situación de muchas familias haitianas desplazadas hacia la frontera con México desde Texas; en su mayoría se concentran bajo un puente internacional que conecta a EU y México, sin las mínimas condiciones humanitarias para subsistir. Según estimaciones de la Unicef, el 40 por ciento de los migrantes haitianos son niños. En las imágenes se puede observar a niñas y niños migrantes donde acompañan a sus padres con la esperanza de cruzar a Estados Unidos. (Redacción, El Financiero, p. 2)

Organizaciones de la sociedad civil tienen detectadas al menos cuatro rutas migrantes que son las que más utilizan los extranjeros en éxodo desde la frontera sur en Chiapas o Tabasco, hasta el norte del país, con destino en Baja California, Chihuahua, Sonora y Tamaulipas.
La primera parte desde Tabasco y atraviesa Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. La segunda comienza también en Tabasco, pero recorre el centro del país, por Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí y Nuevo León, para llegar a Tamaulipas, Nuevo León o Coahuila.
Una tercera inicia en Chiapas, y sigue por Oaxaca, Tlaxcala, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Jalisco y Sinaloa, hasta llegar a Sonora o Baja California. La cuarta también inicia en Chiapas, y pasa por Oaxaca, Tlaxcala, Hidalgo, Querétaro y Guanajuato, aunque añade los estados del centro como Aguascalientes, Zacatecas y Durango, para llegar a Coahuila y Chihuahua.
Activistas consultados por La Razón dijeron que los trayectos se realizan a pie, aventón o por algunos transportes, que son utilizados por las redes de tráfico de personas o por las mismas personas que ya saben por dónde llegar sin ser detectados.
Ana Sainz, directora de Sin Fronteras, dijo qué hay múltiples formas en que se mueven los migrantes por las rutas conocidas, ya que son los “polleros” quienes aprovechan los traslados a medida que se van cerrando los caminos por parte de las autoridades, “es por eso que en las zonas de vigilancia no se ven, pero de repente llegana otros estados sin ser detectados”.
Mencionó que también depende del trámite que quieran realizar, porque muchos sólo quieren pasar a EU sin realizar alguna petición, esto es, sin ser detectados, por ello buscan caminos sin vigilancia.
Soraya Vázquez, subdirectora de Al Otro Lado, aseguró que los traslados desde el sur de México se llevan a cabo en camiones o por transportes que son poco revisados, ya que es parte de la corrupción que persiste en el Instituto Nacional de Migración (INM), porque semanas antes no se permitió su salida del estado, y de repente aparecieron 15 mil personas en Coahuila.
“Eso fue algo planeado, no sabemos si hay un tema de corrupción, pero pareciera que sí, porque la autoridad les permitió hacerlo, cuando semanas antes no lo podían hacer. Superaron todos los retenes y avanzaron sin ninguna revisión, incluso muchos compraron boletos de autobús y así se trasladaron hasta Coahuila”, dijo, y añadió que no descarta la participación del crimen organizado que controla las rutas.
El activista Luis García Villagrán dijo que la madrugada del 15 de septiembre los extranjeros tomaron sus cosas y salieron del estado sin trabas, a pesar de que los agentes del INM estaban resguardando la zona de Tapachula con camionetas, listos para detener cualquier caravana o éxodo, “nadie les dijo nada, sólo salieron”. (Jorge Butrón, La Razón, P.p.)

La emergencia que se vive ante la oleada de migrantes haitianos que llegan a nuestro país podría agravarse, porque la alta concentración de indocumentados en al menos siete entidades del país, está detonando una saturación de albergues, de los cuales, algunos se vieron obligados a cerrar sus puertas porque no cuentan con capacidad ni recursos para atender a tantas personas que solicitan algo para comer y un lugar donde pasar la noche.
El refugio Casa del Migrante de Ciudad Juárez, Chihuahua —donde se calcula que hay entre 500 y mil personas— señaló a La Razón que no cuenta con capacidad para recibir a tantos viajeros.
“No tenemos capacidad de atender a más personas, no estamos recibiendo porque ya estamos llenos. El cierre de puertas fue a partir de la llegada de esta ola de migrantes y no hay capacidad para atender a todos”, dijo una encargada del lugar.
En albergues de Coahuila la situación es similar. Alberto Xicoténcatl, vocero de Casa del Migrante en Saltillo, advirtió que la llegada masiva de haitianos les ha complicado la situación, pues desde inicio de año ya padecían de la falta de espacios por la llegada de centroamericanos que huyen de la falta de empleo en sus países y la pandemia de Covid-19.
“Ya tenemos en espera afuera del albergue a 50 personas y en cuanto sale uno, le damos el lugar a otro, pero es demasiada la gente que llega. Nos dicen las autoridades que en las calles hay grupos de entre 15 y 20 personas que van arribando y que de inmediato buscan un lugar para quedarse, pero no hay, están llenos”, explicó.
Agregó que en su albergue hay capacidad para 300 personas, pero por la pandemia sólo reciben a 120, además de que requieren de recursos para atender a quienes se encuentran en el lugar, pues además de alimento hay que proporcionar artículos de salud e higiene personal, como gel antibacterial, cepillos, pasta dental, desodorantes, entre otros.
De acuerdo con organizaciones civiles en el país, hay al menos 86 refugios o albergues en la ruta migratoria en 23 estados, siendo los de más demanda los localizados en Baja California, Chiapas, Oaxaca, Puebla y Tabasco.
Isabel Turcios, directora de la Red Franciscana para Migrantes (RFM) en Coahuila, alertó que “hubo ya contención en Coahuila porque los migrantes los sorprendieron al entrar en Acuña, pero las autoridades lograron cerrar otros municipios para evitar que sigan su recorrido. En Piedras Negras ya no pueden llegar y el problema está allá. Empezaron a deportar, pero de nada sirve si en un mes están de regreso en Chiapas”.
Ahora, la crisis migrante se agudiza en México por las deportaciones de haitianos que Estados Unidos comenzó desde el lunes, pues los indocumentados están retornando a nuestro país para evitar su repatriación, lo cual agrava la situación en los albergues. Ante ello, algunos caribeños recurren a hoteles y moteles de paso.
