Una bofetada a centroamericanos, nombrar a Ardelio Vargas en el INM: Solalinde Guerra

La Jornada de Oriente

Por : Yadira Llaven

2013-01-17

Premio Nacional de Derechos Humanos 2012, el cura Alejandro Solalinde Guerra dijo que el nombramiento del policía Ardelio Vargas Fosado al frente del Instituto Nacional de Migración (INM) “es una bofetada para los centroamericanos y para los defensores de derechos humanos en el país”.

Esto fue declarado durante su visita al municipio de Rafael de Lara Grajales, el cual forma parte de la ruta de los transmigrantes por el paso del ferrocarril en esta zona.

El coordinador del albergue “Hermanos en el Camino” en Ixtepec, Oaxaca, señaló que “en Migración se debió poner a una persona versada en derechos humanos y con amplia solvencia moral, pero jamás a un policía”.

Recalcó que la designación del nuevo funcionario federal confirma que la defensa de las garantías de los migrantes pasó a un segundo término en México. “Es la mayor decepción; el gobierno no define políticas públicas claras en la materia”.

Relató que en el municipio de San Pedro Cholula, donde el martes recibió un homenaje y copia de la Cédula Real del ayuntamiento, le concedido el beneficio de la duda al nuevo titular del INM, “pero hoy todo se desplomó cuando nos enteramos que se puso a un policía con recomendaciones de derechos humanos, que no ha sido nada amable con los defensores de los migrantes ni con la iglesia católica en Puebla”.

Por lo anterior, dijo sentirse preocupado por los tiempos que vendrán.

Ardelio Vargas Fosado fungió, durante los últimos dos años, como secretario de Seguridad Pública del estado de Puebla –administrado por el panista Rafael Moreno Valle Rosas–, donde reprimió a campesinos, comerciantes y maestros a punta de garrote y gases lacrimógenos, lo que le valió una recomendación de la Comisión de Derechos Humanos local.

En entrevista, Solalinde Guerra criticó que el gobierno de Enrique Peña Nieto sigue la misma línea de Estados Unidos, porque criminaliza al indocumentado, cuando expuso que los migrantes sólo son personas con irregulares administrativas más no son delincuentes.

El sacerdote católico explicó que si el nuevo gobierno federal quiere darle un rostro nuevo al Instituto Nacional de Migración tiene que quitar las funciones de seguridad al organismo, pues no deberían tener la facultad de detener  y encarcelar a los indocumentados en los puestos migratorios.

–¿Cómo califica el actuar del INM en el último sexenio?

–El trato hacia los transmigrantes y defensores de derechos humanos ha sido de lo peor y contra mí persona también. Yo tuve dos denuncias de dos delegados de Migración, por cierto uno del estado de Puebla, a cargo de Rocío Sánchez, por trabajar a favor de los indocumentados.

Sobre la difícil situación de inseguridad que afrontan los centroamericanos en su paso por México, lamentó que autoridades municipales y la Policía local estén coludidas con la delincuencia organizada, para secuestrar a los migrantes.

Sin embargo, en el municipio de Lara Grajales reconoció que la comunidad sí puede defenderse, como lo demostró hace tres años, cuando vecinos de este lugar detuvieron a agentes policiacos ligados al secuestro de varios indocumentados, que retenían en una de las viviendas de la población.

“México está nadando en la corrupción,  hay que volver a la fortaleza de la comunidad”, exhortó a los mexicanos, a quienes los invito a que revelarse para dar un vuelco efectivo a la historia, a favor del ser humano, de la gente, de nosotros mismos.

Finalmente, en su visita a Lara Grajales, nombró a esta comunidad como “pueblo defensor de los derechos humanos”.

Se esperan tiempos peores: Gustavo Zárate

Por su parte, el párroco Gustavo Rodríguez Zárate, coordinador de la Pastoral de la Movilidad Humanitaria de la Arquidiócesis de Puebla, opinó que con la llegada de Ardelio Vargas a Migración “se esperan tiempos y cosas peores”, pues recordó que el ex funcionario estatal cuenta con varias denuncias en su contra a nivel internacional ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Esto fue declarado a La Jornada de Oriente, durante su visita al municipio de San Pedro Cholula, donde le entregaron copia de la Cédula Real, por la defensa de las garantías de los migrantes en movilidad que atraviesan territorio poblano.

El padre Gustavo denunció que hace tres semanas sufrió una intimidación en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en esta capital, de la cual está a cargo. Lo más curioso del caso, relató, es que pese a que había varias piezas de valor en el curato, sólo le extrajeron papeles y documentos.

Señaló que esto es culpa de la persona que estaba a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, por lo que cuestionó: “y ahora qué nos va a pasar cuando esté al frente del Instituto Nacional de Migración”.

El prelado informó que interpuso una denuncia ante el Ministerio Público, pero es la fecha que no hay respuesta de las autoridades.