Temen que suspensión afecte comercio

Mauro De La Fuente, Miguel Domínguez y Rolando Chacón

MATAMOROS.- La amenaza del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cerrar la frontera con México aún no es una realidad, pero sí las afectaciones en las ciudades mexicanas que colindan con Texas.

Los empresarios de Tamaulipas señalaron ayer que el Gobierno estadounidense, al reducir en 40 por ciento su personal en aduanas, aplicaron un “semicierre” que devastará la actividad económica.

En tanto, en Coahuila advirtieron que el fin de semana las autoridades estadounidenses podrían suspender el tráfico comercial.

“El tema es grave y debe ser atendido con urgencia”, dijo Julio Almanza, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Fecanaco) de Tamaulipas, que pidió a las autoridades mexicanas actuar.

“La frontera de Tamaulipas está semicerrada por el Gobierno de Estados Unidos”.

Desde Ciudad Juárez hasta Matamoros, los tiempos de espera en los cruces fronterizos con Texas se dispararon hasta seis horas lesionando el flujo cotidiano y comercial.

Las filas kilométricas que se formaron se presentaban sólo en temporadas altas, como la de compras navideñas.

La situación se da luego de que el viernes el Departamento de Seguridad Interna de de Estados Unidos anunció la reasignación de agentes de las aduanas a atender el repunte de migrantes indocumentados.

Sin embargo, Trump ha ido más lejos y ha amenazado con el cierre total de la frontera si México no detiene el flujo de migrantes.

El Alcalde de Laredo y presidente de la Coalición Fronteriza de Texas, Pete Saenz, dijo que un cierre de la frontera sería catastrófico.

“Cerrar la frontera provocaría una depresión inmediata en las comunidades de los Estados fronterizos y, dependiendo de la duración, una recesión en el resto del País”, declaró.