En una revisión que realizó este diario, al menos cuatro hoteles ya se encuentran a su máxima capacidad.
Turcios agregó que el único albergue en Ciudad Acuña que se encargaba de recibir a las personas cerró sus puertas porque no se dio abasto; por ello, las autoridades municipales abrieron tres casas para brindar asistencia, aunque aclaró que sólo funge como dormitorio porque los migrantes deben buscar y sustentar su alimento.
En Tijuana, Baja California, Esmeralda Shiu, vocera de la Coalición ProDefensa del Migrante, aseguró a este diario que las autoridades federales trasladaron el problema de la migración y su atención a los albergues, sin embargo, cada año cuentan con menos dinero para atenderlos, lo que desembocó en una crisis sinigual.
“El Gobierno federal limitó todo el acceso a recursos a albergues y organizaciones civiles, pero con dinero propio se ha ido atendiendo el problema, aparte de que la falta de infraestructura también genera problemas por la ausencia de espacios. Quien se debe preparar es el Gobierno, ya que nosotros somos solo un apoyo; echa la responsabilidad a las organizaciones y eso ya generó crisis humanitaria”, destacó. (Jorge Butrón, La Razón, P.p.)
La llegada de miles de migrantes centroamericanos, particularmente haitianos, al norte del país generó una demanda sin precedentes de servicios y apoyos, como es el caso de la alimentación en los albergues.
La Casa INDI es el albergue migrante más grande del norte de México, ubicado en Monterrey, que hoy está a punto de duplicar su capacidad.
De acuerdo con información que se presentó anoche en el noticiario de Ciro Gómez Leyva, la cocina hoy parece comedor industrial por la cantidad de comidas que se preparan para familias. (Marco Silva, Excélsior, Global, p. 27)
Policías mexicanos se despliegan en la ribera del Río Grande, en Ciudad Acuña, Coahuila, para evitar que migrantes de Haití y centroamericanos crucen la frontera hacia Estados Unidos. Los agentes cercaron un campamento de migrantes asentado en el lado mexicano del río y los funcionarios de inmigración de EU pidieron a los migrantes que se trasladaran a un refugio más alejado de la frontera. (Redacción, El Economista, Índice, p. 2)

Sin dinero, comida o un abrigo que le ayude a soportar el frío, Kilenoy, mujer haitiana de 40 años, llegó a la Ciudad de México la madrugada de ayer, procedente de Chiapas, luego de una travesía de 22 días desde su país, por la necesidad de encontrar una mejor calidad de vida por la crisis económica que azota a la isla.
“Salí de Haití hace 22 días y entré a Chiapas luego de dos semanas. Me vine con un grupo de personas que viajó a la ciudad, pero acá cada quien tomó su camino”, dijo mientras suma dos horas de espera afuera de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) para entregar su petición de asilo.
La mujer recuerda que antes que ella, sus hermanos huyeron de su país por la falta de recursos y alimento, pues no hay empleo ni dinero. En México busca colocarse en algún albergue mientras espera su respuesta de refugio y con ello seguir avanzando hacia Estados Unidos, porque no desea quedarse aquí.
En otros casos, los migrantes decidieron aprovechar el éxodo desde Sudamérica para emprender camino hacia México, ya que se corrió la voz que las autoridades reciben todos los trámites de refugio sin distinción.
“Llegué el 15 de agosto a Tapachula y vengo de Chile. Quiero ir a Estados Unidos pero la situación está difícil y mejor me quedo acá. En México busco trabajo de electricista porque es lo que hago”, explicó Junior, quien llegó junto con su esposa y su hija de cuatro años.
Jan Centilma es un joven de 35 años que llegó hace dos días a la capital del país, luego de una travesía desde Chile, República Dominicana, Panamá, Guatemala y Chiapas, utilizando todo tipo de transportes.
“El trayecto fue muy complicado porque fue en camión, aventón, en lancha y caminando por la selva. Vengo desde Chile porque allá no hay mucho trabajo y por ser migrante te quieren cobrar todo al doble. La comida, el bus y los servicios son más caros para los que no son de ahí”, detalló.
En su camino, Jan fue extorsionado en Panamá y Guatemala para poder pasar la frontera con 150 dólares: “mucha gente mala hace negocio en la frontera porque te ven que quieres pasar y te cobran, aunque no son autoridad. Fue muy difícil el camino, pero ya estamos aquí. A ver qué pasa”.
Los migrantes esperan que en breve sea respondida su petición de asilo para poder contar con un trabajo y dinero para subsistir en México. (Jorge Butrón, La Razón, P.p.)

El enviado especial de Estados Unidos a Haití, Daniel Foote, presentó su dimisión ante el departamento de Estado en protesta por el “trato inhumano a los migrantes” de ese país por parte de la administración estadounidense.
En su carta de dimisión, que publicaron este jueves varios medios estadunidenses y que avanzó la cadena pública PBS, Foote señaló que no puede seguir vinculado a la decisión “inhumana y contraproducente de deportar a miles de refugiados haitianos”.
Y consideró “profundamente errónea” la política que está llevando a cabo el gobierno de Joe Biden con respecto a Haití y ante esta nueva crisis migratoria.
Foote, que fue designado para el cargo apenas en julio, remitió su carta de renuncia al secretario de Estado, Antony Blinken días después de que se publicaran imágenes muy criticadas del trato de agentes de la patrulla fronteriza en la frontera sur, a donde han llegado miles de migrantes en los últimos días, buena parte de ellos haitianos, que se concentran en un puente en la zona de Del Río (Texas).
La polémica ha salpicado al gobierno de Biden y aunque el departamento de Seguridad Nacional anunció una investigación, ya se han producido algunas fricciones dentro de la administración, a las que se suma ta dimisión de Foote,
HARRIS ALZA LA VOZ
La vicepresidenta de EU, Kamala Harris, llamó el martes al secretario de Seguridad Nacional estadunidense, Alejandro Mayorkas, para expresar su “grave preocupación sobre el maltrato de migrantes haitianos por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza a caballo'”, según informó el miércoles la oficina de la número dos del gobierno.
