Édgar hernández
Organizaciones civiles nacionales e internacionales señalaron diversas fallas del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la atención del flujo inédito de migrantes centroamericanos y de otros continentes que transita por el País.
En las conclusiones de un monitoreo a las caravanas que ingresaron a territorio nacional desde octubre pasado, señalaron que el plan federal para atender la migración de forma “ordenada, segura y regular” no ha dado respuesta integral a las necesidades de los indocumentados que huyen de sus países por las condiciones de violencia y pobreza.
Además, indicaron, el Gobierno no cuenta con protocolos de atención, ya que por un lado lanzó un programa emergente de emisión de visas humanitarias, lo que generó saturación de trámites, y posteriormente emprendió la detención y deportación de las caravanas.
Las medidas del Gobierno también generaron un contexto de mayor riesgo, acciones violentas de rechazo y xenofobia hacia los migrantes y defensores de derechos humanos, especialmente en la frontera sur, señalaron.
De igual manera, dijeron, motivaron redes de engaño, mercado ilegal de servicios y documentos para esta población, articuladas incluso por miembros del crimen y funcionarios corruptos.
El colectivo de observación a la caravana estuvo integrado por las organizaciones American Friends Service Committee; los centros de Derechos Humanos Bety Cariño, Digna Ochoa, Fray Matías de Córdova, Tepeyac del Istmo de Tehuantepec, entre otras.
Las organizaciones plantearon al Gobierno federal desarrollar una política integral en materia de migración y asilo que considere mecanismos de transparencia que aclaren a las opciones que tienen los extranjeros de regularizar su estancia en el País o seguir su camino de manera segura.
También pidieron la eliminación del plazo de 30 días para solicitar refugio; cesar el hostigamiento, intimidación y detención; establecer un protocolo federal de atención humanitaria integral; observar el interés superior de la infancia; sensibilizar a servidores públicos; entre otras.
“El éxodo de centroamericanos evidenció la falta de protocolos en los distintos niveles de Gobierno para dar una respuesta efectiva”, señalaron en el informe.
Llamaron a México, a Estados Unidos y a los países del Triángulo Norte de Centroamérica a reconocer las causas profundas y estructurales del desplazamiento forzado para que establezcan una coordinación en benefició de las personas en situación de movilidad.