Es extremadamente raro que la Casa Blanca informe de una conversación telefónica entre dos miembros de un gabinete, y el objetivo de la oficina de Harris era aparentemente reforzar la impresión de que la vicepresidenta está defendiendo los derechos de los migrantes en la actual crisis en la frontera.
La vicepresidenta, que tiene entre sus misiones la de hacer frente a las causas de raíz que generan la migración irregular hacia Estados Unidos, pidió a Mayorkas que se asegure de que todos los agentes migratorios “tratan a la gente con dignidad, de forma humana y coherente con las leyes y valores” del país.
Mayorkas aseguró a Harris que “comparte su preocupación” sobre el tema y le recordó que su departamento ha abierto una investigación sobre lo ocurrido, de acuerdo con el comunicado.
La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psakí, aseguró el miércoles que esa investigación se completará la semana que viene, y que mientras tanto, los agentes implicados se encuentran de baja administrativa.
Psaki describió como “brutales e inadecuadas” las acciones de esos agentes, que, montados a caballo, actuaron de manera agresiva y hostigaron a los inmigrantes para evitar que los haitianos ingresen al país tras cruzar el río Bravo (río Grande), según las imágenes.
Esas fotografías han provocado críticas a Biden de figuras de su propio partido, entre ellas el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, que ha pedido a la Casa Blanca que detenga la deportación masiva de migrantes a Haití.
En su carta de dimisión, por otra parte, Foote subraya que el pueblo de Haití, “sumido en la pobreza y rehén del terror” por parte de las bandas que controlan el país, necesita asistencia urgente.
Y necesita también apuntó, “ayuda inmediata” al Gobierno del país para restaurar el orden y neutralizar a las bandas.
NO MÁS CABALLOS
Por otra parte, el gobierno de EU anunció ayer que dejará, temporalmente, de usar caballos para patrullar la zona de la frontera con México por la que han cruzado, en las últimas semanas, miles de migrantes, en su mayoría haitianos.
La medida responde a las fuertes críticas que ha recibido el gobierno del presidente Joe Biden tras difundirse imágenes en las que agentes de la Patrulla Fronteriza subidos a caballo hostigan a migrantes y, en uno de los casos, aparentemente les golpean con lo que parece un látigo.
“El secretario (de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas) dijo esta mañana a líderes de derechos civiles que ya no usaremos caballos en Del Río”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su rueda de prensa. (EFE, La Crónica, P.p.)
El gobierno estadunidense anunció este jueves la suspensión temporal del uso de caballos para patrullar la zona de la frontera con México por la que han cruzado, en las últimas semanas, miles de inmigrantes, en su mayoría haitianos.
La medida responde a las fuertes críticas que ha recibido la administración del presidente Joe Biden tras difundirse imágenes en las que varios agentes de la Patrulla Fronteriza montados sobre caballos hostigan a migrantes y, en al menos en uno de los casos, aparentemente les golpean con lo que parece un látigo.
“El secretario (de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas) dijo esta mañana a líderes de derechos civiles que ya no usaremos caballos en Del Río”, informó el jueves la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su encuentro diario con la prensa.
Del Río es la ciudad de Texas, en la frontera con México, a la que llegaron este mes miles de migrantes, en su mayoría haitianos, que se concentraron en un campamento en esa zona y a los que la Casa Blanca ya ha empezado a deportar a Haití.
Las imágenes del maltrato a inmigrantes por parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza ha provocado una oleada de críticas al gobierno de Biden, cuyo Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus en inglés) abrió una investigación sobre lo ocurrido.
Personal del DHS citado por la cadena CNN matizó que el uso de caballos para patrullar la frontera en Del Río se ha “suspendido temporalmente”, no de forma definitiva. (EFE, Milenio, Política, p. 17)
(Afp, Reforma, Internacional, p. 14)
(Afp, El Heraldo de México, Orbe, p. 30)
Tuxtla Gutiérrez.- Un elemento de la Guardia Nacional murió de varios balazos luego de ser atacada la unidad en la viajaba, esto por presuntos traficantes de indocumentados. Los hechos ocurrieron sobre el tramo federal Jiquipilas-Tuxtla Gutiérrez, a la altura del kilómetro 90, donde un vehículo tipo volteo circulaba sin luces.
De acuerdo con versiones policiacas, el conductor del volteo se negó a ser inspeccionado por el convoy de la Guardia Nacional y en respuesta lanzó disparos; incluso en 1a batea viajaban otras personas, quienes también dispararon contra la unidad de la Guardia Nacional, dando muerte al elemento Ángel Moisés Javier Ocaña.
Los sujetos que viajaban en la unidad volteo se dieron a la fuga entre los montarrales, sin qué pudieran ser detenidos por la Guardia Nacional y la unidad particular quedó abandonada. De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, en el vehículo oficial viajaban dos elementos de la corporación.
La Fiscalía del estado indicó que desde el vehículo de volteo “un sujeto y realizó varias detonaciones en contra de los agentes de la Guardia”. (Gaspar Romero, Excélsior, Nacional, p. 14)
(Elio Henríquez, La Jornada, Política, p. 4)
AL MENOS 300 extranjeros de origen haitiano abarrotaron las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) en la Ciudad de México, para ingresar sus solicitudes de asilo y buscar quedarse en el país
Desde las 06:00 horas de este jueves, los migrantes llegaron con documentos en mano, mayormente en familias de entre dos a cinco integrantes, incluyendo niños para formarse y esperar su turno. Con mochilas, recipientes con comida, café, sopas instantáneas y maletas con ropa, los extranjeros bajaron de taxis procedentes de hoteles de la zona centro de la capital.
“Los trajimos de las calles del Centro, nos abordaron de los hoteles de por ahí y llenamos tres autos”, dijo un taxista que se apresuró a bajar un equipaje de la cajuela.
Con una temperatura de 12 grados por la mañana, esperaron pacientes que las autoridades abrieran las oficinas ubicadas en la calle Versalles, de la colonia Juárez, mientras se veía a los niños abrazados o tomando una bebida caliente para minimizar los efectos del frío.
“No quiero doble fla, solo una y en orden. Hagan caso por favor para que sea más rápido”, dijo un policía, que con esfuerzos se hacía entender entre la multitud que habla francés y poco español, por lo que por momentos entraron en conflicto para mantener el orden.
Por ello se limitaron a sentarse en banquetas, en el suelo y sobre los autos para llenar sus solicitudes de refugio, con apoyo de personal de la dependencia que se desplegó para apoyar a los extranjeros.
Los comensales de restaurantes cercanos, trabajadores y dueños de negocios, vieron con sorpresa la llegada masiva de los migrantes, porque no es común que tanta gente se encuentre ahí.
Algunos migrantes temen hablar porque piensan que si salen en un medio de comunicación les pueden rechazar su petición, por lo que limitan a voltearse.
Pasado el mediodía la fila bajó hasta llegar a 20 personas, pero el arribo de extranjeros no cesó. Se espera que toda la semana sigan ingresando peticiones de asilo. (Jorge Butrón, La Razón, P.p.)

Igual a lo observado en Chiapas, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, cientos de migrantes haitianos, muchos de los cuales viajan en familia, han saturado los últimos tres días las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) en la Ciudad de México. (Staff, Reforma, Nacional, p. 6)
La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, prevé una corta estancia de migrantes en la Ciudad de México, por lo que no se han evaluado medidas emergentes al respecto.
En este sentido, desestimó la necesidad de establecer albergues con atenciones especiales, como lo ocurrido hace dos años con la adecuación del estadio de béisbol Martínez “Palillo”, pues sólo se tienen contabilizados 200 migrantes que requieren atención de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Señaló que, hasta la tarde de ayer, no se había terminado de evaluar con las autoridades federales, específicamente de la Secretaría de Gobernación, que encabeza Adán Augusto López, la situación que prevalece y las acciones que se llevarían a cabo.
No obstante, sostuvo que se evaluaría junto con las autoridades federales si se requiere la habilitación de más albergues para los migrantes centroamericanos, además de los que se tienen de manera permanente en la capital, en especial el del Caminero, que se ubica en la zona de la Basílica de Guadalupe para los feligreses.
“Por lo que conocemos no va a ser muy larga su presencia”, dijo, al observar que son alrededor de 200 migrantes de diferentes nacionalidades, y señaló que el tema de la salud y el tiempo de su estancia son los principales puntos que determinarán las acciones a seguir, toda vez que, dijo, “no todos quieren quedarse en la Ciudad de México”.
Prácticamente todos están buscando el documento oficial que les permita seguir transitando por territorio nacional, para alcanzar la franja fronteriza de México con Estados Unidos. (Aida Ramírez Marín, Ovaciones, Ciudad, p. 15)

Desalentados por la situación en la frontera sur; en específico en Tapachula, Chiapas, desde el miércoles pasado decenas de migrantes haitianos se aglomeraron en las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), en la Ciudad de México, para quedarse en este país.
Esparcidos en pequeños grupos –entre charlas y consumo de alimentos– esperan su turno haciendo fila a lo largo de la calle Versalles, colonia Juárez.
Miguelina está formada desde las 4 de la mañana, y junto con su mamá e hijo esperan respuesta de su trámite de refugio, el cual prefirió realizar en la capital del país debido a que en Tapachula, Chiapas, la situación es más complicada.
“Ahí (en Tapachula) hay mucha gente, por eso yo me vine aquí a sacar el papel, por eso nos vinimos para acá”, externó la mujer, quien contó a este diario que llegó desde Chile y tras estar mes y medio en la frontera sur sin obtener respuesta para su estancia legal, optó por viajar a la Ciudad de México.
Sin embargo, desconocen el tiempo que deberán aguardar para obtener respuesta en estas oficinas. «No tenemos tanta plata para estar mucho tiempo, para comer, para nada», externó Frankie, quien también estuvo formado ayer a las afueras de Comar, junto con su esposa y su bebé.
La familia comentó que llevan cinco días en la CDMX y aunque aceptan que su plan era otro, ahora sólo quieren acreditar su legalidad en el país «buscar un trabajo para mantener a mi hija, porque no quiero arriesgarla más (…) porque allá en Panamá tienen la selva, yo pasé por ahí y es muy peligrosa. Llevamos cuatro días y medio caminando, así que yo no quiero arriesgar mi vida más», dijo Roselene.
En la fila que se extiende en los alrededores de la Comar, los testimonios de los haitianos coinciden: inseguridad, desempleo y pobreza los orillaron a salir de su país para buscar refugio en México o, si pueden, en Estados Unidos.
Y la situación no es diferente en Ciudad Acuña, Coahuila, donde cientos de haitianos están varados y este jueves temieron ser desalojados por las autoridades del parque que ocupan.
Ayer, agentes migratorios mexicanos ingresaron al campamento para instarlos a salir de allí y dar continuidad a sus solicitudes de refugio, a lo que se negaron muchos de ellos.
«No queremos ir a Tapachula, jefe», dijo uno de los migrantes ante la «invitación» de un funcionario del Instituto Nacional de Migraciones (INM) que ingresó al parque. «Allá estamos sufriendo, durmiendo en la plaza, en la calle», agregó el hombre, sin identificarse.
Tapachula, en la frontera sur con Guatemala, está colapsada por miles de centroamericanos y haitianos solicitantes de refugio, un estatus que les permite permanecer legalmente en el país sin ser deportados, a la espera de poder cruzar a Estados Unidos.
Pero muchos migrantes que llevaban meses esperando respuesta decidieron continuar su marcha hacia Ciudad Acuña, donde acampan en un parque o bajo un puente fronterizo.
El operativo fue desplegado luego de que el INM anunciara que los extranjeros deben retornar a los lugares donde radicaron sus solicitudes.
«Deberán seguir estos trámites (…) en la entidad donde fueron iniciados», declaró el comisionado nacional del INM, Francisco Garduño. Según Unicef, 40% de los migrantes haitianos son menores de edad. (Victor Chaparro y Arturo Romero, 24 Horas, México, p. 4)
Carolina es originaria de Haití, tiene 24 años y suele pedir dinero con su hijo de un año de edad. Los acompañan su amiga Carla, de 25 años, así como dos menores más.
Cerca del Centro Nacional de las Artes (Cenart), refiere que hace más de un año decidió dejar su país debido a la mala economía y el constante peligro que significan las pandillas. En ese entonces tenía seis meses de embarazo.
“De Haití nos fuimos para Guatemala y de ahí tuvimos que rodear por la selva porque no traíamos papeles. Nos tocó caminar, meternos entre el monte. Incluso, casi nos secuestra un grupo de narcotraficantes”.
Carolina dijo ser graduada en Contabilidad y Finanzas, no obstante, afirmó, la falta de documentos, además de la xenofobia, le impiden obtener un empleo.
Otro problema al que se enfrenta es la poca atención que reciben por parte de las instituciones. Su hijo, nacido en tierras mexicanas, no ha podido ser registrado. Denunció que dicho trámite le cuesta 7 mil pesos, “cantidad imposible de cubrir en este momento”.
“Es difícil en ese aspecto (económico) para nosotros hacer los trámites. Fui a pedir apoyo a una entidad que me dijeron que se llama Comar, estoy esperando aún que me den respuesta, cosa que no ha pasado desde hace 3 o 4 meses. Fui para pedir asilo aquí y que me den papeles, pero no me han podido ayudar”.
Sin embargo, para ella el viaje aún no termina, pues planea cruzar la frontera norte del país, pero la falta de papeles de su hijo se lo impide, ya que de otra manera no puede asegurar permanecer a su lado legalmente.
Actualmente comparte un cuarto en Buenavista, Estado de México, con otros cuatro adultos y menores. Entre todos pagan la renta de mil 200 pesos con el dinero que recaudan día tras día. (Arturo Romero, 24 Horas, P.p.)

“Es indignante la forma en la que están tratando a nuestra gente en Estados Unidos, son perseguidos como animales y humillados ai grado de burla. Nuestro único crimen es buscar una forma digna de vivir ¿qué daño podemos causarle a los demás? se pregunta Rubén, quien ha experimentado la incertidumbre que trae consigo la migración y los desafíos que implica vivir lejos de su país natal.
En espera de llenar una solicitud para legalmente recibir asilo en México, cientos de haitianos, centroamericanos y sudamericanos hacen fila afuera de la oficina de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), con la esperanza de quedarse un tiempo en México ante la difícil situación que atraviesan para llegar a Estados Unidos.
A sus 27 años, Rubén salió de Haití en busca de mejores condiciones de vida. Su travesía tuvo como primera escala República Dominicana, donde aprendió español, continuó por Panamá, Ecuador y Perú para después llegara México (su destino por dos años) donde ha realizado múltiples trabajos para subsistir y tratar de alcanzar su meta que es entrar a Estados Unidos, poique en Nueva Jersey tiene un primo que lo espera. Ahí pretende trabajar y estudiar, porque en su país dejó a su padre e hija y espera ofrecerles una mejor vida.
“Lo más difícil de abandonar tu país es estar lejos de tus seres queridos, me siento impotente y triste al no poder ayudar a mi padre, me duele no estar con mi hija, pero no hay nada más que hacer, mi única opción es llegar a Estados Unidos1′, relata mientras espera turno para ser atendido por personal de Comar.
En el exterior de las oficinas de la Comar, decenas de migrantes abarrotan el lugar, grupos de haitianos se concentran en las aceras en espera de una respuesta. Hombres, mujeres, niños y hasta bebés en brazos de sus padres están en la vía pública aguardando que los atiendan.
“Vengo a solicitar refugio por razones humanitarias y obtener una tarjeta para estar de manera legal en México, yo me salí de mi país porque me intentaron matar y estoy amenazado de muerte”, contó Víctor Ornar, inmigrante hondureño que ingresó ai país en febrero de este año.
El joven hondureño señala a Crónica que espera ahorrar lo suficiente para cruzar a Estados Unidos y llegar a la ciudad de los Ángeles. El joven centroamericano dice que la travesía que para llegar a México no ha sido nada sencilla, pues se ha enfrentado a la discriminación y al racismo.
“No es nada sencillo ignorar los prejuicios» en algunas ocasiones me han agredido diciéndome que regrese a mi país, aunque es algo que me gustaría, pero no hay condiciones dignas para volver”, dice con voz entrecortada.
Al igual que Víctor se encuentran 30 familias más que esperan una cita con autoridades para resolver su situación migratoria.
Marie, madre de 2 niños, comenta que al igual que sus compatriotas, la vida en Haití no es fácil por más que sus habitantes se enfrascan en enfrentarla con optimismo. Para los jóvenes, por ejemplo, es casi imposible conseguir trabajo y ese suele ser uno de los principales motivos para salir del país.
“Aunque uno quiera, no hay trabajo. Nuestro deber como padres es ayudar y darles todo a nuestros hijos. Pero lamentablemente no se puede. No existen trabajos para nosotros”, asegura.
Ahora la mujer espera ser acogida por las autoridades en México, ya que luego de pasar tres meses rentando una habitación para ella y sus hijas en la colonia Narvarte descubrió que el arrendatario no era dueño legitimo del inmueble, por lo que fue desalojada sin aviso previo.
“Pagamos todo y esas personas no eran los dueños. Eran ladrones. Fue desagradable, con eso aprendí una gran lección, por fortuna algunos de nuestros paisanos nos abrieron sus puertas y gracias a ellos no duermo en la calle”, comenta.
La joven haitiana narra que a pesar de vivir en una habitación rodeada de 6 personas más, cualquier cosa es mejor que dormir en la calle, por lo que espera reunir el dinero suficiente para contratar los servicios de un pollero y cruzar a Estados Unidos.
Alexander, otro haitiano de los solicitantes de asilo en México contó a este diario que luego de impartir clases en su país tuvo que dejar toda su vida atrás después de que el crimen organizado lo amenazara.
“Dejé mi casa, mi trabajo e incluso a mi familia, ni siquiera los maestros estamos exentos de la situación tan difícil por la que atraviesa el país, invertí unos pocos ahorros esperando encontrar una mejor vida en México pero me equivoque”, expresa el docente con un perfecto español el cual dice, aprendió en Chile.
Así como miles de migrantes provenientes de Centroamérica y Suramérica que llegaron a México, también busca un lugar donde quedarse, por lo que ha preguntado por albergues, pero para muchos la lejanía y el ajetreo de ia ciudad les es indescifrable. Alexander dice que lo único que espera al igual que sus compatriotas es vivir en paz. (Alberto García, La Crónica, Nacional, p. 8)

Monterrey.- La concentración de los casi mil de haitianos que han encontrado en Casa Indi un lugar para quedarse en esta ciudad, ha conmovido a la población, que se ha solidarizado con ayuda al albergue.
Vehículos particulares, camionetas, camiones de carga, personas e instituciones, desfilaron por decenas desde el martes, pero se intensificó ayer y el miércoles.
Decenas de vehículos batallaban para entrar por el portón que da a las oficinas, bodega y cocina de la casa.
Allí, entre voluntarios haitianos y centroamericanos, bajan toneladas de ayuda que les llega diariamente.
“Nos juntamos en la familia, entre todos hicimos una colecta, y trajimos pollo, papel sanitario, que es lo que nos dijo el padre que era lo que más necesitaban”, dijo Héctor Saldaña, quien llegó a donar con su familia. (Leonardo González, Reforma, Nacional, p. 6)

Tampico. Las empresas de autobuses de pasajeros se niegan a transportar haitianos y cualquier otro extranjero que no acredite su estancia legal en el país, informaron empresarios del ramo en estados como Tamaulipas, Veracruz, Estado de México y Durango.
El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó ayer que su gobierno se reunió el miércoles con empresarios transportistas, a quienes les pidió negar el servicio a los migrantes indocumentados, pues hay redes de traficantes de personas que contratan camiones para trasladarlos a la frontera con Estados Unidos.
“Son estructuras, organizaciones, tan es así que contratan camiones. Acabamos de tener una reunión ayer con transportistas de México de autobuses, que les estamos pidiendo -qué bien que sale ahora el tema- de que nos ayuden porque ellos contratan a sabiendas de que es ilegal. Estamos hablando de empresas del transporte de México”, dijo ayer en la conferencia mañanera.
En Tamaulipas, en la Central de Camionera de Reynosa cancelaron la venta de boletos a migrantes que llegaron desde la semana pasada buscando su traslado a Monterrey, Nuevo León, confirmó la administradora de la central, Esther Olvera, quien dijo que la medida se tomó luego de una reunión entre autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) y el Gobierno del estado.
“Las empresas ya no van a dar el servicio a los migrantes porque no están autorizados a transitar en el país si no cuentan con un permiso”, dijo la administradora.
Desde el miércoles 22 ya no hay servicio para los migrantes; en cuanto a los extranjeros deportados que quieran viajar se les pedirá el oficio de libre tránsito expedido por el INM.
La línea de autobuses ADO también suspendió todas las corridas directas desde Veracruz hacia la ciudad de Reynosa, ya que la empresa corre el riesgo de que las unidades sean decomisadas por trasladar a los migrantes caribeños.
Los pasajeros veracruzanos dijeron que tuvieron que transbordar comprando un boleto con destino a la ciudad de Tampico y de ahí conseguir otro pasaje a la ciudad de Reynosa.
En el Estado de México, Odilón López Nava, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte Pasaje y Turismo (Canapat), dijo que es obligatorio presentar una identificación oficial vigente para poder adquirir un boleto de autobús.
En caso de no presentar la credencial, los usuarios deberán acudir a las oficinas administrativas y llenar un formulario en el que se constante su nacionalidad mexicana, precisó López Nava.
“Nosotros no somos autoridades competentes, solo abonamos a la nueva normativa que ahora obliga este requisito para transitar por el país”, señaló.
El gerente de la Central Camionera de Durango, Juan Manuel Valdez Sánchez, señaló que los viajeros deben presentar su identificación oficial tanto a la hora de comprar sus boletos en taquilla, como al momento de abordar los camiones.
En centrales camioneras de otras ciudades del país, como la de Torreón, personal del lugar y del INM se acercan a los migrantes a quienes informan que no se les venderán boletos, además de que los exhortan a retirarse.
En Chiapas, la Secretaría de Movilidad del estado advirtió a los concesionarios de transporte de pasajeros que serán acreedores a multas o cárcel si trasladan migrantes en sus unidades, bajo el argumento de que incurrirían en el delito de tráfico de personas.
Las sanciones van de los cinco mil a 15 mil salarios mínimos o Unidades de Medida de Actualización (UMAS) y de seis a 15 años de cárcel, además de la pérdida de la concesión de transporte advirtió el gobierno local.
Desde mediados de 2019, luego de la llegada de las primeras caravanas migrantes de centroamericanos, varias líneas de transporte impusieron requisitos adicionales para viajar, con el objetivo de reducir el flujo de migrantes indocumentados. (Jaime Jiménez, El Sol de México, 8 Columnas)
(Jaime Jiménez, La Prensa, Nacional, p. 25)
(Urbano Barrera, Ovaciones, P.p.)

Cientos de migrantes con niños, la mayoría venezolanos, ingresaban ayer a Chile por pasos clandestinos en la frontera con Bolivia, a pesar de que el Gobierno chileno anunció que retomará las expulsiones de quienes entren al país de forma irregular.
Los migrantes, que buscan ayuda básica y refugio, ingresan de manera constante durante todo el día por Colchane, una localidad rural de poco más de mil habitantes en el altiplano.
Junto a la migración clandestina en este sitio árido y de frío extremo, a más de 3 mil 600 metros de altitud, ha crecido también el negocio de transporte ilegal, y el precio de acercar a un migrante a las ciudades alcanza 70 dólares por persona.
“Si alguien me da agua, ya se me pasa todo. Esto es para volverse loco”, dijo Xiomara, de 30 años, arrastrando un coche con un bebé tapado de cobijas y abrigos de adultos en una mañana a 2 grados bajo picos nevados.
Al entrar a Chile, Xiomara caminó hasta una comisaría de Carabineros para “autodenunciarse”, como dicen las autoridades. Los nombres de quienes se entregan son incluidos en un registro y eso ayuda a mujeres y niños a ser trasladados 250 kilómetros hasta Iquique, ciudad portuaria del norte de Chile.
“Pero esto nos sobrepasa, somos más de 100 soldados destacados en este punto fronterizo, y uno controla una parte y pasan otros cientos por otro lado. Este mes ha sido súper fuerte, no paran de llegar”, confesó un militar que pidió no revelar su identidad, apostado cerca de un hito que separa Chile de Bolivia.
Carpas de la Organización Internacional para las Migraciones al lado de la comisaría están repletas de migrantes que duermen para evitar el frío extremo. (Paula Bustamante y Afp, 24 Horas, Mundo, p. 14)

Del Río.— La dimisión del enviado especial de Estados Unidos a Haití agravó ayer la polémica sobre la gestión de la crisis fronteriza de la Casa Blanca, que evitó responder a las críticas sobre sus deportaciones masivas de migrantes haitianos.
Daniel Foote, quien ejercía desde julio pasado como encargado especial de Haití en el Departamento de Estado, circuló entre los medios de comunicación una carta en la que anunciaba su dimisión inmediata, en protesta por el “trato inhumano” del gobierno estadounidense a los migrantes haitianos.
“No dejaré que se me asocie con la decisión inhumana y contraproducente de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados e inmigrantes indocumentados a Haití, un país donde los diplomáticos estadounidenses están confinados en recintos seguros debido a los peligros de las bandas armadas”, escribió.
El diplomático de carrera consideró “profundamente errónea” la política que está llevando a cabo el gobierno del presidente Joe Biden con respecto a Haití y denunció que sus recomendaciones al respecto han sido “ignoradas y desestimadas”.
Su renuncia reforzó la controversia sobre la situación en la frontera con México, por donde han cruzado en los últimos días miles de migrantes, la mayoría haitianos, a los que la Unión Americana ha deportado en muchos casos a Haití y a los que en ocasiones ha tratado con agresividad, como muestran fotografías y videos.
Además, el gobierno de Haití anunció el aplazamiento de la puesta en marcha del acuerdo político impulsado por el primer ministro, Ariel Henry.
El Departamento de Estado, en un primer comunicado, agradeció al diplomático su servicio y aseguró que estaba diseñando medidas para proporcionar más “asistencia” a los haitianos a los que deporta. Sin embargo, en un segundo reporte, criticó duramente la gestión de Foote, negó que hubiera “expresado preocupaciones sobre migración” a sus superiores y alegó que sus sugerencias sobre Haití se descartaron porque no eran “buenas”.
“Algunas de esas propuestas se consideraron dañinas para nuestro compromiso con la promoción de la democracia en Haití y fueron rechazadas”, afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.
La “número dos” del Departamento de Estado, Wendy Sherman, aseguró que Foote había llegado a proponer el despliegue de tropas de EU en Haití.
El Departamento de Estado evitó responder directamente a las críticas de Foote sobre el trato de EU a los migrantes, los problemas que supone deportarlos a un país en crisis como Haití y la interferencia política de la administración de Biden en los asuntos internos de esa nación.
En su carta, Foote alegó que Haití necesita “la oportunidad de diseñar su propio camino”, sin convertirse en “marioneta” de potencias internacionales, y denunció el apoyo público que EU está expresando a Ariel Henry como primer ministro.
La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió que lo que apoya EU es “un proceso liderado por los haitianos” para resolver su crisis política y convocar elecciones, y que no respalda “a ningún grupo político en particular”.
La renuncia de Foote llegó días después de que se publicaran imágenes del trato a migrantes por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza subidos en caballos.
Psaki anunció que sus agentes migratorios dejarán temporalmente de usar caballos para patrullar el sector de la frontera de Del Río, por donde han cruzado miles de inmigrantes, pero defendió las expulsiones de haitianos e incluso dijo que “no son deportaciones”.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), permanecen 3 mil 100 migrantes en Del Río y mil 949 han sido repatriados a Haití.
Los migrantes haitianos llegan principalmente desde Brasil y Chile, adonde habían emigrado tras un gran terremoto de 2010. (Agencias, El Universal, P.p.)
(Ap, Reforma, Internacional, p. 14)
(David Brooks, La Jornada, Cp)
(Reuters y EFE, El Heraldo de México, Orbe, p. 30)
(Afp, Milenio, Política, p. 17)
(AFP, EFE, Reuters y Europa Press, EL Sol de México, Mundo, p. 23)
(Redacción, La Razón, Mundo, p. 21)
Redacción, El Economista, GeoPolítica, p. 48)
(AFP, EFE, Reuters y Europa Press, La Prensa, Mundo, p. 31)

Dos de cada tres de los cientos de migrantes haitianos deportados en los últimos días por Estados Unidos son mujeres o niños, incluidos varios recién nacidos que requieren asistencia inmediata, alertó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
“Haití se está recuperando de la triple tragedia de los desastres naturales, de la violencia de las pandillas y de la pandemia de Covid-19. Cuando se devuelve a niños y familias sin la protección adecuada, se encuentran aún más vulnerables a la violencia, la pobreza y el desplazamiento, factores que los llevaron a migrar en primer lugar”, señaló Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef.
Por otro lado, el organismo mostró su preocupación por la situación de muchas familias haitianas retenidas en la ciudad de Del Río, Texas, donde han llegado en los últimos días miles de migrantes que en su mayoría se concentran bajo un puente internacional que conecta Estados Unidos y México.
Según la agencia de la ONU, se calcula que alrededor de un 40 por ciento de estos migrantes haitianos son niños.
Ante la crisis migratoria, Daniel Foote, el enviado especial del gobierno de Joe Biden a Haití, renunció en protesta por las expulsiones “inhumanas” de migrantes haitianos a su país, desgarrado por contiendas civiles y desastres naturales, dijeron funcionarios estadounidenses.
“No permitiré que me asocien con la decisión inhumana y contraproducente de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados haitianos e inmigrantes ilegales a Haití, un país donde funcionarios estadounidenses están encerrados en cuarteles seguros debido al peligro que significan las pandillas armadas en la vida cotidiana”, escribió.
Por otra parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) suspendió el uso de patrullas a caballo en el sector de Del Río, Texas, luego de protestas por imágenes y videos de agentes que parecían usar tácticas agresivas contra los migrantes.
Asimismo, la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, descartó que el gobierno esté enviando a los migrantes de la frontera sur de Estados Unidos a Guantánamo.
Reportes de prensa señalaron que el Departamento de Seguridad Nacional había emitido un nuevo contrato para operar una instalación de migrantes en Guantánamo para los migrantes haitianos que se acumulan en la frontera de Estados Unidos con México.
LAS REDES
En su viaje desde Chile hacia Estados Unidos, los haitianos que llegan a la frontera se comunican por WhatsApp y otras redes sociales con sus familiares.
Fabricio Jean siguió las detalladas instrucciones que le envió por WhatsApp su hermano desde Nueva Jersey, quien recientemente había recorrido la ruta hacia la frontera de Texas. (Agencias, El Financiero, Mundo, p. 32)
(Redacción, Ovaciones, Nacional, p. 9)
Washington. La administración del presidente de Estados Unidos Joe Biden no tiene planes de enviar a ninguno de los miles de migrantes haitianos atrapados cruzando la frontera con México a una instalación de detención especial en la base naval de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, dijeron funcionarios estadounidenses.
Los funcionarios lanzaron agua fría sobre la idea de usar las instalaciones para algunos de los haitianos reunidos en la frontera de Texas. La declaración es una respuesta a la especulación de medios de comunicación provocada por el anuncio del gobierno de un nuevo contrato para administrar el centro para migrantes.
Las autoridades estadounidenses, intermitentemente por décadas, han alojado y procesado temporalmente a los migrantes detenidos cuando intentaban llegar a Estados Unidos por mar en el Centro de Operaciones para Migrantes en Guantánamo.
La instalación está ubicada en la misma base militar donde Estados Unidos opera una prisión para sospechosos de terrorismo extranjeros capturados después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La cárcel de Guantánamo llegó a simbolizar los excesos de la “guerra contra el terror” de Washington debido a los duros métodos de interrogatorio de años anteriores que críticos dicen equivalía a tortura.
LA CASA Blanca anunció que sus agentes migratorios dejarán temporalmente de usar caballos para patrullar el sector de la frontera de Del Río, por donde han cruzado los miles de inmigrantes. (Redacción, El Sol de México, Mundo, p. 29)
(Reuters, La Prensa, Mundo, p. 31)

El movimiento constante del mundo como planeta es estable y medible… el de su elemento más dinámico, los 7 mil millones de personas que lo habitan, es variable y doloroso. La migración, entendida como el desplazamiento de una persona a través de una frontera o dentro de un mismo territorio, es hoy un fenómeno observable y cuantificable en sus causas y efectos.
En 2020, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 281 millones de migrantes internacionales vivían en un país distinto al de origen, siendo Estados Unidos el principal destino, pues acoge a 50.6 millones de ese gran total. En el 2000, eran 173 millones.
En la realidad actual, el principal objetivo de las mudanzas tiene que ver con la sobrevivencia, pues las causas que generaron el flujo forzado de 82 millones de personas, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, fueron los desastres naturales, la vulneración de los Derechos Humanos y los conflictos bélicos regionales.
En este escenario, los países que mayor número de personas ven salir de su territorio son Siria, Venezuela, Afganistán y Sudán del Sur. Hoy en día tenemos un claro ejemplo en la frontera sur estadounidense, donde el aforo desde Haití creció al menos 10 veces debido a la crisis política que vive el país más pobre de Latinoamérica, así como el sismo que el 21 de agosto devastó la isla.
Casos menos dramáticos, relacionados con la búsqueda de mejores oportunidades y calidad de vida destacan en otras regiones. Países desarrollados o en vías de desarrollo como India, México, Rusia y China -donde la expectativa de vida permite a la mayoría de los ciudadanos llegar a la vejez, pero sin oportunidades de desarrollo laboral digno-, son de los principales expulsores. Solo estos cuatro países han visto salir de sus fronteras 36.2 millones de habitantes con la esperanza puesta en otra nación.
Para la diáspora migratoria, sortear los peligros en la ruta elegida es posible si se tiene en la mira la meta.
El paso a través de territorios controlados por organizaciones criminales, las inclemencias del terreno (climas extremos y el mar), brutalidad policial, los recursos limitados, discriminación y, para algunos, la brecha del idioma, representan en buena parte los problemas a los que se enfrentan antes de formar parte de los registros migratorios del país receptor y hacerle frente a un último reto: la petición de asilo, la búsqueda de empleo -formal o informal- y la realización de las expectativas que los llevaron a partir de su país de origen. (Norma Hernández, 24 Horas, Mundo, p. 14)

Nueva York.- El Presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, subrayó ante la Asamblea General de la ONU que cuenta con limitados recursos para hacer frente a la enorme migración haitiana y africana que cruza por su país, por lo que llamó al mundo a colaborar ante la “crisis humanitaria regional de graves proporciones”.
De acuerdo con Cortizo, en lo que va del año más de 80 mil indocumentados han atravesado territorio panameño, y esta cifra está en aumento.
“Esto es una responsabilidad de todos”, señaló el Mandatario desde el podio de la Asamblea.
“Panamá hace su parte. Ahora apelamos a la comunidad internacional para hacer, lo más pronto posible, un esfuerzo conjunto, con estrategias coordinadas y recursos”.
La crisis migratoria en el país se concentra en el Tapón del Darién. (Ap, Reforma, Internacional, p. 14)